Aranda reclama más peso específico en el Consoricio de la Ruta del Vino
El primer edil hace un llamamiento a la unión entre la Diputación y los ayuntamientos
La Ruta del Vino Ribera del Duero ha dado un paso más con la aprobación de la segunda fase del Plan de Dinamización del Producto Turístico en una jornada que contó con la asistencia de varios representantes de la administración central, regional y de las provincias de Valladolid, Segovia, Burgos y Soria y que se centró en un objetivo común: convertir la ruta en una realidad.
En la reunión no estuvo, sin embargo el alcalde de Aranda de Duero ni la responsable del área, Mar Chamorro. «Nosotros queríamos estar y de hecho lo pedimos pero a diferencia del Ministerio que entendió que no había inconveniente, la Junta de Castilla y León y el Consorcio no lo aceptaron», explica Luis Briones quien lamenta que aunque las expectativas planteadas en un principio para Aranda eran importantes, el consorcio está contando poco con la ciudad. Y es que, aunque la sede permanece en la capital ribereña, el control, aseguran se divide entre la Junta y Valladolid. «La capacidad de influencia de Aranda es muy pequeña y a día de hoy somos un municipio más del consorcio», explica.
A pesar de estas reivindicaciones, el primer edil está decidido a apoyar el proyecto del Plan de Dinamización Turística. «Nuestra intención es no poner trabas y colaborar en todo lo posible», admite mientras descarta abandonar. «No tendría sentido pues somos el núcleo más importante de la Ribera del Duero».
Así, aunque reconoce que el rumbo es positivo, sí critica en su balance la demora. «El plan ha estado muy rezagado. La certificación, por ejemplo tenía que estar hecha hace mucho tiempo. Además se podía haber hecho como en otras zonas como Somontano a través del Acevin».
En cualquier caso, el socialista lanza un mensaje de consenso para un proyecto que «no debe depender de colores políticos». «Es muy importante que la provincia de Burgos tenga más peso específico que Valladolid, que ostenta la presidencia. Para ello, tanto la Diputación como los ayuntamientos tienen que estar unidos». Además para el éxito de la ruta «es preciso que se impliquen los establecimientos», argumenta.
El Plan de Dinamización de Producto Turístico es un proyecto que tiene como objetivo promocionar los destinos, mejorar su imagen turística; asegurar su calidad y captar nuevos segmentos de mercado.
Es una iniciativa de carácter público que pretende favorecer el desarrollo turístico de un municipio, comarca o región que, a pesar de disponer de recursos y atractivos suficientes, todavía no se encuentran incorporados plenamente al proceso de desarrollo turístico.
La duración del Plan es de tres anualidades presupuestarias a realizar en cuatro años naturales, no siendo renovable. Es un programa limitado en tiempo y presupuesto.
En cuanto al presupuesto formado por un total de 4.530.000 euros, el Ministerio aporta 1.510.000 euros, la Junta de Castilla y León, 1.510.000 euros y las cuatro diputaciones y el Consorcio, 1.510.000 euros.