Fútbol / Segunda División / Jornada 28
Ramis aplaude la «gestión» del partido y un triunfo «merecido»
«Estos tres puntos son fundamentales», a juicio de Ramis que reivindica la apuesta por Appin y el premio a su trabajo

Ramis durante el partido en Zaragoza.
Luis Miguel Ramis salió satisfecho de La Romareda por algo más que la victoria a domicilio. El entrenador del Burgos CF explicó que el equipo necesitaba “estos tres puntos” para sostener una línea de rendimiento que, a su juicio, no se había traducido en la renta esperada en las dos jornadas anteriores. “Para nosotros es fundamental si queremos movernos en las posiciones que creo que estamos mereciendo y que, sobre todo en las dos últimas jornadas, no habíamos merecido no llevarnos algo más de renta”, resumió en la sala de prensa tras el partido frente al Real Zaragoza.
Al repasar el partido, Ramis admitió que con balón el Burgos tuvo altibajos, especialmente tras el descanso, y a su juicio el equipo estuvo «bastante mejor con balón en la primera parte que en la segunda”, señaló y aclaró que en el descanso dio instrucciones a sus pupilos para cambiar el juego y no ser tan «verticales» y dejar ese recurso para «alguna situación en la que no viéramos claridad para llegar directamente al último tercio, pararnos y circular y dominar un poquito más el juego». «Lo hemos hecho bastante bien», valoró el técnico tarraconense que no dejó de señalar el problema de la falta de continuidad en la segunda mitad. «No hemos encontrado esa circulación que hacía falta para hacer vascular al rival», analizó.
Burgos CF
Un gol de Appin pone la guinda a un partido muy serio en La Romareda
El Correo de Burgos | El Mundo
Ramis situó el plan del partido en un contexto de exigencia defensiva por el tipo de rival y el guion que le proponía el Zaragoza, que sacaba partido del juego directo y las acciones a balón parado, por lo que el conjunto blanquinegro se vio obligado a «defender mucho balón frontal, mucha segunda jugada, sobre todo muchas situaciones de faltas y de córneres también, porque es un equipo potente en ese aspecto», explicó. Y ahí Ramis reivindicó el perfil de su plantilla cuando toca sostenerse sin la pelota, ya que, defendió, «este equipo es muy equilibrado y cuando no tiene el balón lo que hace es defender bien y nos ha tocado sufrir por momentos. Y lo hemos hecho bien».
Uno de los focos de la comparecencia en el Ibercaja Estadio fue Kevin Appin, decisivo en una acción al espacio abierto tras la línea defensiva, tal y como había buscado el Burgos. Ramis justificó la apuesta por Kevin por lo trabajado durante la semana y por la amenaza que supone su velocidad, capaz de atacar la espalda de los centrales y condicionar a la defensa rival porque «es más rápido que los dos centrales y sabíamos que ya no solo iba a tener situaciones de gol, sino que iba a intimidar muchísimo y nos iba a dejar circular y progresar con más claridad”, argumentó. Antes, había insistido en el componente personal para apuntalar esa apuesta por el francés en que intenta «dar premio al trabajo y a las cosas bien hechas», como es el caso de Appin.
También hubo espacio para comentar el estado de Curro Sánchez, al que Ramis dio valor por lo que aporta en la pausa y el control y explicó el cambio por «una molestia» que sufrió el delantero «pero también por agotamiento», aclaró y subrayó que en la primera parte. «nos ha dado esa pausa y esa continuidad que ese transitar de campo propio a campo rival necesita, no solo en posicionamiento sino también en gestión del balón».
El tramo final, con el Zaragoza acumulando gente en busca del empate, obligó a ajustar piezas y proteger el área. Ramis contó que metió un central más para ordenar emparejamientos y cerrar escenarios de rechace. Cambios que, en su opinión, salieron «bastante bien» hasta el desenlace del encuentro. Una victoria que el entrenador catalán considera merecida «por la gestión del partido».