El Correo de Burgos

Fútbol / Trofeo Diputación

Quemada se desquita a lo grande

El cuadro ribereño se toma la revancha y se hace con el título tras doblegar con claridad a Villalbilla en Lerma /El ariete César Cisnal, autor de los tres tantos del envite, lideró el triunfo de un equipo que jugaba su tercera final consecutiva

El jugador de Quemada Átomo esquiva la entrada de un defensor de Villalbilla en la final delTrofeo Diputación disputado ayer en Arlanza-Fermando Miguel

El jugador de Quemada Átomo esquiva la entrada de un defensor de Villalbilla en la final delTrofeo Diputación disputado ayer en Arlanza-Fermando Miguel

Publicado por
DANIEL ORTEGA CEBRECOS
Burgos

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Se desquitó. Y de qué manera. A la tercera fue la vencida y Quemada se proclamó ayer campeón de la 40ª edición del Trofeo de Fútbol aficionado Diputación Provincial de Burgos. El combinado ribereño se sacó la espinita que tenía clavada y alzó los brazos en señal de victoria para alzarse con su segundo entorchado en la competición tras el conseguido en 2010.

Había demostrado ser el equipo más regular del torneo en las últimas ediciones presentándose en la final en las tres últimas campañas. El triunfo se le había resistido en las dos anteriores -en ambas cayendo en el choque por el título frente a Mazuelo de Muñó-. Pero esta vez no esta dispuesto a fallar en su cita con la gloria.

Su ariete César Cisnal fue el gran protagonista de la contienda al liderar la contundente victoria de los suyos con nada menos que tres tantos.

Ni en el mejor de los sueños había imaginado Quemada un arranque de duelo como el que protagonizó en un abarrotado estadio de Arlanza en Lerma.

La conexión Átomo - César Cisnal en el ataque de los ribereños resultó letal para la zaga de un sorprendido Villalbilla. E hizo saltar en añicos el entramado defensivo de los del Alfoz.

En un abrir y cerrar de ojos Quemada inclinó la balanza de su lado. Villabilla saltó al campo con la intención de dominar el choque desde la posesión, pero pronto se encontró desnudo ante las transiciones de su oponente de turno, que abrió el marcador en su primera aproximación a la meta de los ayer anfitriones.

César Cisnal, sin duda el hombre del partido, recogió un balón en profundidad en el minuto 4. El ariete controló, se escoró hacia la derecha y superó al meta de Villalbilla de disparo raso y cruzado.

Sin tiempo para que se repusiera del directo a la mandíbula los ribereños repitieron la acción tan solo tres minutos después. Esta vez Átomo habilitó a su compañero, abierto a la izquierda. Y volvió a definir con maestría ante la salida del cancerbero para hacer el 2-0. Esta vez por el otro perfil.

A partir de ese momento el cinco veces campeón del trofeo, herido en su orgullo, dio un paso adelante para intentar meterse de nuevo en el duelo. Quemada le cedió muchos metros, aunque los arietes de los amarillos tenían la pólvora mojada. Al cuarto de hora de juego Juanma estrelló un balón en el lateral de la red tras un error del meta de los ribereños. Luego lo probó desde lejos Sergio Hernaiz. Y de nuevo Juan Manuel, en el tramo final del primer acto, golpeó con violencia una volea cruzada que despejó a córner el meta de Quemada.

Cuando la primera mitad agonizaba César Cisnal mató el duelo con una delicatessen. Embolsó un balón desde la defensa. Lo pinchó y recortó a su par abriéndose paso para el disparo. Su derechazo con rosca levantó al público en las gradas. Un golazo para dejar el choque casi visto para sentencia.

Los ribereños habían hecho lo más difícil. Y no estaban dispuestos a dejar escapar la presa. Ganaron en presencia en la medular para equilibrar de nuevo el duelo en la zona ancha del terreno de juego. Y apenas concedieron ocasiones a su rival.

Villalbilla no tenía su día en los últimos metros. Villa pudo recortar distancias en los primeros minutos del segundo acto en un balón prolongado por Óscar, pero no acertó a definir en posición escorada.

La réplica de Quemada llegó en un libre directo de Sergio Sanz que detuvo con seguridad Dela.

Los ribereños manejaban el duelo con solvencia. E incluso pudieron hacer más grande la herida en el tramo final en un servicio tenso de Átomo desde la banda derecha que dejó pasar con picardía Manu en el corazón del área. El esférico llegó a César, cuyo disparo cruzado fue atajado por el meta del Villalbilla.

Los cinco veces campeones no bajaban los brazos, aunque sus intentonas iban perdiendo fuerza en vista de que no lograban ni hacer cosquillas a la bien plantada zaga de Quemada.

Con todo decidido llegó la mejor ocasión del encuentro para los del Alfoz en un potente zapatazo de Sergio Hernaiz desde la frontal que se estrelló en el larguero.

TERCER Y CUARTO PUESTO

Para la jornada matinal había quedado reservado el encuentro por el tercer y cuarto puesto del torneo. Máxima fue la igualdad entre Ubierna y Pedrosa de Río Urbel, que empataron a tres tantos al término del tiempo reglamentado. El bronce se decidió desde el punto de penalti. Y en los lanzamientos desde los once metros estuvieron más entonados los jugadores de Ubierna.

FINAL GRUPO B

Y por último, como aperitivo a la gran final se jugó en el municipal de Arlanza el duelo que decidía al ganador del Grupo B de la competición. Y en este caso fue Salgüero de Juarros quien impuso su ley con claridad frente a Baños de Valdearados por 4-1.

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