El hospital Santos Reyes de Aranda pierde médicos y pone en riesgo servicios clave
Preocupación entre la plantilla por un déficit que se complicará aún más en verano

Hospital Santos Reyes de Aranda
Incertidumbre en el hospital Santos Reyes de Aranda de Duero ante una nueva fuga de médicos. Según ha podido confirmar este periódico, a día de hoy hay solo 3 radiólogos de los 8 que debería haber en plantilla. La merma se extiende a otras áreas determinantes en el buen funcionamiento del centro sanitario, como anestesia, medicina interna o ginecología.
Fuentes médicas aseguran que el servicio de partos corre riesgo. Por el momento, se han derivado las ecografías de las veinte semanas a Burgos y, aunque en los últimos meses, la plantilla se ha reforzado con médicos que llegan desde diferentes provincias de Castilla y León, si no se resuelve el problema de la falta de personal, el cierre podría llegar, al menos de forma temporal, afectando a algunos días.
Según detallan, de los 7 profesionales con que cuenta la plantilla oficial, únicamente hay tres ginecólogos para una ciudad que en 2025 contabilizó 201 nacimientos.
Inquietud
La inquietud es notoria en muchos departamentos. “Ya se está llamando a la gente para suspender pruebas por falta de personal”, señalan los profesionales médicos, preocupados también por la media de edad de una plantilla que, en el caso de los jefes de servicio, está a 3-4 años de la jubilación.
Hay bajas laborales que comprometen además muchas áreas de trabajo, como el departamento de anestesistas, con dos de baja; urología u oftalmología, donde debía haber cuatro médicos y hay dos. En urología, la falta de personal ya se nota en algunas guardias, donde directamente no hay urólogo. La alerta planea también en medicina interna, donde, tras el último concurso de traslados que se materializa ahora, se van tres.
Del balance solo se salvan urgencias, cirugía y digestivo. En traumatología, la situación se complicará en breve con la jubilación de uno de los especialistas.
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Desde Sanidad, el hermetismo es casi total y los refuerzos médicos que envía Burgos o Valladolid sirven, sin duda, de balón de oxígeno, pero “a precio de oro”. “Al final, los que estamos aquí trabajando lo hacemos por mucho menos dinero”, lamenta otro médico de Aranda.
Pero, ¿por qué esta nueva fuga y por qué el hospital de Aranda se sigue viendo como un lugar de paso para muchos profesionales? La respuesta, según explican varios médicos afectados, se encuentra sobre todo en la carretera N-122, una infraestructura que lleva más de treinta años para convertirse en autovía. “Es insufrible. Nos jugamos la vida”, lamentan, sin olvidar el otro gran problema, las condiciones laborales de unos profesionales que, al final, terminan buscando el refugio de la sanidad privada. “La falta de conexión por tren tampoco ayuda”, añaden.
Huelga
Estos datos, insisten, nada tienen que ver con la huelga que estos días protagonizan los médicos en Aranda y a nivel nacional. El principal origen de la protesta es el rechazo al nuevo Estatuto Marco propuesto por el Ministerio de Sanidad, que los profesionales consideran perjudicial para sus condiciones laborales. A este respecto, lamentan jornadas excesivas, con medias que pueden rondar las 45 horas semanales, y un sistema de guardias que no se reconoce como tiempo trabajado. En el caso del Santos Reyes, se suma además la dificultad de cubrir plazas, lo que incrementa la carga de trabajo y favorece la marcha de profesionales.
La situación, advierten, no mejorará cuando se inaugure el nuevo hospital, cuyas obras avanzan a buen ritmo. “¿De qué sirve un nuevo hospital si luego no hay médicos?”, cuestionan.
No es la primera vez que el hospital arandino se enfrenta a una crisis similar. En el año 2018 se produjo la primera gran fuga de batas blancas, con 40 traslados que, poco a poco, fueron sustituidos. En ese momento, se debió a los ocho largos años en los que los facultativos no tuvieron la posibilidad de solicitar un traslado oficial porque no hubo convocatoria.
Desde entonces, ha habido crisis en departamentos como Cardiología, Pediatría o Ginecología, un departamento especialmente sensible. La falta de ginecólogos puso en un brete al servicio en verano de 2019. En ese caso, y también en otros, el hospital Universitario de Burgos dio el paso.
En cuanto a la huelga, ante la falta de acuerdo con el Gobierno de España, los médicos mantienen su pulso. En el hospital Santos Reyes la protesta afecta sobre todo a revisiones y consultas.