Teatro
Víctor Clavijo: «La cultura es el último refugio que nos salva de la barbarie»
El actor y fotógrafo algeciñero leyó este jueves, 27 de marzo, el manifiesto del Día Mundial del Teatro en Burgos y charló con el público sobre su carrera en la interpretación

Alberto Fernández, Andrea Ballesteros y Víctor Clavijo, este jueves en la celebración del Día Mundial del Teatro en la Sala Polisón.
Por un día, los actores y la función se trasladó del escenario del Teatro Principal a la Sala Polisón del mismo inmueble isabelino de la plaza del Mío Cid. El motivo: la lectura del manifiesto del Día Mundial del Teatro, que este año fue leído por el actor Víctor Clavijo, invitado por el Ayuntamiento de Burgos -representado por la concejala Andrea Ballesteros- y por la Escuela Municipal del Teatro, que encabezó su director, Alberto Fernández.
El primer mensaje del Día Mundial del Teatro fue escrito por Jean Cocteau en 1962. A partir de ahí, dramaturgos, actores y otros artistas de todo el mundo han dado voz al arte dramático con sus pensamientos y reivindicaciones, siempre con manifiestos muy pegados a la realidad. Arthur Miller, Dimitri Shostakóvich, Pablo Neruda, Eugène Ionesco, Antonio Gala, John Malkovich, Helen Mirren o Dario Fo han sido algunos de autores de estos mensajes que se leen cada 27 de marzo por todo el planeta.
El manifiesto de este 2025 fue escrito por el dramaturgo y director de teatro griego Theodoros Terzopoulos. Víctor Clavijo, con su portentosa y muy reconocible voz, dio lectura este jueves al texto en una Sala Polisón prácticamente llena.«¿Puede el teatro escuchar la llamada de auxilio que los tiempos modernos están enviando a un mundo habitado por ciudadanos empobrecidos y encerrados en las celdas de la realidad virtual y atrincherados en su asfixiante privacidad? ¿Puede hacerlo en un universo de existencias robotizadas dentro de un sistema totalitario de control y represión que abarca la totalidad de la vida?».
Terzopoulos reivindica en su manifiesto un teatro comprometido con su tiempo, responsable y capaz de erigirse como un instrumento que ilumine a la sociedad en épocas de oscuridad. «Necesitamos nuevas formas narrativas cuyo objetivo sea cultivar la memoria y darle forma a una nueva responsabilidad moral y política que emerja de la actual dictadura multiforme de esta nueva Edad Media que vivimos en nuestros días», reclama al final del mensaje.
Consejos y anécdotas
Tras la lectura del manifiesto, Víctor Clavijo departió con el público asistente, donde gran parte eran personas relacionadas con el teatro en Burgos. Actores, profesores y estudiantes lanzaron sus preguntas al actor. El propio Alberto Fernández le preguntó si había detectado algún cambio en las preferencias entre los alumnos de las escuelas de arte dramático, si optaban más por el teatro o apostaban más por el audiovisual, de su época a la de ahora. «Me da la sensación, aunque quizá es un prejuicio, que los jóvenes de ahora quieren hacer más audiovisual que teatro. Por otro lado, tiene sentido, vivimos en una época de pantallas, hay muchas plataformas, se hacen muchas series... Lo que no sé es si la gente joven de ahora tiene más prisa que la de antes», señaló.
Fernández habló de las posibilidades y campos profesionales que tiene ante sí un intérprete en este momento y lo personalizó en la carrera profesional de Clavijo: teatro, cine, series de televisión, radio, doblaje, audiolibros... «Cuanto más preparado esté un actor y cuanta más facilidad tenga para pasar de un medio a otro, mejor le va a ir», indicó y también recordó que «esta profesión fascinante tiene un 93% de paro».

