10 años de Arlanza Rock: «Más que un festival, es una declaración de intenciones»
Puentedura se prepara para recibir, el viernes 14 de agosto, a Kaos Etiliko, Juantxo Skalari, Zirrosis, Diegovisión y Delameseta. La cita mantiene su espíritu solidario con recaudación de fondos a favor de Afabur y Proanbur.

Concierto de Reincidentes en la novena edición del Arlanza Rock.
Guitarras, pogos y alegría. Fiesta y compromiso. Letras reivindicativas y conciencia rural. Pueblos que se vuelcan para que la música resuene con el fin de demostrar que «la España vaciada está más viva que nunca». Y de parranda, que buena falta hace, gracias a festivales solidarios y autogestionados como el Arlanza Rock de Puentedura , que el viernes 14 de agosto celebra su décima edición con el cartel más completo de su historia.
«Hemos roto la poca hucha que teníamos», confiesa David antes de repasar el plantel de bandas que se darán cita en la localidad. Arrancamos con Kaos Etiliko, clásicos del punk y enormemente queridos en tierras burgalesas. Contar con ellos en 2022 ya fue un «sueño cumplido», apunta Noelia. Casi de inmediato, se fraguó una amistad con ellos. Tenían que estar sí o sí para celebrar este aniversario. No hay que olvidar, tal y como señala David, que «han marcado a varias generaciones» y siempre son una «apuesta segura» en cualquier festival de rock.
También promete, se da por sentado, el otro cabeza de cartel. Con más de tres décadas de trayectoria a sus espaldas, a Juantxo Skalari «se le espera con ganas» en la comarca del Arlanza. Por dos motivos, fundamentalmente. En primer lugar, porque «no se le ha visto tanto por Burgos». En segundo, añade David, porque «muchos hemos crecido con Skalariak».
Otros que tal bailan, «conocidos por todo el mundo» y vecinos de la Ribera del Duero, son los Zirrosis. «Tarde o temprano tenían que venir», subraya David sin pasar por alto que el grupo arandino no solo destaca por su discografía repleta de himnos, sino también por sus «colaboraciones con algunos de los mejores artistas del género». Hablamos, por si alguien no lo tiene claro, de punk-rock kañero capaz de engatusar a gente como Kutxi Romero (Marea), Evaristo Páramos (La Polla) o Brigi Duque (Koma), entre muchos otros.
Bastaría con este trío de ases para garantizar un festival en condiciones, pero la organización del Arlanza Rock decidió elevar su apuesta con Diegovisión y Delameseta. Dos propuestas dispares que «se han dejado liar» desde del minuto uno. El primero, de hecho, ya es un clásico en el festival. Amigo de toda la vida y «muy querido por el público», esta vez viene con banda y cargado de «metralla». Por su parte, el dúo conformado por Lucía López Enríquez y Santi Sierra aportará ese toque folk fusionado con «ritmos modernos» del que suele hacer gala la cita para no olvidar nunca sus raíces castellanas.

Actuación de Tudanca en el Arlanza Rock.
Hecho el repaso, Noelia asegura que «el cartel de este año es el que menos nos ha costado construir». Consenso total en el seno de un festival cuya puesta en marcha y supervivencia suponen «todo un reto» dado su carácter autogestionado. No en vano, la organización cuenta con el apoyo de un nutrido grupo de negocios locales, «siempre dispuestos a colaborar», que forman parte de la «identidad» colectiva de Arlanza. Al fin y al cabo, «tenemos cosas maravillosas que ofrecer, pero hay que empezar a creérselo».
Se mantiene, porque de lo contrario se perdería la esencia, el acceso libre a los conciertos. Poniendo de manifiesto, eso sí, la necesidad de contribuir en barra porque el botellón acaba con los festivales gratuitos. Y para que todo salga según lo previsto, hace falta contar con un amplio equipo de colaboradores dispuestos a aportar su granito de arena, tanto del pueblo como de «muchos otros sitios de la comarca».
Dentro de esta autogestión que Arlanza Rock lleva a gala, también hay hueco, edición tras edición, para las causas altruistas. En esta ocasión, parte de los beneficios se destinarán a la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Burgos (Afabur). Asimismo, se venderán un millar de pulseras a favor de Protección Animal Burgos (Proanbur). Con ambas iniciativas, enfatiza Noelia, lo que se busca es fomentar «valores que se han sembrado siempre en los pueblos, como la solidaridad, que se están perdiendo».
No hay horarios confirmados, ni los habrá, porque el festival se ha de disfrutar de principio a fin. Por todo lo contado anteriormente, salta a la vista que Arlanza Rock, «más que un festival, es una declaración de intenciones». Todo gracias a la «red humana» que lo sustenta con el objetivo de generar «una atmósfera en la que se divierte gente de diferentes edades». Personas «diversas», de distintos puntos de la provincia y más allá, con ganas de brindar por el rock, el punk, el folclore y la cultura en el medio rural.