El Mirandés busca la salvación: La "gran oportunidad de la temporada" pasa por ganar en Córdoba
El partido en Córdoba abre para los rojillos una semana de máxima exigencia con tres partidos por delante y la permanencia todavía en juego

Muneta ve en Córdoba una gran oportunidad para sostener al Mirandés en la pelea.
El CD Mirandés se juega en Córdoba buena parte de sus opciones de permanencia y llega a la capital andaluza obligado a dar continuidad a su último triunfo en casa para sostenerse en la pelea por la salvación y seguir con vida en el tramo final del campeonato. Antxon Muneta lo dejó claro en su comparecencia antes de viajar, cuando explicó que el vestuario afronta este escenario "como una gran oportunidad" dentro de una serie de "tres partidos muy seguiditos". Ese es el "objetivo muy a corto plazo" con el que el equipo busca encontrar el "impulso que necesitamos para afrontar el tramo final con todas las opciones", admitió.
La secuencia que ahora afronta el Mirandés concentra en pocos días una parte relevante de su futuro inmediato. Son tres partidos y nueve puntos en un margen mínimo, una acumulación que obliga a elevar la exigencia competitiva y también a administrar con precisión los recursos disponibles. Muneta no escondió la trascendencia de este tramo y asumió que puede tener un peso real en el desenlace del curso, ya que el técnico vizcaíno lo entiende como una posibilidad de reenganchar al equipo a la pelea.
Ese enfoque explica también su manera de encarar la gestión de la plantilla en el sentido de que aunque el calendario invite a pensar en rotaciones y en una planificación de bloque, Muneta rechaza trabajar con esa lógica antes de tiempo. Su idea pasa por acudir a cada partido con "el mejor Mirandés" posible y aplicar cualquier posible ajuste en función de lo que suceda después, sea algún percance físico o alguna sanción disciplinaria por acumulación de tarjetas. El entrenador vino a decir que no echa una cuenta global con el resultado que cabría esperar en este triple escollo de Córdoba, Albacete y Zaragoza, porque interpreta que se trata de tres citas distintas que exigen decisiones concretas. Primero, insistió, toca poner toda la atención en el compromiso más próximo y solo después reaccionar si se producen lesiones, hay bajas por tarjetas o casos de cansancio acumulado como en la anterior jornada.
Dentro de ese marco, la situación de la plantilla ofrece algo más de aire que en semanas anteriores y Muneta valoró como "una gran noticia" que Carlos haya podido entrenarse con normalidad esta semana después de haber participado ya en el último partido, una recuperación que amplía las opciones del equipo en un momento especialmente sensible del calendario.
También explicó que Unai dejó atrás el "cansancio extremo" con el que terminó la jornada anterior, otro detalle que alivia al cuerpo técnico en vísperas de una serie tan comprimida. En el capítulo de ausencias, situó a Postigo, Alberto Marí y a los internacionales, mientras que el resto de futbolistas está disponible, un dato que considera importante para un equipo que necesita fondo suficiente para competir sin bajar prestaciones.
El rival recibe a los rojillos con su propio foco de presión, ya que el Córdoba llega a este partido después de seis derrotas consecutivas. Además juega en casa y necesita cortar una dinámica que amenaza con enturbiar un tramo de temporada que parecía más tranquilo. Muneta reconoció ese contexto, aunque evitó darle demasiado espacio en su análisis. Para él, el centro del partido no son las urgencias del equipo andaluz, sino la necesidad que arrastra el Mirandés que es "mucho mayor", admitió. Es más, enfatizó que la responsabilidad de los jabatos ante este partido "está muy por encima" de los anfitriones y fue más allá al sentenciar que la "gran oportunidad de la temporada" pasa por ganar en Córdoba.
En esa comparación entre necesidades, Muneta evitó hacer una lectura psicológica del rival y aunque sabe que el Córdoba tendrá motivos para reaccionar, más aún en su estadio y frente a un adversario de la zona baja, insiste en que el Mirandés no puede permitirse salirse del guion que le exige su posición en la tabla. Esa diferencia de urgencias empuja a los burgaleses a jugar con una tensión distinta, que tiene más que ver con la supervivencia que con la corrección de una mala racha, como les ocurre a los cordobeses. De ahí que el entrenador vizcaíno concentrara el discurso en lo propio y evitara convertir la previa en un análisis sobre el estado anímico del conjunto de Iván Ania.
Otro de los puntos en los que más insistió fue en la capacidad del equipo para mantenerse dentro del partido cuando aparecen las dificultades. Ahí situó una de las claves del choque en El Arcángel y, en realidad, una de las claves del tramo final de liga. Muneta recurrió a dos ejemplos recientes para explicarlo. Ante el Cádiz, recordó, el Mirandés recibió un primer golpe y casi de inmediato un segundo que terminó por descomponer el encuentro hasta hacerlo irrecuperable. Frente al Valladolid, en cambio, el equipo sí logró sostenerse tras encajar, no se fue del partido y encontró el modo de darle la vuelta.
En Córdoba, asumió, el Mirandés tendrá que sufrir porque incluso en plena mala racha el conjunto andaluz obliga a todos sus rivales a atravesar momentos incómodos. Por eso recuperó una expresión que ya había utilizado anteriormente y que en esta fase de la temporada adquiere un valor central. El equipo, vino a decir, necesita "estar en los partidos", una idea que remató con otra frase de mayor carga competitiva cuando advirtió que "estando en el partido, las opciones de llevárnoslo aumentan".