El Correo de Burgos

Fútbol / Segunda División B

Cruel derrota del Mirandés en el descuento

Los rojillos se quedaron sin premio en su duelo frente al Alavés, que fue una gran fiesta en las gradas de Anduva con presencia de más de 5.600 espectadores / Haritz Mujica empató el choque en el 84, pero Geni hizo el definitivo 1-2 en la prolongación

Burgos

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CD MIRANDÉS 1

ALAVÉS 2

G. CONDE / Miranda

El Mirandés perdió un punto de la forma más cruel posible, encajando el 1-2 definitivo en el tiempo de prolongación, cuando Geni remató un balón muerto que se alojó en la portería local. El ambiente fue de superior categoría con dos aficiones volcadas con sus respectivos equipos y que poblaron las gradas del Municipal de Anduva.

El encuentro comenzó con un ritmo frenético. La escuadra local pudo adelantarse en el minuto 2 en un saque de falta de Candelas que Haritz, completamente solo, no fue capaz de dirigir hacia la portería alavesista. Poco después, los mismos protagonistas en acción. Taconazo de Candelas en el interior del área y el delantero guipuzcoano no llegó al remate en boca de gol, salvando un defensor ‘in extremis’.

El choque tuvo una gran intensidad, pero fueron los rojillos los que intentaron llevar la manija en el centro del campo. El Alavés se vio impotente durante el primer período por el buen trabajo mirandesista en labores defensivas. El ataque visitante se limitó a disparos desde la frontal que se marcharon desviados caso de Reguero o Ander Alaña. El mayor peligro albiazul se produjo en un saque de esquina, al que no llegó por escasos centímetros el central Castells.

Antes del descanso, gran jugada pegado a la línea de fondo de Haritz, la defensa despejó su envío al punto de penalti y Raúl García empaló el balón en el acto, aunque salió desviado a la izquierda del guardameta Montero.

Ambos equipos trataron de cambiar el signo de la contienda introduciendo varios cambios en la segunda parte. El entrenador vitoriano, Iñaki Ocenda, apostó por hombres titulares en otros encuentros, y que se quedaron de inicio en el banquillo, como Geni e Igor, éste último máximo goleador de la escuadra capitalina.

Por su parte, Julio Bañuelos sustituyó a Candelas, dando entrada al ariete catalán Roger Matamala. En el minuto 58 el Mirandés volvió a sufrir en una jugada a balón parado. Saque de esquina que botó Óscar Rico, y testarazo alto de Romerito. En esos compases de total igualdad, el Alavés sacó tajada marcando el 0-1.

Fue en un pase en profundidad hacia Diego Segura que pilló adelantada a la defensa rojilla, y el mediapunta no desaprovechó la ocasión, elevando el esférico por encima del guardameta Iván Gómez.

Los locales no se arrugaron y pudieron empatar el choque con un disparo de Iván Agustín que salvó Montero. En ese instante, el partido enloqueció y Diego Segura pudo hacer doblete, rematando ligeramente desviado un centro de Óscar Rico.

El habilidoso extremo también quiso poner a prueba al portero catalán, pero Iván Gómez despejó con el cuerpo. Pablo tuvo la gran ocasión de empatar con un disparo que se fue por encima del travesaño, cuando el choque estaba agonizando. Sin embargo, hubo tiempo para mucho más, para ver el 1-1 en un excelente cabezazo, cambiando el balón de palo, de Haritz, después de un saque de esquina de Royo.

El árbitro decretó cuatro minutos de descuento y el Alavés los aprovechó para asestar un golpe mortal que acabó con la resistencia rojilla. Geni logró marcar el segundo de la tarde tras rematar a puerta un balón muerto dentro del área para delirio de la parroquia vitoriana congregada en uno de los fondos del estadio.

Con este marcador, el ‘Glorioso’ se afianza en la zona de play off de ascenso y el Mirandés deberá seguir peleando para conseguir de forma los tres puntos que certifiquen su permanencia en Segunda B.

