Los vecinos del barrio Ferial Bañuelos piden el arreglo y actualización del parque de María Pacheco
La asociación vecinal se ha convertido a golpe de "libertad" en punto de encuentro intergeneracional

Luis Oropesa es el presidente de la asociación de vecinos del Ferial Bañuelos
El parque de María Pacheco es uno de los más utilizados en Aranda de Duero, pero necesita una actualización profunda para adaptarse a los nuevos tiempos. Es el llamamiento que hace el presidente de la asociación vecinal del barrio Ferial Bañuelos, Luis Oropesa. “En su día se hizo muy bien, pero ahora, por ejemplo, apenas se usa la zona de juegos tradicionales; se podría dejar en la parte inferior de las gradas y ampliar la zona deportiva con otra cancha multiusos, porque la que hay se utiliza muchísimo”, argumenta.
Por el momento, y a la espera de que este proyecto sea realidad algún día, la asociación trabaja para colocar, dentro del programa Urban Living Labs, una red fija de voleibol o bádminton. En cuanto al parque, aunque la instalación de los toldos “fue un acierto”, faltan bancos. “El parque se llena cada tarde de niños y padres, pero solo hay cinco bancos y muchas personas tienen que permanecer de pie”, apremia el presidente vecinal.

Parque María Pacheco
Más mejoras. El barrio propone crear una zona de esparcimiento canino. “Si aprovechamos la explanada junto al río, cerca de las gradas, y los desniveles, sería una actuación relativamente sencilla y muy útil”, añade.
Su inquietud se extiende al río Bañuelos. “En Aranda no sé muy bien por qué, pero vivimos de espaldas a los ríos, y eso que tenemos tres. Hace falta una intervención ambiciosa”, añade.
Aunque el barrio mejoró de forma visible con la reforma del año 2019 de las calles Moratín, Juan Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado, todavía “queda mucho por hacer”, como la calle Soria, donde la estrechez de las aceras obliga a las familias a caminar por la calzada, o la propia Avenida del Ferial, donde la tormenta del pasado sábado desbordó las alcantarillas.
Ribera
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Loreto Velázquez
Falta de aparcamientos
Especial preocupación despierta la falta de aparcamientos. “Hay un problema muy serio”, advierte Luis Oropesa, consciente de que la Avenida del Ferial se ha convertido en uno de los aparcamientos más utilizados de Aranda. Como solución, propone seguir el ejemplo de las eras de San Gil, en el barrio de las Tenerías, y acondicionar, aunque sea de forma temporal, las eras de Santa Catalina. “A día de hoy lo utilizan muchas personas para aparcar, pero en cuanto llueve se organiza ahí una laguna, con patos y todo. Es tercermundista”, lamenta.
Una sede muy viva
El presidente vecinal concede esta entrevista en la sede de la asociación, un espacio que definitivamente se ha quedado pequeño. “Hemos hecho un esfuerzo importante para que los vecinos nos conozcan y lo vean como suyo, porque muchos piensan que las asociaciones de vecinos solo son para personas mayores y, cuando vienen, se dan cuenta de que todos tienen cabida, también los pequeños, los adolescentes y, por supuesto, las familias”, defiende.
La libertad es clave en un programa marcado por actividades como talleres de acuarela, de corte y confección, manualidades infantiles y también propuestas enfocadas al bienestar, como sesiones de Chi Kung y de mindfulness. Los jóvenes tienen, además, prioridad. “Tenemos videojuegos y hasta un grupo que se autodenomina friki, que es un lujo”, celebra, sin olvidar las celebraciones de cumpleaños y los encuentros entre amigos o familiares. “Cualquier socio puede reservar la asociación y organizarse. Tenemos una barra con una cámara frigorífica para bebidas, máquina de café, muchísimos juegos de mesa, la televisión con la Play, la Wii… Solo hay que reservar con tiempo y dejarlo todo ordenado, pero es gratis”, anima.
Para ser socio, cada familia hace un pago único de 7 euros anuales. “Hemos pasado en cinco años de 100 socios a 300”, agradece.
La confianza, insiste, lo es todo. “Si tuviese que ejercer yo de portero, esto no funcionaría. Aquí todos los que organizan actividades fijas tienen llaves y, para las reservas, yo se las dejo. Es como la biblioteca infantil que tenemos, aquí no hay un registro de quién se lleva cada libro, pero, en todo este tiempo que llevo como presidente, nunca nos ha faltado ninguno. De hecho, lo normal es que lo devuelvan añadiendo alguno de casa”, destaca.

Luis con el grupo de acuarela
Punto de encuentro
La sede se ha convertido así en un centro intergeneracional, donde hay grupos de madres haciendo zumba mientras sus hijos hacen los deberes en la otra punta de la sala; jóvenes programadores que se retan con ordenadores, mientras las mayores arreglan sus vestidos regionales, y charlas y otras actividades que, si hace buen tiempo, se trasladan al parque.
Desde la asociación destacan que, pese a estas carencias, el barrio vive un momento de gran dinamismo social. “Desde que terminó la pandemia, hemos pasado de 100 a cerca de 300 familias asociadas”, subraya el presidente.
Las fiestas del barrio
En el plano más inmediato, del 3 al 7 de junio, el barrio del Ferial Bañuelos celebrará sus fiestas. El programa es intenso. El miércoles comienza en el parque María Pacheco, con una sesión abierta de videojuegos, y sigue el jueves con la animación que han contratado a Carcajadas para 60 niños. El viernes el barrio se moverá a ritmo de zumba y, por la noche, habrá una charla sobre el robo de la Gioconda. El sábado se activará con una batucada y, tras la comida popular, el día finalizará con un cine de verano. “Habrá juegos autóctonos, pero hemos decidido dejar de lado las cartas porque queremos que, sobre todo, esté enfocado a niños y familias”, termina.