FUTBOL Segunda División B
El Burgos CF cambia el paso
El conjunto blanquinegro logra un punto ante Las Palmas Atlético en un partido en el que tuvo más y mejores ocasiones que su adversario

Javi Cantero y Adrián Cruz durante una acción del choque disputado ayer en Gran Canaria.-QUIQUE CURBELO
LAS PALMAS ATLÉTICO: 0
BURGOS CF: 0Árbitro: Raúl Chavet García (comité andaluz). Mostró tarjeta amarilla a los jugadores locales Kirian, Fabio y Joel, así como a los visitantes Cantero, Adrián Cruz y Aldalur.
Las Palmas Atlético: Josep Martínez; Jesús Fortes, Álex Suárez, Eric Curbelo, Fondarella; Fabio (Carlos González, min. 75), Josemi, Kirian, Joel; Álvaro Rivero (Toni Robaina, min. 54) y Robert (Edu Espiau, min. 46).
Burgos CF: Saizar; Aldalur, Borda, Acosta, Cantero; Álex Machuca (Chevi, min. 80), Adrián Cruz, Jagoba Beobide, Yaw Annor (Madrazo, min. 86); Rojano (Goti, min. 65) y Diego Cervero.El Burgos CF logró un meritorio empate en su visita a Gran Canaria. La escuadra burgalesista dio la cara tras una semana complicada después de la salida de José Manuel Mateo y la incertidumbre de conocer el sustituto del navarro en el banquillo. El cuadro castellano se puso el mono de trabajo en un escenario que no le beneficiaba y gozó de más y mejores ocasiones que Las Palmas Atlético. Faltó el gol, aunque las sensaciones fueron positivas. La era Fernando Estévez, que vio el partido desde la grada, comienza tras un choque en el que el equipo demostró que puede dar más de lo que ha ofrecido en el arranque liguero.
Se pudo ver a un Burgos CF más práctico, que trabajó a destajo e incomodó sobremanera a un oponente que nunca pudo hacerse con las riendas del choque. Los burgalesistas llevaron el partido a su terreno y se impusieron en la mayor parte de los duelos individuales. Bien posicionados y apoyados en una presión alta, estuvieron cerca de lograr una victoria que rozaron en algunos momentos.
Aseguró Óscar Río ‘Fosky’, entrenador accidental en tierras insulares, que los futbolistas dieron un paso adelante cuando más lo necesitaba el equipo. El Burgos supo adaptarse a las circunstancias y, después del paupérrimo encuentro ante el Pontevedra, se reinició para ofrecer una versión que no mostró con anterioridad. Hubo menos posesión que en otros encuentros, menos dominio, pero mayor empuje, más agresividad y el juego del equipo lo agradeció. Los blanquinegros nunca perdieron el orden, mantuvieron juntas sus líneas y concedieron muy poco a su oponente.
A partir de hoy será Estévez el que marque las pautas y ayer pudo tomar nota de algunas de las virtudes de su nuevo equipo, así como de las carencias que deberá ir puliendo en el futuro. El empate pudo ser victoria, aunque quizás lo importante es que supone un paso adelante de un colectivo que dio la sensación de estar muy tocado en sus dos últimos encuentros como local.
El choque comenzó parejo. Ninguno de los dos equipos logró hacerse con el control del juego. El Burgos CF se adaptaba a la hierba artificial de la forma más rápida posible. Los blanquinegros derrochaban intensidad y la pelea se centró en el centro del campo. El paso de los minutos le fue sentando mejor al conjunto burgalesista. Su rival combinaba más, aunque no era capaz de encontrar el camino hacia la portería de Mikel Saizar. El conjunto castellano evitaba complicaciones y no elaboraba en exceso las jugadas, aunque no pasaba apuros.
Superado el primer cuarto de hora del choque llegó el primer aviso serio del conjunto burgalesista. En una jugada de estrategia escorada hacia la banda derecha, Machuca puso un buen balón en el área y Curbelo, en su afán por despejar, estrelló el balón en la cruceta de Josep. Fue la primera gran ocasión del choque y tuvo color burgalés. Los canarios combinaban de forma continua, aunque les faltaban ideas en el último tercio de campo. El Burgos jugaba más directo, sin adornos, aunque pisaba el área con más peligro que su adversario.
Así las cosas, en el 22 Machuca puso un buen balón en el área, que Cervero remató de forma defectuosa. Poco después una colada de Yaw por banda derecha no encontró rematador en el área insular. La presión blanquinegra dificultaba la circulación de balón del Las Palmas Atlético, que insistía en el juego combinativo, pero sin resultados. El cuadro blanquinegro se mantenía sólido y exprimía su opciones en ataque, aunque le falta mayor claridad en los metros finales.
BUENA OCASIÓN
El conjunto de la ribera del Arlanzón volvió a pisar el área de su oponente con peligro. Fue Cervero el que puso un buen balón en el área y Beobide, llegando desde la segunda línea, conectó un cabezazo que provocó una gran parada de Josep. La ocasión fue excelente, pero al ayer capitán le faltó puntería en su testarazo. Las sensaciones que transmitía el Burgos CF eran positivas, pero no se trasladaban al marcador. Antes del descanso Rojano estuvo cerca de aprovechar un envío al área que acabó en saque de esquina.
El guión continuó de la misma forma tras el paso por los vestuarios. Fue el Burgos CF el que comenzó mejor posicionado y pisó el área de su oponente desde el comienzo. La velocidad de Yaw se convirtió en una de las armas burgalesas, aunque no llegaron las ocasiones de verdadero peligro. El filial canario estaba cómodo sobre el terreno de juego y su cuerpo técnico buscaba la fórmula para que los suyos funcionaran a pleno rendimiento. Llegaron los cambios de los locales, pero el panorama seguía siendo el mismo.
El dominio en la medular correspondía a los blanquinegros, que no dejaban maniobrar a su oponente. Faltaba el gol, no llegaba esa jugada de acierto que inaugurara el marcador. En el 67 pudo llegar esta acción, pero Yaw se equivocó. Se iba en velocidad de toda la defensa canaria, pero se precipitó en su disparo y buscó la sorpresa desde demasiado lejos. El ghanés volvió a poner a prueba al portero del Las Palmas. Su duro disparo se encontró con otra buena intervención del arquero local y los delanteros blanquinegros no se pudieron hacer con el rechace.
La entrada de Goti por Rojano dejó a Machuca en le mediapunta. El Burgos buscaba que la calidad del mostoleño diera mayor claridad a los ataques castellanos. La fatiga comenzaba a hacer mella en ambas escuadras, aunque seguía siendo el Burgos el que llegaba con mayor peligro. Sin embargo, Josep se mantenía como un muro infranqueable.
A falta de 8 minutos para el final, al guardameta del Las Palmas Atlético se le escapó el balón en el área tras una estrategia, pero el Burgos no pudo aprovechar el único error del portero del cuadro local. Ninguno de los dos contendientes tiró la toalla y, cada uno con sus armas, buscó un gol que hubiera supuesto la victoria. Pese a la insistencia ninguno de los dos conjuntos encontró el camino adecuado.