El Correo de Burgos

BALONCESTO / Adecco LEB Oro

Autocid pone la directa

Guiado por un celestial Pep Ortega, la defensa y una primera parte primorosa, el conjunto azulón se suma al quinteto de líderes y minimiza los problemas físicos

Burgos

Creado:

Actualizado:

FC BARCELONA REGAL B     63

FORD BURGOS   92

FC Barcelona B: Hakanson (4), Pauli (4), Marc García (16), Spires (4), Sulejmanovic (16)  -quinteto inicial- Moix (-), Laviña (5), Peno (-), Cantenys (-), Mbaye (10), Pep Pérez (4), Vilá (-).

Autocid Ford: Ortega (23), Sabat (5), Roma Bas (8), Peña (8), Xavier (23) -quinteto inicial- Aguilar (9), Maresch (3), Alonso (-), Milosevic (13).

 

Árbitros: Morales Ruiz y Bey Silva. Eliminaron al local Spires y al visitante Milosevic.

Parciales: 15-32, 15-26, 17-17, 16-17.DIEGO ALMENDRES

Autocid Ford ya está donde quería. Al menos, coge carrerilla en la rampa de lanzamiento a la espera de que los problemas físicos le permitan, de una vez por todas, trabajar todos los detalles de un planteamiento cada vez más afinado.

Ayer, el combinado castellano cuajó una primera parte espectacular, perfecta. Y no era fácil presentarse en el partido frente al Barcelona B mermado por la ausencia de sus dos pívots, obligado a improvisar sobre la marcha y a sobrecargar a piezas fundamentales.

Con todo, con Pep Ortega la vida resulta más fácil. El de Vic es el líder del equipo. Luce galones para disfrutar de su posición tanto en el proyecto como en la Liga. Domina en un aro y otro para impulsar al equipo. Bien sea de cara a canasta, en la carga del rebote o en la presión de la línea de pase, el catalán marca la diferencia.

Le bastó un cuarto para dejar a las claras al Barcelona B cómo se las gasta. 7 puntos y 9 rebotes en 10 minutos dejaron tiritando al filial azulgrana, también diezmado sin los centímetros y los kilos de Draskovic y Zhigulin. El trabajo colectivo en el cierre del rebote fue encomiable y lo cierto es que en el Palau brillaron todas las piezas del bloque.

Porque, si bien Pep lleva la batuta sobre la pista, el resto de la orquesta cada vez está más afinada. Para ejemplo, un Jeff Xavier que también está en la buena onda. El de Rhode Island, reconciliado con el aro, también brilla con luz propia en un Autocid que celebra la evolución de Romà Bas y la adaptación de Antonio Peña, con sus cosas, al rol encomendado.

Los ayer naranjas sabían de la importancia de resolver el envite lo antes posible y cortaron por lo sano. La intensidad mostrada catapultó a los visitantes, ayudados por un acierto demoledor en los lanzamientos. Autocid sacó oro del bloqueo directo para sumar puntos a una causa reforzada por el triple y las rápidas transiciones.

Hace varias semanas que el bloque ha dado con la tecla y va a más. La defensa permite correr y a campo abierto jugadores como Jeff Xavier son imparables. En cinco minutos los burgaleses ya habían firmado un 8-17 que encendía las luces de alarma en el banquillo azulgrana. Quiso el Barcelona B frenar la hemorragia, pero el chaparrón acababa de comenzar. Autocid anotaba desde todas las posiciones y firmó seis triples en esta fase del partido para poner tierra de por medio.

Con el 15-32, los naranjas tenían el partido a punto de caramelo. Sólo una lesión o un problema de faltas añadido a los contratiempos ya acumulados por el juego interior podían sacar de plano a los de Casadevall. Lejos de complicarse la existencia, el cuadro castellano fue a más ante un Barça B resignado a malvivir. Por mucho que los locales intentaran subir el nivel defensivo, el ritmo trepidante de los de El Plantío elevó el listón hasta el 30-58 del descanso.

La proyección era escandalosa, pero antes o después el cansancio debía pasar factura. Jugadores como Pep Ortega, Jeff Xavier o Antonio Peña debían pagar su esfuerzo generoso y la falta de rotaciones para alivio de un Barcelona B que disfrutó de sus mejores momentos. Después del 30-62, la máxima hasta entonces, los azulgrana aprovecharon el pequeño bache que afectó a los burgaleses para firmar un parcial de 15-5 que maquillaba por un instante el resultado (45-67).

El margen de maniobra era suficiente y Autocid no se puso nervioso. El equipo entendió que no podía mantener el mismo ritmo durante los 40 minutos y, tras este pequeño respiro involuntario, volvió a dominar el juego.

De hecho, los de Casadevall fueron a más y una buena bandeja de Juan Aguilar aseguraba de nuevo el margen de +30 para alcanzar después el máximo tope con el 55-89. Hacía tiempo que el partido estaba decidido en favor de un Autocid sabedor de que ha encontrado el camino a seguir, reforzado por una clasificación que le sitúa en segunda posición del liderato compartido hasta por cinco equipos. La igualdad es máxima, pero los burgaleses están en condiciones de cerrar la primera vuelta en puestos de Copa del Príncipe si las lesiones dan una tregua.

tracking