Presentación literaria
Juan Manuel de Prada: «Ni los vituperios ni los elogios inmutarán la firmeza de mi vocación literaria»
El escritor y columnista presenta este jueves ‘Cárcel de tinieblas’ (Espasa), la segunda parte de ‘Mil ojos esconde la noche’, en el salón de la Fundación Círculo a las 20 horas

Juan Manuel de Prada, con el manuscrito de ‘Mil ojos esconde la noche’ que Espasa ha publicado en dos volúmenes.
«¿Tú crees que se puede dejar de ser malo, si uno se lo propone?». Con esta pregunta que Fernando Navales lanza a Ana María Martínez Sagi arranca ‘Cárcel de tinieblas’, la segunda parte de la última novela del escritor Juan Manuel de Prada, ‘Mil ojos esconde la noche’ (Espasa), cuya primera parte llegó a las librerías hace justo un año con el título ‘La ciudad sin luz’.
Este jueves, 15 de mayo, a partir de las 20 horas en el salón de actos de la Fundación Círculo de plaza de España, el escritor conversará con el novelista y poeta Joaquín Pérez Azaústre sobre este monumental proyecto literario en un acto que tiene entrada libre hasta completar el aforo y la colaboración de la librería Luz y Vida.
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La primera parte de ‘Mil ojos esconde la noche’ tuvo un gran éxito de público y la crítica se rindió ante la novela de Juan Manuel de Prada. Se escucharon y leyeron lisonjas y requiebros que no son habituales en la prensa especializada. «Te confieso que estas cosas las veo con bastante escepticismo», apunta el autor que, sin pelos en la lengua ni ronzal en su discurso, arranca la entrevista. «Yo he sido un escritor muy vapuleado a lo largo de toda mi carrera, con ataques muy injustos. Quizá por eso, aunque me elogien puntualmente una obra, tampoco me altera demasiado», ríe.
«Sé que son espejismos, momentos de debilidad», continúa. «Del mismo modo que los vituperios no han logrado inmutar la firmeza de mi vocación, tampoco los elogios van a envanecerme... Y no nos engañemos, el éxito en un mundo tan corrompido como el nuestro no depende de las bondades del escritor. El éxito siempre se le otorga a alguien porque se le quiere corromper o sobornar. El 99% de las obras que hoy tienen éxito son bazofia» asevera. Por otro lado, agradece las alabanzas hacia su novela cuando vienen de ámbitos libres y con criterio. Cita a escritores como Arturo Pérez-Reverte o Luis Alberto de Cuenca, periodistas como Pedro García Cuartango o cineastas como Álex de la Iglesia.
«Yo sigo publicando, principalmente, por el apoyo de mis fieles lectores que quieren que una voz como la mía no se extinga. Soy un escritor que se la juega en tribunas públicas, que dice cosas inconvenientes para la chusma sistémica, algo que tiene un peaje muy grande», señala.
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Sus dos últimas publicaciones son obras ambiciosas, de gran aliento literario y larga extensión, «algo que, a priori, lo tiene todo en contra para tener el aplauso. Pero son obras que yo escribo porque considero que hay que escribir para otro tiempo. Hoy en día, la mayoría de las obras que tiene éxito son ‘best-sellers’ grimosos o libros que triunfan por razones sociológicas, por el tema de moda, más que por sus cualidades literarias... Esto antes no sucedía, cuando yo empecé. No hay más que comparar los libros que más se vendían hace 30 años y los que son ahora», subraya.
Almas en París
‘Cárcel de tinieblas’ se desarrolla entre 1942 y 1944, los dos últimos años de dominación alemana sobre la capital francesa antes del fin de la Segunda Guerra Mundial. «Las circunstancias se entenebrecen, hay más restricciones, más terror... Esto hace que el protagonista, Navales, se vaya quedando solo, porque mucha gente marcha de París».
Los dos personajes citados al comienzo de este artículo son claves en la vida del autor de ‘La tempestad’. Fernando Navales es el narrador y protagonista de ‘Mil ojos esconde la noche’, pero también de ‘Las máscaras del héroe’ (1996), la primera novela de Juan Manuel de Prada que supuso un aldabonazo en la literatura española finisecular y la espita que encendió su popularidad entre los lectores españoles. Por su lado, la figura de la periodista, escritora y deportista Ana María Martínez Sagi llegó a ser una obsesión para el escritor. En el año 2000 publicó ‘Las esquinas del aire’, una biografía novelesca, y en 2022 ‘El derecho a soñar’, que recoge en forma de libro toda la investigación realizada en los últimos años sobre esta mujer que fue objeto de la tesis que le doctoró en la Universidad Complutense.
