El Museo de Burgos ofrece una programación especial para celebrar el ‘Dia Internacional de los Museos’
Entre el 17 y 25 de mayo, además de que la entrada será gratuita, se podrá disfrutar de un conjunto de piezas del osario de la iglesia de Ciruelos de Cervera y de una conferencia que hablará sobre este tema

Espacio del Museo de Burgos que recoge las piezas de una cocina de la epoca romana que se extrajo de Buniel.
El Museo de Burgos se suma al resto de centros museísticos dependientes de la Junta de Castilla y León para conmemorar del ‘Dia Internacional de los Museos’ -que este año se celebra el próximo domingo 18 de mayo- y presenta una programación especial durante la Semana de los Museos que se desarrollará del 17 al 25 mayo. El lema de este año es’ El futuro de los museos en comunidades en constante cambio’, con la idea de resaltar el papel dinámico e innovador de estos espacios.
Además de ofrecer la entrada gratuita a todas las instalaciones durante estos días en su horario habitual de 10 a 14 horas y de 16 a 19 horas, entre las distintas opciones que plantean se encuentra la posibilidad de ver, en la sección de Nuevos Ingresos, un conjunto de piezas de cerámica procedentes del osario de la iglesia de Ciruelos de Cervera datados de la 2ª mitad del siglo XVIII y primera del XIX. Se trata de un interesante hallazgo, formado por platos, cuencos y jarras, en el que curiosamente se aprecian lugares de procedencia bastante alejados, como Almazán (Soria) o Peñafiel (Valladolid).
Estos recipientes, llamados ‘de sal’, se solían depositar a modo de ofrenda en las tumbas en el interior de las iglesias. Debido a la ocupación de espacio, de vez en cuando se hacía necesario realizar mondas o limpias, que consistía en dejar hueco a nuevos enterramientos. Así, los restos esqueléticos desenterrados junto a estas vajillas y otros objetos, como medallas, rosarios y crucifijos, se depositaban de forma respetuosa en unos recintos cerrados habilitados en el entorno de los templos llamados osarios, oseras o calavernios.
Es uno de los rituales más extendido por toda Europa, y especialmente por la península ibérica, en los siglos XVIII y XIX, y con el que se colocaban receptáculos cerámicos con un puñado de sal sobre el cuerpo del difunto o bajo el lecho mortuorio mientras duraba el velatorio. Esta práctica pretendía evitar que el cuerpo se hinchase, sobre todo en los meses de calor, pero también se creía que la sal, al tener propiedades profilácticas, impedía que el mal entrase en el cuerpo del fallecido en el momento crucial del tránsito. Asimismo, en algunas regiones españolas, se pensaba que era el óbolo o pago que el finado tenía que abonar para iniciar su último viaje.
Para hablar de todo esto, el investigador Pedro J. Cruz Sánchez, realizará una conferencia el 22 de mayo a las 19 horas, en la que profundizará sobre el comercio de cerámica en esta etapa y los rituales funerarios.
Un año más la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, con la iniciativa del Consejo Internacional de Museos (ICOM), se vuelca con esta efeméride, con el objetivo de mostrar estos centros como un lugar de gran enriquecimiento e intercambio cultural y acercarlos a la población en general.