El Correo de Burgos

De asesinatos, planes de empleo y visitas reales

El Archivo culmina la catalogación y digitalización de las actas capitulares del siglo XIX, que comprenden 18.373 documentos sobre la vida política, social, religiosa y urbanística de la ciudad

Matías Vicario, Tamara Pérez, Esther Pardiñas, María Jesús González y Luis Conde, de i. a d., ayer durante la presentación de los volúmenes.-Israel L. Murillo

Matías Vicario, Tamara Pérez, Esther Pardiñas, María Jesús González y Luis Conde, de i. a d., ayer durante la presentación de los volúmenes.-Israel L. Murillo

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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La caída de la estatua de San Lorenzo de la portada de Santa María de la Catedral en agosto de 1994 encendió todas las alarmas. Meter mano a la basílica se convertía en urgente. Y para hacerlo era necesario conocer la historia y las fases de construcción. Se puso en marcha un ambicioso proyecto de catalogación y digitalización del Archivo histórico, un camino construido paso a paso que ayer puso un ladrillo más con la presentación de los ocho volúmenes que recogen los 18.373 registros pertenecientes a las actas capitulares del siglo XIX. Ya se pueden consultar a través de las páginas web de la Catedral (www.catedraldeburgos.es) y de la Fundación Cajacírculo (www.fundacioncajacirculo.es).

Además de guiar la restauración del templo Patrimonio de la Humanidad, este trabajo «callado y oculto, pero de excelente fruto» ha facilitado la labor de historiadores de todo el mundo.

«Hoy hay personas que siguen viniendo a consultar los documentos originales, pero son muchas más las que están haciendo sus trabajos desde sus casas en todas partes del mundo -hasta la fecha se han contabilizado más de 120.000 entradas y solicitudes de información-», señala el canónigo archivero, Matías Vicario, que capitanea un equipo formado por María Jesús González, Tamara Pérez y Esther Pardiñas, y recuerda que antes de esta tarea apenas llegaban investigadores a la Catedral «y los pocos que venían lo hacían a ciegas, ahora llegan a tiro hecho, sabiendo qué documentación hay».

Quienes lo hagan a partir de ahora ya encontrarán la crónica de la vida política, social, cultural, religiosa y urbanística de la ciudad en el siglo XIX.

Se toparán con multitud de información en torno a la Invasión Francesa, sobre la que el Cabildo adoptó una postura dividida ya que algunos de sus miembros fueron nombrados por el ejército invasor. Esto propiciará que la Catedral sea respetada, pero también la enfrentará con la ciudad. Surgen divergencias por el alojamiento de las tropas de paso a Portugal con altercados en el hospital de Barrantes y se producen saqueos en las iglesias, además del destrozo que la voladura del Castillo causó en las vidrieras o la desaparición del archivo del Palacio Arzobispal pasto de las llamas.

Aparecen noticias curiosas por su actualidad como el acuerdo alcanzado por el Cabildo, de acuerdo con el Ayuntamiento, por el que da trabajo a 333 jornaleros desempleados, con un salario de dos reales y medio al día. Un gesto que se une a la caridad que practicará con las colectas públicas para ayudar a la población afectada por la fiebre amarilla y el cólera.

No falta en la crónica del siglo XIX la pincelada de novela negra con el asesinato del gobernador civil Isidoro Gutiérrez de Castro en el claustro alto de la Catedral, del que fueron acusados como instigadores algunos canónigos, exculpados finalmente.

Dan cuenta de las guerras carlistas, las desamortizaciones que mermaron la capacidad constructiva de la basílica, la algarabía con la que la gente recibía a la reina Isabel II cuando llegaba a la ciudad en tren camino de Zarautz o la asunción de la peseta como unidad monetaria por el Cabildo en 1891.

El proceso de catalogación, en el que la Fundación Cajacírculo ha invertido ya más de un millón de euros, continúa. El trabajo se centra desde ahora en los archivos particulares de la capillas. La de los Condestables, por su importancia, ha sido la primera y Matías Vicario espera culminar la labor como tarde en los albores del año 2017. ¿Qué secretos guardarán sus legajos?

180.000 registros a un ‘click’ 

Durante los 21 años de trabajo en la catalogación y digitalización del Archivo se han puesto a disposición de los investigadores más de 180.000 documentos en internet. En este tiempo se han informatizado sus tres grandes secciones: Volúmenes, Libros manuscritos y Actas Capitulares. En este último caso, los 18.373 registros del siglo XIX se suman a los 12.073 del XVIII, los 14.613 relativos al XV, los 21.675 del XVI, y los 11.784 del siglo XVII.

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