Acelera la venta de suelo en la ampliación del Centro de Transportes

Los 220.000 metros cuadrados urbanizados están disponibles tras resolverse el problema del suministro eléctrico

Vista aérea de los terrenos de la ampliación de CT Burgos, listos para acoger nuevos proyectos empresariales.CT BURGOS

Publicado por
Burgos

Creado:

Actualizado:

La ampliación del Centro de Transportes de Burgos (CT Burgos) empieza a dejar atrás uno de los principales obstáculos que han frenado su desarrollo en los últimos años. Los 220.000 metros cuadrados de nuevo suelo, urbanizados desde 2023, cuentan ya con conexión y potencia eléctrica para acoger nuevas empresas, lo que permite activar su comercialización. El desbloqueo abre una nueva etapa para un recinto que busca ampliar su actividad logística, atraer inversiones y aprovechar las posibilidades del transporte ferroviario de mercancías.

«Esperemos que, especialmente, en lo que respecta a la ampliación, lleguen buenas noticias y alguna sorpresa positiva que permita impulsar la implantación de nuevas empresas», señala Juan Carlos Martín de Pedro, director gerente del Centro de Transportes de Burgos. La expectativa es que, antes de finalizar el año, pueda llegar algún proyecto empresarial, aunque su desarrollo requerirá plazos más largos. Para una implantación de cierta envergadura, el responsable del recinto calcula que pueden transcurrir al menos dos años desde que se alcanza un acuerdo hasta que el edificio esté construido, un plazo que considera teórico.

La disponibilidad de electricidad permite empezar a ofrecer el suelo a empresas de distintos perfiles. Entre los sectores que pueden encontrar acomodo figuran las actividades de semifactura, el almacenamiento frigorífico, la logística convencional y el almacenamiento de productos químicos.

El planteamiento de CT Burgos pasa por adaptar la superficie a las necesidades de cada inversor, en lugar de dividirla previamente en parcelas de dimensiones cerradas.

Juan Carlos Martín, director gerente de CT Burgos, muestra sobre el terreno de la ampliación el plano de las parcelas disponibles.© TOMÁS ALONSO

De los 220.000 metros cuadrados de la ampliación, que incluyen el espacio destinado a los viales, alrededor de 180.000 a 190.000 metros cuadrados serían aprovechables para otros usos. La flexibilidad permitirá atender tanto proyectos de gran tamaño como iniciativas más pequeñas. La prioridad será encontrar una implantación de dimensiones importantes, con naves de entre 20.000 y 40.000 metros cuadrados, pero el centro también contempla desarrollar edificios modulares que puedan crecer conforme se incorporen nuevas empresas.

«Lo ideal es, lógicamente, un proyecto grande. Si no se da el caso, empezaríamos a hacer estas naves modulares», explica Martín de Pedro. El propósito es evitar una ocupación desordenada del espacio, con pequeñas construcciones aisladas y superficies asfaltadas alrededor de cada una, y favorecer un desarrollo conjunto de la ampliación.

Más aparcamiento

La comercialización del nuevo suelo estará acompañada por el análisis de otras inversiones. Una de las propuestas que cuenta con consenso en el consejo de administración es la creación de un aparcamiento para camiones y zona intermodal para remolques y cajas móviles con una capacidad orientativa de entre 150 y 250 plazas. El proyecto pretende dar respuesta a la demanda de estacionamiento de vehículos pesados y preparar las instalaciones para una posible expansión de la terminal ferroviaria de Villafría.

La iniciativa se encuentra todavía en una fase preliminar, como explica el director gerente. En estos momentos, el Centro de Transportes está estudiando su viabilidad técnica y debe avanzar en el diseño, la urbanización y la integración del aparcamiento con el futuro crecimiento de la terminal. Después tendrá que volver al consejo de administración para impulsar su desarrollo. Martín de Pedro no concreta todavía la inversión necesaria, a la espera de disponer de una propuesta técnica que permita realizar una estimación económica.

El aparcamiento también mira a un horizonte más lejano en el contexto de despegue de las autopistas ferroviarias, un sistema que permite transportar remolques de camión por tren para que continúen su recorrido por carretera en destino. El responsable del recinto considera necesario preparar las instalaciones para ese escenario, aunque reconoce que todavía quedan años para que una conexión de este tipo alcance Burgos en el corredor Madrid-Valladolid-Burgos-Vitoria.

A este proyecto se suma la ampliación de las dos vías de la terminal intermodal hasta los 550 metros útiles, una actuación pendiente de Adif cuya licitación se espera para este año, según las previsiones trasladadas por el gerente. El objetivo es ganar capacidad para las operaciones ferroviarias y acompañar el crecimiento de la actividad logística.

Plan Estratégico

El plan estratégico del Centro de Transportes, prácticamente cerrado a falta de ultimar los detalles de las inversiones, recoge también actuaciones para modernizar la organización, mejorar los servicios y reforzar las relaciones con clientes, proveedores, instituciones y centros educativos. La sostenibilidad es otra de sus líneas de trabajo, con el estudio de una posible comunidad energética basada en placas solares.

En paralelo, el recinto prepara nuevos servicios en una parcela de unos 5.400 metros cuadrados junto a la N-I, en la entrada al complejo, que antiguamente contó con una estación de servicio y que sería el único suelo disponible en la parte más antigua de CT Burgos.

El proyecto contempla una nueva gasolinera de bajo coste, un centro de lavado y una electrolinera con puntos de recarga para vehículos eléctricos que den servicio a los turismos menos contaminantes, en cuanto a su tipo de combustible. Este espacio ya cuenta con la aprobación inicial del Ayuntamiento de Burgos, pero todavía quedan pasos administrativos, informes sectoriales y licencias antes de que puedan comenzar su desarrollo. El gerente calcula que el proceso de implantación de estos servicios puede prolongarse entre uno y dos años.

Cargando contenidos...

La regeneración de algunas zonas del recinto, cuyo origen se remonta a los años ochenta, completa una hoja de ruta que busca adaptar las instalaciones a las necesidades actuales del sector. La prioridad inmediata, sin embargo, pasa por convertir la ampliación ya urbanizada en nuevo suelo productivo y atraer empresas que impulsen la actividad y el empleo logístico en Burgos.