Feria del Libro 2025
Javier Cercas: «La Iglesia católica tiene un problema descomunal con el lenguaje»
Este jueves se inauguró la Feria del Libro con un interesantísimo diálogo entre el escritor y académico y el arzobispo de Burgos, Mario Iceta, en un Teatro Principal lleno / Comentaron con detalle el último libro de Cercas, 'El loco de Dios en el fin del mundo'

Javier Cercas, José María Yudego y Mario Iceta, este jueves en el Teatro Principal.
Poco antes del mediodía de este jueves, las casetas de la plaza Mayor comenzaron a recibir a los primeros asistentes de la Feria del Libro de Burgos 2025. Un sol de primavera vigilaba en lo alto mientras las terrazas de los bares circundantes tiraban cañas de cerveza sin descanso.
«Abrimos una nueva edición de la Feria, van 49. Y ya hemos empezado a preparar la del año que viene, que será la 50 e intentaremos que sea distinta», indicó Álvaro Manso, presidente de la Asociación Provincial de Libreros, que señaló que «estamos muy contentos con el programa que hemos elaborado, para todos los gustos y todas las edades».
Cultura
Javier Cercas y el buen tiempo dan inicio este jueves a la Feria del Libro de Burgos 2025
Alberto Marroquín
Tras repasar algunos de los eventos y plumas participantes en la cita burgalesa, Manso hizo hincapié en el acto que por la tarde se celebró en el Teatro Principal. «Abrir la Feria con una conversación entre Javier Cercas y el arzobispo de Burgos es una apertura excelente y que ha tenido un gran éxito, se han vendido todas las entradas», apuntó y señaló que se había generado una gran expectativa por escuchar al autor de ‘El loco de Dios en el fin del mundo’ (Random House) junto al prelado burgalés.
El moderador de la conversación, José María Yudego, se mostraba muy ilusionado horas antes del evento que se celebró sobre el escenario del Teatro Principal. «Fuimos Álvaro [Manso] y yo a ver al arzobispo y le explicamos el proyecto. Miró su agenda y enseguida aceptó, le encantó la idea. Pero quería que yo les acompañara. Y ahí estaré [por ayer]. Hasta cierto punto y por mi amistad con don Mario, he sido ‘el conseguidor’ de esta charla entre ambos», admitió con simpatía. «La vida quita, la vida da. Así comenzaré la presentación», dijo con más seriedad.
«El libro tiene conversaciones interesantes y reflexiones muy profundas que me han hecho pensar mucho. Será un gusto compartir con el público la charla con Javier Cercas y don Mario, seguro que no va a ser una presentación más», concluyó.
Tres en el escenario
La presentación del acto corrió a cargo de la periodista Rosalía Santaolalla, que señaló que este era «el acontecimiento cultural del año en Burgos», y Álvaro Manso, que destacó «el gran reconocimiento internacional de Javier Cercas, seguramente mayor que a nivel nacional».
En torno a las 19.30 salieron al proscenio del Teatro Principal el prelado, el escritor y el moderador. «La vida quita, la vida da», comenzó Yudego. «A mi derecha, un ateo [dijo señalando a Cercas]. A mi izquierda, un obrero de la Iglesia [distinguió a Iceta]. Y el que les habla, una oveja negra», aseveró para comenzar el coloquio, dando las gracias a la madre del autor de ‘Anatomía de un instante’. «Es el motor de esta aventura literaria que a nadie dejará indiferente», refiriéndose a que la condición que puso Cercas al Vaticano para escribir este libro era poder preguntar al papa Francisco si su madre se reuniría con su padre tras su fallecimiento.
«Mi madre era una señora seriamente creyente y la resurrección era algo que le había prometido su religión desde que era una niña. Esto es algo que parecen olvidar algunos católicos y es el corazón del cristianismo. No lo digo yo, lo dijo san Pablo», subrayó Cercas. «Entonces supo de qué iba a tratar este libro: de un loco sin dios como yo, que fui educado en el catolicismo y en algún momento perdí la fe, que va en busca del loco de Dios, que es el papa Francisco, al fin de mundo, a Mongolia. Aunque en realidad trata del Vaticano. Si Mongolia les parece un lugar exótico, el Vaticano es mucho más exótico».
A la hora de afrontar el proyecto literario, Cercas admitió que «lo que más costó fue quitarme los prejuicios y llegar al Vaticano con los ojos limpios». Y sobre el tipo de libro que es afirmó que «esto es una novela, singular. Es una mezcla de crónica, de ensayo, de biografía sobre el papa Francisco, de autobiografía... Y en el fondo, es una novela policial, como todas las que me interesan del Quijote para acá, porque en todas hay un enigma y alguien que intenta descifrarlo», indicó. «Aquí el enigma es la resurrección de la carne y la vida eterna».

