ENTREVISTA: SANTIAGO POSTEGUILLO, ESCRITOR
«La novela histórica hace una gran labor de divulgación»

-FOTO: EDITORIAL PLANETA
Es uno de los mejores autores de novela histórica en habla hispana y especialista en la época romana. Desde marzo de 2008 todas sus novelas permanecen entre las 200 novelas más vendidas del índice de ventas Nielsen en España, llegando a estar en algunos momentos entre las 10 más vendidas. Con innumerables premios que reconocen su nueva obra, recientemente ha publicado La Legión Perdida, con la que concluye su trilogía sobre el emperador Marco Ulpio Trajano.
Pregunta– Hablando de La Legión Perdida, Érase una vez...
Respuesta– Un emperador de Roma demasiado grande para una Roma demasiado pequeña.
P.– Tres eran tres...
R.– Los libros que he necesitado para contar la vida de Trajano.
P.– ¿7 años no son nada?
R.– Y lo son todo para revivir un gran personaje del pasado.
P.–¿Por qué debería leer la gente La Legión Perdida?
R.– Van a descubrir que ya había gobernantes en el pasado que pensando en el bien común y en luchar contra la corrupción.
P.– ¿Encuentra alguna similitud con la época actual?
R.– Siempre hay muchas conexiones, somos una evolución del mundo romano. Y sí que hay similitudes. Ahora hay 4 grandes partidos en España que han sido absolutamente incapaces de llegar a un pacto de gobierno. Mientras que Trajano era capaz de pactar incluso con enemigos. Era también un emperador que estando en un gobierno autocrático, sin embargo respetaba un senado que tenía adscritas, según el derecho romano, las decisiones de política exterior, y pactaba antes con el senado estas decisiones. Paradójicamente en el siglo XXI donde vivimos en una supuesta democracia, estamos gobernados por un gobierno en funciones que se ha saltado el parlamento en las decisiones de política exterior.
P.– Entonces, ¿los políticos de ahora deberían aprender alguna lección?
R.– Alguna no, muchas. Me impresiona ese emperador que cuando había un conflicto bélico iba a primera línea de combate y hasta era herido. Los políticos occidentales cierran los libros de historia y se olvidan de que Trajano también tenía un plan para la posguerra. Los gobernantes occidentales plantean guerras y se olvidan de las posguerras y luego tenemos desastres brutales. Porque ni leen historia, ni la quieren, ni les interesa y así nos va.
P.– ¿Qué pasa con Roma, que tanto le apasiona?
R.– Roma es un gran escaparate del mundo antiguo que desde el punto de vista novelístico supone una maravilla de recursos dramáticos para un escritor. Podemos tener gladiadores, carreras de cuadrigas, fieras en el circo, magnicidios,... Es una panoplia absolutamente inacabable de elementos dramáticos que puedes traer a tu relato. A eso le añadimos que es nuestro pasado y nuestro origen, una combinación muy atractiva para aprender del pasado y que este pasado sea narrado de una forma muy entretenida.
P.– ¿Cree que la novela histórica documentada y basada en hechos reales culturiza a los lectores?
R.– Sin duda alguna. Una novela histórica que esté bien documentada y que encuentre la técnica literaria para contar ese relato de una forma muy entretenida, consigue hacer que hechos históricos del pasado terminen resultando familiares y conocidos a una gran cantidad de lectores. Hace una labor de divulgación histórica tremenda y algunos la tendremos que escribir, porque hay una especie de conjura gubernamental para acabar con todo lo que sea cultura, humanidades y letras. Tendremos que revelarnos y presentar la cultura de una forma accesible y entretenida.
P.– ¿De qué se siente más orgulloso, novelísticamente hablando?
R.– De la arquitectura de mis novelas. Porque es mucho más compleja que lo que la gente se pueda imaginar. Mantener la tensión dramática en 1000 páginas, como en La Legión Perdida, que he montado un entramado donde tengo 4 escenarios distintos, Roma, Partia, India y China, y a la vez dos historias en el tiempo separadas por 150 años, es difícil. Montar y articular todo eso, con saltos en el tiempo y saltos en distintos escenarios y no perderse al hacerlo y que no se pierda el lector al leerlo, sino que se lo pase muy bien.
P.– ¿Papel o libro electrónico?
R.– Yo creo que como muchos soy lector mixto y leo en los dos formatos. Pero cada tipo de lectura te conduce a un formato u a otro. Si hago una lectura de placer el papel es el formato adecuado. Sin embargo si voy a hacer una lectura documental, leer en formato digital según que tipo de textos clásicos o tratados de historia modernos, el texto digital tiene mas ventajas. Pero creo que el texto en papel como ya se ha demostrado, no va a desaparecer. A la gente le sigue gustando este formato que lleva 2000 años. Y a la gente le sigue pareciendo muy agradable leer y pasar las páginas.
P.– ¿Ficción o realidad?
R.– ¿Y por qué no las dos cosas?
P.– ¿Relato corto o novela larga?
R.– La novela larga para recrear grandes relatos épicos y el relato corto para ese relato intrigante o de humor y sobre todo relato corto para la docencia. Tiene una capacidad didáctica muy interesante.
P.– Y pensando en una próxima novela, volvamos al principio de la entrevista, Érase una vez...
R.– Una novela en la que estoy trabajando, que al contrario de lo que he hecho hasta la fecha, va a ser en una sola entrega, es decir, no va a ser una trilogía. Quiero hacer un relato intenso y recuperar a otro personaje histórico, del que por ahora nada puedo decir.