Burgos es la provincia de Castilla y León con la brecha salarial más alta
Las mujeres de la provincia cobran un 25,6% menos que los hombres, lo que supone 7.000 euros anuales de diferencia. En Castilla y León se sitúa en el 18%

Una mujer trabajando en una empresa de alimentación.-RAÚL G. OCHOA
Burgos es la provincia de Castilla y León con la mayor brecha salarial entre hombres y mujeres: un 25.6%, lo que supone una diferencia salarial anual de casi 7.000 euros. Se sitúa un 7% por encima de la media de la Comunidad. Así lo puso de manifiesto Henar Paredes, secretaria de Mujer e Igualdad de CCOO, quien señaló que «si bien la brecha salarial ha existido siempre y desde hace décadas sindicalmente se ha trabajado para reducirla urge tomar medidas más radicales para acabar con ella porque es un reflejo claro de las desigualdades estructurales tato en el mercado laboral como en la sociedad en general».
El sindicato lanzaba la pasada semana y con motivo del Día Europeo de la Igualdad Salarial un informe elaborado por el Gabinete Económico de la entidad en colaboración con la secretaría confederal de Mujeres, Igualdad y Condiciones de Trabajo con datos de los últimos años publicados por el Ministerio de Hacienda y el Instituto Nacional de Estadística.
«Lo que se hace no es suficiente y sin duda es necesaria una mayor implicación, compromiso y voluntad política», añadió Eva de Ara, técnica agente de Igualdad de CCOO. Y es que la brecha salarial «no es una mera cuestión económica» sino que «se sostiene en tres factores clave: una desigualdad estructural que desde la infancia influye en sus elecciones educativas y laborales, lo que las encamina a sectores menos remunerados y con peores condiciones».
En segundo plano «hay una desigualdad durante la trayectoria laboral, ya que en muchos casos se enfrentan a interrupciones en su carrera profesional como excedencias o reducciones de jornada debido a la carga de cuidados familiares -ya sean propios o de sus parejas- y se concentran en empleos con menor estabilidad». En tercer lugar, «existe una discriminación ‘a posteriori’», ya que «como consecuencia de lo anterior, las mujeres cobran pensiones más bajas una vez finaliza su vida laboral».
La brecha salarial parte «del propio salario base», añadió Paredes, y es que «el 75% de la población asalariada que trabaja a tiempo parcial son mujeres». Además «casi el 40% de la brecha salarial en las nóminas proviene de los complementos salariales que benefician en mayor medida a los hombres» y es que «factores como la nocturnidad, el esfuerzo físico y la disponibilidad de horarios se retribuye mejor que otros asociados al trabajo femenino como la atención, la precisión o la productividad», explicó.
Burgos
Más del 35% de las empresas burgalesas están dirigidas por mujeres
El Correo de Burgos | El Mundo
En este sentido, la secretaria de Mujer aseguró que el sector peor parado «es el de los servicios» y es que en este ámbito «la brecha es del 15,5%». El «45% de las mujeres que trabaja en este sector percibe el Salario Mínimo Interprofesional frente a un 12% de los hombres».
Carga de cuidados
El estudio pone de manifiesto que un amplio porcentaje de las mujeres que trabajan a tiempo parcial lo hacen de forma involuntaria, debido a la imposibilidad de encontrar un empleo a tiempo completo por responsabilidades de cuidado.
De hecho, 1,9 millones de mujeres en España «no están buscando empleo porque están cuidando de hijos, mayores, personas con enfermedad o con discapacidad de sus familias». Se trata «del 19,5 % de las mujeres inactivas, mientras que solo un 4,8% de los hombres inactivos aduce esta causa».
Y es que «tener hijos también es sinónimo de desigualdad». En 2023, «el 87% de las excedencias por cuidado de hijos fueron asumidas por mujeres». Además, «a más hijos más desigualdad porque a mayor número de hijos las mujeres se reducen más sus horas de trabajo, algo que no ocurre con los hombres».
Medidas
Así, CCOO apunta como medidas necesarias para reducir la brecha salarial «mejorar la inserción laboral femenina, reducir la feminización de la jornada parcial, ajustar la política de complementos salariales y ampliar los servicios de cuidado público».
De Ara señaló además que «es necesario que se dé cumplimiento al Real Decreto 902», que «tiene como finalidad garantizar la transparencia e igualdad retributiva entre hombres y mujeres que realicen trabajos de igual valor». A este tenor, la técnico recordó que «las empresas de más de 50 empleados tienen que implementar planes de igualdad que permitan poner en marcha medidas que palien esta situación».