Fútbol / Segunda División / Jornada 17
El Mirandés visita Las Palmas con Galván apelando a “jugar con su ansiedad” para robarles la cartera
El técnico insiste en la necesidad de asumir responsabilidades, mejorar en defensa y aprovechar el posible exceso de confianza de un rival que apunta a lo más alto de la tabla

Jesús Galván anima a sus jugadores desde la banda de Mendizorroza durante el partido contra la Real B.
El CD Mirandés disputa su partido de la jornada 17 este lunes en el Estadio de Gran Canaria, donde se medirá a la UD Las Palmas con la necesidad de sumar puntos para seguir cerca de la zona de permanencia. A dos días del partido, el entrenador del conjunto jabato, Jesús Galván, repasó el momento de su equipo y las claves para competir ante uno de los clubes que pelea por encaramarse a lo más alto de la clasificación de la Primera División. Los canarios precisan de la victoria para mantenerse alejados del Burgos, que les sigue a 4 puntos en la quinta plaza, y para aprovechar cualquier tropiezo de los tres de arriba a los que persigue a una victoria de distancia.
El técnico no esquivó la preocupación que rodea a la clasificación, aunque centró su discurso en la responsabilidad compartida e hizo hincapié en que "cada uno tenemos nuestras responsabilidades" y entre ellas señaló la necesidad de "dar nuestra mejor versión día a día”. Galván asumió que la situación actual del equipo contrasta con la del curso anterior, pero recordó que el objetivo de llegar a la salvación sigue siendo el mismo desde su llegada.
El partido ante Las Palmas aparece dentro de una secuencia que para el cuerpo técnico tiene continuidad, sin diferencias sustanciales respecto a lo que vendrá después pese a la "calidad" del equipo canario, en la convicción de que son "igual de importantes estos tres puntos que los que vengan el 2 de enero contra el Eibar”, afirmó, poniendo el foco en la preparación diaria. “Soy un entrenador que vive mucho en el día a día. En entrenar bien hoy, en entrenar bien mañana. En salir de viaje, en preparar el partido lo mejor posible ante un rival durísimo, diseñado y hecho para ascender”.
Desde el punto de vista táctico, Galván explicó que su cuerpo técnico lleva desde el viernes trabajando en el planteamiento ante un equipo que, según su análisis, ha ajustado su estilo a las exigencias de la categoría. “Han cambiado esa mentalidad de ser tan alegre, de jugar y dejar jugar. Saben que la categoría de Segunda División es más dura, no es tan alegre como la Primera”, señaló, destacando que Las Palmas “recibe pocos goles y encaja pocos goles”.
El entrenador andaluz también apuntó que uno de los factores a tener en cuenta será el componente emocional del encuentro. Dado el lugar que ocupa cada equipo en la clasificación, considera que hay terreno para gestionar ese escenario. “Vamos a jugar con esa ansiedad, con esa precipitación. Ellos vienen de perder, a ellos se les exige estar arriba”, dijo, y planteó que una posible relajación del rival puede convertirse en una ventaja. “Ese exceso de confianza lo vamos a aprovechar”, admitió.
El entrenador del Mirandés se reafirmó en su idea de que, más allá del rival o del lugar en la tabla, el objetivo inmediato es competir bien y sumar. “Nos daría mucho ganar porque le ganas a un rival poderoso”, indicó, pero recordó que cada jornada en Segunda deja resultados inesperados. “Aquí toda la semana hay una sorpresa. Yo creo que vamos a tener nuestras opciones seguras”, pronosticó.
A propósito del equipo que presentará sobre el terreno de juego del estadio Gran Canaria, Galván se refirió a las carencias en defensa que arrastra el Mirandés y aseguró que hay margen de mejora en todas las facetas, especialmente en la reacción ante los contratiempos. “Somos un equipo que en eso estamos siendo muy frágiles. Cualquier contratiempo se vuelve muy en contra, nos dan golpes muy seguidos y en eso sí que tenemos que mejorar”, explicó y apuntó que la solución para enmendar esa tendencia pasa por trasladar esas situaciones al entrenamiento para corregirlas con trabajo sobre el campo.
En cuanto a la participación de Odei, jugador del filial que tuvo minutos en el último partido de Copa, Galván confirmó que seguirá en la dinámica del primer equipo, en parte por la lesión de Hugo Novoa. “Es un chico que es muy aplicado, muy obediente en todo lo que hace, entiende rápido los conceptos”, detalló, y valoró que su presencia contribuye a completar los entrenamientos en una posición poco cubierta.
Con vistas al mercado invernal, reconoció que ya se han iniciado conversaciones internas y reconoció que “si podemos tocar todas las líneas, mejor que mejor”, señaló, aunque matizó que el presupuesto del club condiciona la capacidad de maniobra. “Vamos a intentar hilar fino, tocar lo que podamos”, se comprometió.