Javier Cercas, durante la conversación en torno a 'El loco de Dios en el fin del mundo'.
El arzobispo de Burgos, Mario Iceta, reflexionó al respecto de la visión de Jorge Bergoglio sobre la Iglesia y apuntó que «yo pienso que el papa era consciente de que nuestra fe cristiana necesita ser interpelada y estimulada por el mundo de hoy. El ser de la Iglesia es llevar el mensaje de Jesucristo, de vida y de salvación al mundo de hoy y conocer cuáles son los interrogantes, los desafíos, los problemas que lleva la gente en su corazón y en la sociedad. A veces damos respuestas a preguntas que no se han hecho y quizás la gente de hoy no acude a la Iglesia para hacerle preguntas y estamos entre los de siempre».
Un papa «raro»
Cercas e Iceta se centraron durante unos minutos de la conversación sobre la figura del anterior sumo pontífice. El escritor, desmintiendo muchos argumentos que se dijeron en torno Francisco tras su fallecimiento, aseveró que «quien crea que un papa puede cambiar la Iglesia es que no conoce la Iglesia». El prelado le definió como «el papa de la misericordia, una palabra muy importante» en sus años de gobierno de la Iglesia católica. «Francisco fue un papa muy raro, muy perturbador, disruptivo... Por ejemplo, dio muchas entrevistas, algo muy extraño en los anteriores», añadió Cercas.
El autor de ‘Las leyes de la frontera’ entró en debate sobre dos términos que ocuparon unos cuantos minutos. «La Iglesia en España, no sólo en el franquismo, ha sido clerical y constantinista. Y esta es su desgracia... Contra eso va el Concilio Vaticano II, contra eso iba el papa Francisco y por ahí debe ir la Iglesia, según mi opinión». El escritor sugirió otro concepto, que dijo estar muy vinculado con el papado de Bergoglio: la sinodalidad.

La charla entre Cercas e Iceta llenó el Teatro Principal de Burgos.
«La Iglesia tiene un problema descomunal con el lenguaje, quizá es su principal problema. Por un lado, es un lenguaje viejo, oxidado, poco interesante, almibarado a menudo... Señor arzobispo, si Cristo atraía a la gente es porque tenía un lenguaje extraordinariamente distinto, fresco. Y el otro problema es que nadie lo entiende, que es críptico... ¡Que levanten la mano los que sepan que es la sinodalidad!», espetó. Tras ver muchas manos levantadas en el patio de butacas y los palcos, Cercas le dijo al arzobispo con simpatía: «Bueno, hay muchos aquí, se lo ha currado bien», y añadió «ojo, la sinodalidad no es un invento de Francisco. Ya estaba en los Hechos de los Apóstoles», recordó Cercas sobre este término que «más allá de eso de ‘caminar juntos’, yo entiendo que es pasar de una Iglesia vertical a una Iglesia horizontal, que participe el pueblo de Dios en las decisiones de la Iglesia».
El conversatorio derivó hacia temas ‘de telediario’ y la postura de la Iglesia en ellos. Por el escenario desfilaron las guerras actuales o mandatarios como Donald Trump o Vladimir Putin. «El gobierno de la Iglesia es un gobierno de servicio, no de poder», señaló Iceta y apuntó que «la Iglesia no se identifica con ningún partido político». Murmullos en el público. Cercas, por su parte, señaló que «cuando se habla de la Iglesia en los medios casi todo es política y así el discurso religioso queda enterrado. Y esto es muy grave, porque su poder político ahora mismo es ínfimo».
La conversación, muy cercana e intensa, también tocó temas literarios y se lanzaron al patio de butacas nombres como José Saramago, san Juan de la Cruz, Chesterton o Dostoievski, plumas de una gran espiritualidad, ya fueran muy creyentes o algo menos.
Pasada la hora se dio fin al encuentro. José María Yudego y sus dos compañeros de escenario saludaron al público que disfrutó de las reflexiones, intercambio de pareceres y hasta algunos chistes de los dos intervinientes. Cercas agradeció la charla con Mario Iceta, «en Italia hecho varias, pero esta es la primera conversación en España con un religioso, y creo que ahí hay un problema», para luego recibir un gran aplauso de los lectores que llenaron el hall del Teatro Principal esperando la firma del autor de su ejemplar de ‘El loco de Dios en el fin del mundo’.