Más de 500 personas celebran en Aranda el Jubileo de la Esperanza
La colecta ayudará a Cáritas a desarrollar su labor con las personas más desfavorecidas

Aranda acogió el Jubileo de la Esperanza
Más de 500 fieles católicos de la Ribera se congregaron este sábado en Aranda de Duero para celebrar el Jubileo de la Esperanza organizado por el arciprestazgo de Santo Domingo de Guzmán. La jornada reunió a unas cincuenta realidades eclesiales diferentes —parroquias, cofradías, comunidades religiosas, grupos de Cáritas, equipos de catequesis y agentes de pastoral, movimientos y grupos juveniles— que quisieron expresar dee forma pública la alegría de la fe y su presencia y servicio en la comarca ribereña.
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El encuentro comenzó con una procesión desde la iglesia de San Juan hasta la iglesia de Santa María, designada como templo jubilar, como símbolo de la peregrinación que inspira el Jubileo, un tiempo especialmente orientado a renovar la esperanza y a poner en valor la dimensión comunitaria del cristianismo. Al llegar a Santa María, los asistentes atravesaron la Puerta Jubilar, abierta de forma solemne por el vicario general de la Archidiócesis de Burgos, Carlos Izquierdo Yusta, quien presidió la celebración eucarística posterior. Durante su homilía, Izquierdo recordó que la esperanza que anuncia el Evangelio “es hoy más necesaria que nunca” y animó a los presentes a trasmitirla desde un compromiso personal y comunitario en las realidades concretas de la Ribera del Duero.

Aranda acogió el Jubileo de la Esperanza
La eucaristía fue concelebrada por una veintena de sacerdotes, tanto diocesanos como de las distintas órdenes presentes en la comarca. La música litúrgica corrió a cargo del Orfeón Arandino Corazón de María, que contribuyó a dar solemnidad a la celebración.
Colecta para Cáritas
En coherencia con el espíritu del Jubileo, la colecta recogida durante la misa se destinó íntegramente a Cáritas parroquial del arciprestazgo, como signo concreto de transmisión de esperanza a quienes pasan por momentos de dificultad. La celebración finalizó con el envío y la entrega a cada persona participante de una pulsera con el lema y símbolo del Jubileo como recuerdo del compromiso a seguir siendo “testigos de esperanza” en cada pueblo y comunidad de la Ribera del Duero.