Häcko Crâne: “La lucha contra los grafitis no se soluciona con endurecer multas”
El artista arandino ha situado una de sus obras en el Top 20 del Street Art Cities

Häcko Crâne se ha hecho un nombre en el street art
El arandino Häcko Crâne es un referente en el street art. Su obra Queen Bee (plaza Obispo Acosta de Aranda) ha conseguido posicionarse en el Top 20 del concurso internacional de Street Art Cities. Él lo tiene claro: “la lucha contra los grafitis no se soluciona con endurecer multas”.
En su opinión, lo que debería hacer el Ayuntamiento de Aranda “es hablar de verdad, abrir un diálogo con los escritores de grafitis, que llevamos muchísimos años, pero nadie se sienta con nosotros”.
Ribera
Aranda crea zonas para el arte urbano pero perseguirá los grafitis vandálicos
Loreto Velázquez
Según el proyecto que ha hecho público el gobierno de Sentir Aranda, el Ayuntamiento va a activar un plan para acabar con los grafitis no autorizados. La primera medida afecta al bolsillo, ya que se incrementa de forma notable las multas, aumentando las cuantías mínimas, que son las que se suelen aplicar. De esta forma, las faltas graves, que hasta ahora iban de 700 a 1.500 euros, en un futuro próximo partirán de 1.000. Las muy graves, donde se incluyen las pintadas, que ahora están entre 1.500 y 3.000, subirán a 2.500–3.000 euros. Además, se suprimirá el descuento del 50 % por pronto pago. En caso de no poder pagar, tendrán que hacer trabajos sociales a la comunidad o dar charlas en colegios para concienciar sobre las consecuencias de deteriorar la imagen de Aranda y difundir las alternativas.

Häcko Crâne
Espacios creativos
La segunda medida pasa por recuperar espacios públicos para arte urbano, una iniciativa que ya se puso en marcha hace más de una década con el gobierno del PSOE y el entonces concejal Sergio Ortega. “Eso funcionó, pero luego el siguiente gobierno cortó el grifo y se acabó. Sería muy interesante contar con espacios abiertos al arte urbano, pero no hay que olvidar que siempre quedará ese chico de 15 años que quiere pintar en cualquier lugar y a cualquier hora, y son ninjas. Es muy difícil de parar”, advierte, a sabiendas de que el grafiti también tiene que ver con un espíritu retador y reivindicativo.
Él se inició así. “Casi todos los que nos dedicamos a esto empezamos con firmas en paredes; es el primer paso, algo innato”, subraya con la mirada puesta en la propia Historia. “Las cuevas de Altamira, los romanos… desde siempre, el hombre ha tenido la necesidad de dejar su huella”.
Burgos
Los grafitis de Burgos más impactantes: una ruta por el mejor street art de la provincia
Virginia Martín
De poco sirvieron las reprimendas de su madre. “Empecé con 11–12 años y me gané unas cuantas collejas”, recuerda, convencido de que muchos grafiteros cogen el spray por falta de alternativas lúdicas. “En Aranda no hay nada para los jóvenes. Como no dan votos, parece que no interesan”, lamenta.
Así se ve, señala, en el Centro de Arte Joven de Aranda, un proyecto que comenzó a forjarse hace casi 20 años con el entonces concejal del PP, Máximo López Vilaboa, y el director del Museo de Cerámica, Miguel Martínez Delso, y que, tras abrir en 2022, apenas hubo tiempo para inaugurarlo. Un año después, y con solo dos eventos celebrados, una grieta obligó al cierre. La inspección técnica confirmó el peor de los temores: las vigas presentaban un serio problema de carcoma que hacía peligrar la cubierta.

Pura rabia
Pura rabia
Su salto al arte profesional llegó cuando cumplió los 19. Hoy, con 40 años, compagina su pasión por el arte callejero con su taller de tatuajes Pura Rabia, ubicado en la calle Puerta Nueva, número 28. “La gente es más libre”, asegura.
Para él, el grafiti es una forma de comunicar. “Yo parto de la naturaleza, los insectos, para que el ser humano se dé cuenta de que no puede estar empeñado, como está, en cargarse el planeta. Hay que pasar de modas, de lo material, y fijarse en lo verdaderamente importante”.
En los últimos años, el arte urbano se ha convertido en el mejor aliado de los pueblos. Municipios como Tubilla del Lago han dado color a sus calles con murales que representan escenas cotidianas y tradicionales del entorno rural y de la Ribera, y se han consolidado como un nuevo recurso turístico.
En Aranda de Duero, la asociación de comerciantes del barrio de Santa Catalina ha creado una ruta de 14 propuestas artísticas, que ha contado con artistas como Nano, Christian Sasa, Lula Goce, Agrupación Ribereña de las Artes (ARA), Hide Two, Purple Paint, Nesui, Gela Ramoss y Eslicer, o el propio Häcko Kräne. “Estas iniciativas son fantásticas. Vivimos entre bloques grises, monocromáticos. Dar color es dar vida, alegría y también turismo”.
"Es un sueño que se puede conseguir"
A la hora de dar a conocer su obra, los festivales de arte urbano son el mejor trampolín. “Cuando hay encargos, lo normal es que vaya todo un poco dirigido, pero ahí tenemos completa libertad”.
Pasar de Arnaldo José Hernández Manjón a su alter ego, Häcko Kräne, no ha sido fácil. Estudió diseño gráfico y, posteriormente, ilustración, rotulación y tatuaje hasta que encontró su versión “más libre”, el muralismo. “El camino es duro y hay muchos altibajos, porque a la hora de pagar, nadie valora el trabajo artístico, pero es un sueño que se puede conseguir”, anima a los futuros artistas.