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Ambos, junto a muchos más, componen el ‘dramatis personae’ de ‘Cárcel de tinieblas’. Una jungla de almas reales que pulularon por el París ocupado por los nazis entre los que sobresalen el periodista César González Ruano, el policía Pedro Urraca, la diseñadora y bailarina Ana de Pombo, el diplomático y escritor Ernesto Giménez Caballero, la actriz María Casares, el médico e intelectual Gregorio Marañón y otros muchos más que ya aparecían en ‘La ciudad sin luz’.
De Prada destaca la aparición y el protagonismo en esta segunda parte de la abogada y política Victoria Kent. «Históricamente, Kent ha cargado con el sambenito de ser contraria al sufragio femenino. Esto es completamente falso. Pensaba que el desinterés de las mujeres por la política, por la ‘politiquilla’, iba a desembocar en un voto poco fundado o sometida a la influencia de sus maridos, padres... Ella propuso comenzar con que la mujer votase en las elecciones municipales, no en las nacionales», explica. «Es una mujer que me cae simpática a raíz de ver una entrevista que le hizo Soler Serrano en televisión en los años 70 tras volver a España. Habla del exilio sin resentimiento, sin encono... Y de un feminismo que se parece al que yo creo, lejos de ese enfrentamiento entre la mujer y el hombre que tanto daño hace».

El escritor Juan Manuel de Prada presenta en Burgos 'Cárcel de tinieblas'.
Uno de los sinsabores que deja la lectura de esta novela es conocer el maltrato que dio Francia a los exiliados españoles que cruzaron la frontera huyendo de la Guerra Civil. «Muchos acabaron en campos de concentración o utilizados como mano de obra esclava en la agricultura, donde trabajaban a cambio de cama y comida, durmiendo en barracones... la historia del siglo XX español y europeo está montada sobre mentiras», advierte. «Los exiliados en París, y hay ejemplos en la novela, tuvieron que hacer cosas menesterosas para sobrevivir, como colaborar en las actividades culturales de Falange, falsificar obras de arte, trapichear en el mercado negro, colaborar con la prensa antisemita... Algunos me dicen que busco desmitificar el exilio. No, yo lo que busco es acabar con relatos grotescos que mitifican la naturaleza humana, que es débil y a veces cuando se está en situaciones tan duras como las que vivieron estos personajes les toca hacer cosas que no son muy honrosas ni apetece hacer, pero las haces para sobrevivir».
El malditismo
De Prada tiene una fervorosa devoción por los personajes que transitan por los márgenes o hasta en las cunetas de la existencia. Espíritus descastados, excéntricos y malditos como muchos de los protagonistas de ‘Mil ojos esconde la noche’ que sobreviven a todo -y a veces por encima de todos- espoleados por el deseo de gloria, el ansia de poder o el hambre de sus estómagos. Desheredados de la vida son frecuentes en la obra del autor de ‘Lucía en la noche’ y protagonizan algunas de sus mejores páginas.
La literatura de Juan Manuel de Prada viste un lenguaje exuberante, a veces excesivo pero siempre arrebatador. Nunca oculta las fuentes de las que bebe -con alcoholismo lector- para tejer tales páginas novelescas: Cervantes, Quevedo, Valle-Inclán, Gómez de la Serna, Borges... autores que cogían el idioma por los cuernos para enfrentarse a su grandeza, jugar con las palabras más escondidas e ignotas de los rincones del diccionario y construir esculturas literarias. «En esta novela, y gracias a un narrador espinoso, desvergonzado, viperino, rindo tributo a una tradición que reúne el esperpento, la novela picaresca, la literatura barroca española... Para eso necesitaba contar la historia de una manera que impresionase y atropellara todo tipo de convenciones. Y Fernando Navales me lo da... es una apuesta estética, no cabe duda, con una mirada caricaturesca y muy especial», admite.
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Todo el que lee la última página de ‘Cárcel de tinieblas’ -que finaliza con un «amor mío» purificador- sale deslumbrado por la brillantez de esta «locura grafómana» de más de 1.600 páginas que Juan Manuel de Prada ha escrito en los últimos años a bolígrafo -el manuscrito de la obra aparece junto al autor en la fotografía que ilustra esta información- tras una intensa y aventurera investigación en archivos y bibliotecas. ‘Mil ojos esconde la noche’ ya está entre las ‘obras mayores’ de la carrera de Juan Manuel de Prada, un escritor que libro a libro, a pesar de sus detractores y gracias también a su parroquia «antisistema» de lectores adeptos, es por derecho un titán de las letras españolas.
Tras ‘Las máscaras del héroe’ y ‘Mil ojos escondes la noche’, ¿habrá una nueva novela narrada por Fernando Navales? De Prada responde. «Si Dios me da salud, sí. Me gustaría en los próximos años publicar la continuación de ‘Mil ojos esconde la noche’, hasta 1950 aproximadamente. Y, tiempo después, la Guerra Civil de Navales, que sería una novela muy corrosiva y feroz». Ahí queda el desafío. Salud, Juan Manuel.