Los casos de enfermedad renal crónica se disparan y rozan el millar en Burgos
En un año casi se duplicaban los pacientes en prediálisis, que pasaron de 220 en 2023 a 401 en 2024 / Alcer considera los datos «alarmantes» y llama a la prevención

Alcer celebró ayer el Día del Riñón con una conferencia de la enfermera de Nefrología Raquel Díaz-Sarabia sobre esta patología silenciosa.
Los datos son «alarmantes», advierte Francisco Javier Sancho antes de desglosar la estadística de diagnósticos de enfermedad renal crónica correspondiente a 2024. Aprovecha así el Día del Riñón para, como presidente de Alcer, concienciar sobre el aumento actual de casos, fruto de la mejora en la detección de esta patología silenciosa y de hábitos nocivos muy presentes en la sociedad.
Tal combinación arroja como resultado un incremento sostenido de los pacientes, que en la provincia rozan ya el millar. 937, para ser exactos, al cierre de 2024, indica Sancho. Lo preocupante, añade, es que en 2023 eran 760. «La cifra crece a pasos agigantados», insiste.
No es la única alerta. Y es que a las 215 personas en hemodiálisis el año pasado -146 en el HUBU, 45 en Aranda de Duero y 24 en Miranda de Ebro- y 38 en tratamiento domiciliario se suman hasta 401 en prediálisis: etapa en la que la persona ya ha sido diagnosticada de enfermedad renal, pero aún no necesita tratamiento sustitutivo porque sus riñones, aunque dañados, pueden realizar sus funciones básicas. De nuevo, la comparativa inquieta, pues en 2023 eran 220. «Supone casi el doble en apenas un año. Como no hagamos algo, va a ser un gran problema», asegura el presidente de Alcer, ya trasplantado, testimonio a su vez del mensaje que el colectivo trata de inocular en la sociedad sobre la importancia de la donación de órganos.
Por eso, en contrapartida a los datos citados, celebra los relativos a esta práctica, al alza en España, Castilla y León y Burgos. En 2024 en la provincia se registraron 22 donaciones -8 mujeres y 14 hombres- y el total de órganos extraídos ascendía a 77: «43 riñones, 14 pulmones, 5 corazones y 2 páncreas, además de córneas y distintos tejidos», relata Sancho, para añadir que el año cerraba con 28 trasplantados renales de la provincia y 16 personas en espera de un riñón. En suma, el número de trasplantados funcionales, «o sea, los que hacemos una vida casi normal», precisa en primera persona, asciende a 283.
Para apoyar a todos los que ponen rostro a las cifras está Alcer, recuerda su presidente provincial, satisfecho con un volumen de socios que supone un tercio del total de diagnosticados. En la agrupación, fundada en 1979, aspiran a mejorar su calidad de vida y concienciar sobre la importancia del cuidado de la salud y la donación. Entre los servicios que ofrecen Sancho destaca los de gestión de plazas de diálisis en vacaciones, fisioterapia, psicología, terapia ocupacional y nutrición.
Organizan además distintas actividades, tanto asistenciales como formativas y de ocio y tiempo libre. Entre las segundas se encuentra la charla con la que ayer festejaban el Día del Riñón, a cargo de la enfermera de Nefrología del HUBU Raquel Díaz-Sarabia, que trató la enfermedad renal crónica avanzada como motor de cambio.
Para evitar llegar a ella, Sancho recomienda hacer ejercicio, tener una dieta saludable, no fumar, controlar el nivel de glucosa en sangre y la presión arterial -aspectos clave los dos- y mantener una ingesta de líquidos acorde con la demanda del cuerpo. «Otra cosa muy importante es no automedicarse», subraya, para aconsejar, además, una revisión periódica de la función renal mediante una sencilla analítica de proteinuria.
Con todo ello, quizá, podría mitigarse en parte esa oleada creciente de casos, que, si nada lo remedia, en 2040 incluirá a un tercio de los mayores de 65 años y esta patología «será la quinta causa de muerte en nuestro país». En el conjunto del país, cada año ingresan en los programas de diálisis y trasplante una media de 7.000 personas, un 25% de ellas a causa de la diabetes.