Víctor Clavijo, protagonista de la serie 'El marqués'.
La primera pregunta fue un clásico de los coloquios abiertos al público cuando hay un artista con la experiencia y la trayectoria como el protagonista del Día Mundial del Teatro de este año en Burgos. Una joven pidió un consejo «para alguien que quiere dedicarse a la interpretación». Tras sonreír, Víctor Clavijo se puso serio y fue muy sincero. «Primero, no esperar nada a cambio y lidiar con que esta es una profesión muy difícil. Quien se quiera dedicar a esto, como decía Stanislavski, tiene que amar el arte que hay en uno y no a uno dentro del mundo del arte. Porque nada te garantiza que vayas a triunfar, si ese es tu objetivo. Y lo siguiente: formación, formación y formación. Más... No mirarte en el espejo de nadie. Esto los actores lo aprendemos tarde, pero cuando encontramos la riqueza de nuestra individualidad es cuando empezamos a brillar» destacó para más tarde habló del peligro de las redes sociales, ese espejo engañoso de realidades inventadas y deseos imposibles.
Desde la primera fila, un hombre le preguntó «en esta época de rearme, ¿cuál sería tu kit de resistencia?». Clavijo respondió: «Durante la pandemia me refugié en la cultura... A fin de cuentas, la cultura es el último refugio que nos salva de la barbarie y lo que nos diferencia del resto de los animales. Leer teatro, leer narrativa, leer poesía, ver teatro, cine, series... eso nos salva en muchas ocasiones y estos momentos, quizá más», aseveró.
A pesar ser un personaje que sólo apareció en tres de los 42 capítulos que tuvo la serie de TVE 'El Ministerio del Tiempo', la encarnación de Lope de Vega dio muchas alegrías a Víctor Clavijo. «Llegué a este personaje de la manera más absurda, fácil y rápida que me pude imaginar. En otra época de mi vida no hubiera sido así, en su momento estuve muy obsesionado con el método y me lo hubiera preparado leyéndome toda la obra de Lope, visitando los lugares donde vivió... hacer de todo para imbuirme en el personaje. Pero no fue así», dijo con simpatía y reveló que su compañera de reparto, Aura Garrido -Amelia Folch en la serie-, le colocó «en el punto exacto para jugar. Durante las lecturas de guion se refirió a Lope como un 'fucker', un donjuán. Y pensé que ahí estaba... Creo que con esto estoy desmitificando mucho del método», rio y se refirió a otra experiencia, interpretar al asesino a sueldo protagonista de la película 'Sicarivs: La noche y el silencio' (Javier Muñoz, 2015), donde tuvo que estudiar a muchos criminales hasta que dio con Richard Kuklinski, un tipo con una total falta de empatía, tara que convirtió en su oficio para matar a más de cien personas.

Víctor Clavijo como Lope de Vega en 'El Ministerio del Tiempo', acompañado por Aura Garrido.
Para finalizar el coloquio, y a preguntas del público, Clavijo admitió que «el gusanillo» de la interpretación comenzó a morderle desde muy pequeño. «En mi casa gustaba mucho el cine y el teatro. A los 15 años, cayó en mis manos un libro de Stanislavski que era de mi padre, que hizo teatro universitario Y me gustó lo que decía. Al mismo tiempo, vibraba con las películas de Charlie Chaplin o James Dean, vi un documental del Actor´s Studio y otro sobre la historia del mimo que me entusiasmaron y, finalmente, la película 'Los niños del paraíso' (Marcel Carné, 1945)... Ese cóctel hizo que me dijese que a mí eso me encantaba».
El protagonista de películas como 'Tres días', 'Silencio en la nieve' o 'La espera' se apuntó al aula de teatro del instituto y en una compañía de teatro independiente del campo de Gibratar. Por consejo de sus padres, estudió una carrera -«Derecho, porque pensaba que era lo más parecido a actuar»-, pero en segundo curso se dio cuenta de que lo que le gustaba era la interpretación y la escritura. El descubrimiento de Bukowski y una representación de una obra del autor americano en Granada, donde cursaba Derecho, protagonizada por Juan Diego, fue como una revelación para Clavijo. «Cuando lo vi, pensé que eso era lo que quería hacer».

El actor es un reconocido fotógrafo. Aquí, un autorretato.
Marchó a Madrid, se matriculó en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid (RESAD) -y también en Publicidad en la Complutense, aunque no apareció por clase- y a partir de ahí comenzó una carrera llena de grandes interpretaciones y el cariño del público que sienten la «verdad del actor» en cada trabajo del intérprete gaditano. Series tan populares como 'Al salir de clase', 'Menudo es mi padre', 'Mujeres', 'Gran reserva' o 'Amar es para siempre' le han hecho un hueco en la memoria popular de los españoles junto a filmes como 'El regalo de Silvia', 'Holmes y Waltson. Madrid days', 'Gernika' o 'La infiltrada'. Además, Clavijo tiene una importante trayectoria sobre los escenarios que este jueves celebró con los burgaleses, narrando algunas anécdotas y confesando algunos secretos en el Día Mundial del Teatro 2025. Abajo el telón.