El técnico burgalés, Julio Bañuelos, se mostró bastante contrariado por el marcador final. «Ha sido una pena porque ha sido muy disputado, muy bonito e intenso. Al final todo se decidió en una jugada en la que no hemos despejado bien el balón. Tuvimos algunas dudas y al final es lo que toca», se lamentó.

El Mirandés perdió un punto de la forma más cruel posible, encajando el 1-2 definitivo en el tiempo de prolongación, cuando Geni remató un balón muerto que se alojó en la portería local. El ambiente fue de superior categoría con dos aficiones volcadas con sus respectivos equipos y que poblaron las gradas del Municipal de Anduva.

El encuentro comenzó con un ritmo frenético. La escuadra local pudo adelantarse en el minuto 2 en un saque de falta de Candelas que Haritz, completamente solo, no fue capaz de dirigir hacia la portería alavesista. Poco después, los mismos protagonistas en acción. Taconazo de Candelas en el interior del área y el delantero guipuzcoano no llegó al remate en boca de gol, salvando un defensor ‘in extremis’.

El choque tuvo una gran intensidad, pero fueron los rojillos los que intentaron llevar la manija en el centro del campo. El Alavés se vio impotente durante el primer período por el buen trabajo mirandesista en labores defensivas. El ataque visitante se limitó a disparos desde la frontal que se marcharon desviados caso de Reguero o Ander Alaña. El mayor peligro albiazul se produjo en un saque de esquina, al que no llegó por escasos centímetros el central Castells.

Antes del descanso, gran jugada pegado a la línea de fondo de Haritz, la defensa despejó su envío al punto de penalti y Raúl García empaló el balón en el acto, aunque salió desviado a la izquierda del guardameta Montero.

Ambos equipos trataron de cambiar el signo de la contienda introduciendo varios cambios en la segunda parte. El entrenador vitoriano, Iñaki Ocenda, apostó por hombres titulares en otros encuentros, y que se quedaron de inicio en el banquillo, como Geni e Igor, éste último máximo goleador de la escuadra capitalina.

Por su parte, Julio Bañuelos sustituyó a Candelas, dando entrada al ariete catalán Roger Matamala. En el minuto 58 el Mirandés volvió a sufrir en una jugada a balón parado. Saque de esquina que botó Óscar Rico, y testarazo alto de Romerito. En esos compases de total igualdad, el Alavés sacó tajada marcando el 0-1.

Fue en un pase en profundidad hacia Diego Segura que pilló adelantada a la defensa rojilla, y el mediapunta no desaprovechó la ocasión, elevando el esférico por encima del guardameta Iván Gómez.

Los locales no se arrugaron y pudieron empatar el choque con un disparo de Iván Agustín que salvó Montero. En ese instante, el partido enloqueció y Diego Segura pudo hacer doblete, rematando ligeramente desviado un centro de Óscar Rico.

El habilidoso extremo también quiso poner a prueba al portero catalán, pero Iván Gómez despejó con el cuerpo. Pablo tuvo la gran ocasión de empatar con un disparo que se fue por encima del travesaño, cuando el choque estaba agonizando. Sin embargo, hubo tiempo para mucho más, para ver el 1-1 en un excelente cabezazo, cambiando el balón de palo, de Haritz, después de un saque de esquina de Royo.

El árbitro decretó cuatro minutos de descuento y el Alavés los aprovechó para asestar un golpe mortal que acabó con la resistencia rojilla. Geni logró marcar el segundo de la tarde tras rematar a puerta un balón muerto dentro del área para delirio de la parroquia vitoriana congregada en uno de los fondos del estadio.

Con este marcador, el ‘Glorioso’ se afianza en la zona de play off de ascenso y el Mirandés deberá seguir peleando para conseguir de forma los tres puntos que certifiquen su permanencia en Segunda B.

El técnico burgalés, Julio Bañuelos, se mostró bastante contrariado por el marcador final. «Ha sido una pena porque ha sido muy disputado, muy bonito e intenso. Al final todo se decidió en una jugada en la que no hemos despejado bien el balón. Tuvimos algunas dudas y al final es lo que toca», se lamentó.

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