FUTBOL Segunda División
El CD Mirandés se diluye
El conjunto rojillo cae en El Toralín en un encuentro con escasas ocasiones de gol y en el que estuvo demasiado impreciso en los últimos metros / Una jugada individual del blanquiazul Isi desequilibró el partido / La sentencia llegó en la prolongación

Carlos Julio pugna por el esférico junto a un jugador de la Ponferradina.-LALIGA
PONFERRADINA 2
MIRANDÉS 0Árbitro: Luis Mario Milla Alvendiz. Mostró tarjeta amarilla a los locales Isi y Sielva, así como a los visitantes Cristian Rodríguez, Marcos André y Carlos Julio.
Goles: 1-0, min. 35: Kaxe. 2-0, min. 94: Asier Benito
SD Ponferradina: Manu García,Son, Ríos Reina, Trigueros, Óscar Sielva, Isi, Larrea (Saúl Crespo, min. 72), Kaxe (Asier Benito, min. 87), Yuri (Luis Valcarce, min. 59), Pablo Valcarce y Russo.
CD Mirandés: Limones, Carlos Julio, Odei, Álvaro Peña, Matheus, Merquelanz, Malsa, Cristian González (Sergio, min. 50), Marcos André, Franquesa (Íñigo Vicente, min. 83) y Antonio Sánchez (Álvaro Rey, min. 68).El CD Mirandés regresó de vacío de su viaje a Ponferrada. En un partido soso, escaso de ocasiones y con dos equipos con pocas ideas en los metros finales. Los rojillos fueron víctimas de un rival que con muy poco se hizo con el triunfo. Una acción individual fue la que desequilibró el encuentro cuando nada ocurría sobre el terreno de juego. Una genialidad de Isi puso la balanza a favor de los leoneses.
A partir de ahí, el conjunto de Iraola derrochó voluntad, pero le faltó fútbol. Asustó a la Ponferradina en la estrategia, aunque acabó encajando el segundo en el tiempo de añadido y con el VAR como protagonista.
La escuadra de Anduva sigue en zona de descenso y después de tres empates consecutivos volvió a perder y a mostrar una versión peor que la que había enseñado en duelos anteriores.
Volvió a comenzar el choque con buen pie y las primeras aproximaciones al área contraria las protagonizó el conjunto rojillo. El equipo que entrena Andoni Iraola tenía la posesión, aunque no acababa de sacarle partido. Álvaro Peña dio el primer aviso tras un buen envío al área de Merquelanz, aunque su remate de cabeza acabó en las manos de Manu García.
Los minutos pasaban sin que nada de interés sucediera en ninguna de las dos áreas. El partido estaba espeso, escaso de ritmo y los ataque no encontraban la fórmula para desequilibrar el marcador.
Ambos contendientes jugaban con prudencia, sin arriesgar nada y esperando que fuera el de enfrente el que cometiera el error. Cuando más equilibrado transcurría el partido llegó el mazazo para los de Burgos. Una jugada individual de Isi dejó en bandeja el gol a Kaxe, que solo tuvo que empujar a puerta vacía.
La Ponferradina se ponía por delante en su primera ocasión de peligro y al Mirandés le tocaba remar otra vez contracorriente. El choque se complicaba y es que el conjunto rojillo no daba muestras de poder reaccionar.
Al que le sentó bien el gol fue a la Ponferradina, que gozó de sus mejores minutos en el partido. Sin embargo, en el tramo final del primer periodo los mirandesistas tiraron de orgullo para pisar el área blanquiazul. Ganaron metros, pero ni siquiera asustaron a su rival.
El guión no cambió tras el paso por los vestuarios.El Mirandés quería, aunque le faltaba claridad en los metros finales.Empujaba y hacía de la intensidad una de sus armas, pero la Ponferradina se defendía con orden y no pasaba apuros. Merquelanz tuvo una buena oportunidad a balón parado, pero su disparo no encontró la portería.
El cuadro ferroviario no tiraba la toalla, pero no estaba fino. Las ganas no eran suficientes para superar aun adversario bien posicionado y que se dedicaba a nadar y guardar la ropa. La escuadra de Jon Pérez Bolo aguardaba su oportunidad para dar el zarpazo definitivo.
Otra vez en una jugada de estrategia el Mirandés asustó a los bercianos.En una jugada ensayada, el balón llegó a las cercanías del punto de penalti, donde Marcos André hizo un buen remate, pero por desgracia fue Malsa el que desvió el balón cuando iba camino de la portería blanquiazul.
Sin brillantez, pero pleno de empeño, el Mirandés se fue haciendo con las riendas del choque. Los balones parados se convertían en su vehículo preferido para inquietar a Manu García. Así las cosas, en el minuto 72, el central Odei estuvo cerca del empate. Sin embargo, el vizcaíno remató demasiado alto tras hacerse con un rechace en el área.
El Mirandés ganaba metros y sus opciones de conseguir un resultado positivo aumentaban, aunque el final del choque el rendimiento rojillo decayó. Llegó la precipitación y el conjunto burgalés comenzó a ser impreciso y a cometer errores de forma continua.
Andoni Iraola puso sobre el césped a todo su arsenal ofensivo, aunque a su equipo le costaba tener el balón y tomaba continuamente decisiones equivocadas, lo que dio aire a su adversario.
Así las cosas, en lugar del empate llegó el segundo y el VARvolvió a ser protagonista. Asier Benito marcó, pero el colegiado anuló el tanto por fuera de juego.Sin embargo en la revisión de la jugada y después de dos minutos de suspense se dio por válida la diana, lo que sentenció el choque de forma definitiva.