Haza advierte sobre su trazado de la futura A-11. “Va a ser un peligro”
El alcalde pide que se revise la seguridad del paso elevado proyectado en curva

Imagen de la rotonda de enlace de la A-11 con la carretera de Adrada
El tramo Haza-Castrillo de la Vega es el más conflictivo de la N-122, un punto negro de las carreteras españolas que ya se ha cobrado víctimas mortales, pero, sin embargo, es el trazado que más tiempo tendrá que esperar para convertirse en la ansiada autovía A-11. “Llevamos más de treinta años esperando y ahora no solo somos los últimos de la cola en esta conexión con Valladolid; también nos preocupa el paso elevadizo que proyectan hacer justo antes de la rotonda para los tractores, un paso que se encuentra en una curva y que será de nuevo muy peligroso”, advierte el alcalde de Haza, Antonio Muñoz Rodríguez.
Según explica, estos tractores suelen ir acompañados de remolques o aperos. “En esa curva ya se mataron unos chicos. No hay visibilidad y, aunque pongan que sea obligatorio girar a la derecha, muchos van a cruzar cuando nadie pase. Va a ser un peligro”.
El tramo, de apenas 3 kilómetros, atraviesa Haza y Castrillo de la Vega. “Necesitamos la autovía, pero una autovía segura”, insiste.
Una vida esperando
Lo cierto es que llevan casi una vida esperando. “Yo tengo casi 50 años y ya cuando tenía 6 o 7, en el cole, hablaban de la construcción de la autovía, pero aquí seguimos, sufriendo una carretera que soporta mucho tráfico, muchos camiones y que, con los cambios de rasante y las nieblas, te la juegas. Esto parece el tercer mundo”.
Antonio es el alcalde de uno de los pueblos más pintorescos de la Ribera del Duero. Situado a 910 metros sobre el nivel del mar, ofrece unas vistas inigualables del valle del río Riaza. “Nuestro objetivo principal es seguir fomentando el turismo y la verdad es que estamos contentos. La musealización de la torre está funcionando muy bien y las sinergias que estamos creando con los pueblos en la Comunidad Villa y Tierra de Haza son esperanzadoras”, destaca.
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LORETO VELÁZQUEZ / ARANDA
La Asociación Comunidad Villa y Tierra de Haza nació en el año 2023 con el reto de promover el potencial turístico del patrimonio histórico, cultural y paisajístico como motor de desarrollo en la antigua Comunidad de Villa y Tierra de Haza. Actualmente está formada por los municipios de Haza, Adrada de Haza, Castrillo de la Vega, Campillo de Aranda, Torregalindo, Fuentenebro, Moradillo de Roa, Hontangas, Valdezate, La Sequera de Haza, Aldehorno y Aldehanueva de la Serrezuela, y las bodegas Condado de Haza y Viña Arnáiz. “Funcionamos como una red de colaboración”.
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Atraer nuevos vecinos
El segundo objetivo prioritario de Antonio Muñoz pasa por atraer a nuevos vecinos. “Para eso necesitamos la implicación de las familias de Haza, para que arreglen las casas del pueblo y se abran a la posibilidad de alquiler o venta”, anima, con la mirada puesta en los solares vacíos. “Si no damos el paso los vecinos, al final no va a quedar nadie”, advierte.
Sobre su mesa hay además una asignatura pendiente que no logra resolver. “Hace tres años teníamos casi confirmada la llegada de la fibra óptica, pero seguimos esperando el permiso, y es fundamental. Tenemos que estar conectados por carretera, por tren, pero también tenemos que tener acceso normalizado a Internet”, reivindica, consciente de que hay autónomos y negocios que lo necesitan en su día a día. “Ahora ha abierto una nueva casa rural, ha llegado una nueva vecina que va a teletrabajar. Todos necesitamos Internet. No podemos seguir esperando”.
Pese a tener 10 vecinos en invierno de los 34 censados, Haza es un pueblo con vida gracias al turismo. En la plaza está el bar de Verónica, donde hay comidas y dan cenas por encargo. Su especialidad, asegura, son las parrilladas. Con capacidad para 20 comensales y una amplísima terraza, el negocio se completa con un pequeño hostal de cuatro habitaciones. Además, el pueblo acaba de abrir una nueva casa rural, Las murallas de Haza. “Haza siempre merece una visita”, anima el alcalde al recordar que, desde este verano, cuentan con un parking de caravanas.

De izquierda a derecha, Ángel Palomino, Antonio Muñoz y Enrique Cobreros en una foto de archivo de la inauguración de la torre musealizada de Haza
Sanidad
A sabiendas del papel que juega la Sanidad en la pervivencia de los pueblos, el regidor insiste en la importancia de garantizar un servicio que, desde la pandemia, no tiene regularidad y es a demanda. “Entendemos que somos pocos, hay muchos pueblos y pocos médicos, pero al menos deberíamos tener un servicio de enfermería para controlar a las personas mayores”.
Más cerca parece la solución de la contaminación por nitratos, un problema que surgió hace un año y que dejó al municipio sin agua potable para consumo humano. “Vamos a comprar una potabilizadora. Estoy todavía terminando de recopilar presupuestos, pero rondará los 40.000 euros. Desde luego, es prioridad”, termina.