El Correo de Burgos

BALONCESTO / ACB

La marea azul se dejará notar a pesar de las trabas

La afición burgalesa busca soluciones para sortear las políticas restrictivas del Real Madrid y se estima que 800 seguidores acudirán al WiZink Center

La afición burgalesa estará presente en el WiZink Center.-MARÍA GONZÁLEZ / SPB

La afición burgalesa estará presente en el WiZink Center.-MARÍA GONZÁLEZ / SPB

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El WiZink Center volverá a teñirse de azul. Las políticas restrictivas del Real Madrid impedirán que se repita la fiesta burgalesa en las mismas condiciones que el pasado año, pero la afición se dejará notar a lo largo de la mañana.

De los más de 2.000 aficionados reunidos el pasado mes de marzo, se espera que en esta ocasión alrededor de 800 seguidores del equipo azul queden dispersos por las inmensas gradas del recinto madrileño -muchos de ellos burgaleses residentes en la capital-. Un número importante teniendo en cuenta que el Real Madrid solo cedió 200 entradas al San Pablo y los precios fijados por la entidad merengue, más caros que cualquier otro encuentro de la presente temporada (25 euros la más barata).

El San Pablo Burgos ha trabajado durante toda la semana para ayudar a los aficionados burgaleses en la gestiones necesarias para adquirir una entrada, pero no ha querido manifestar públicamente su visión acerca de esta controvertida decisión del rival de turno.

Solo el técnico, preguntado en la rueda de prensa previa, hizo mención a esta circunstancia manteniendo una postura tan comedida como lógica. «Esas cosas se escapan un poco de mi parcela», aclara un Epi que agradece «el esfuerzo de los aficionados que pagan su entrada y se desplazan 300 kilómetros para animar al equipo».

El burgalés recuerda que el pasado curso la marea azul «dio una lección a todo el mundo de lo que es el amor a unos colores y de lo que es respetar un evento deportivo». Por eso, «es una lástima» que esta vez haya una presencia menor de seguidores castellanos en la grada.

Sea como fuere, Epi recuerda que «cada uno en su casa hace lo que cree conveniente». «El Madrid ha tomado una decisión por motivos de seguridad, parece ser. Estoy seguro de que lo ha hecho sin pensar en hacernos mal entre clubes. Eso espero», explica.

El entrenador zanja la cuestión y se centra en destacar que aquellos desplazados «animarán y ayudarán» al equipo en los momentos duros, «que los habrá».

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