El bailarín burgalés Pablo Bujedo vuelve con siete premios del concurso de danza de Castellón
Maddie Olaizola, bailarina formada en el centro burgalés, obtuvo el primer premio en la modalidad de Danza Contemporánea celebrado en Castellón. El alumno de 6º de la Escuela Profesional de Danza de Castilla y León ‘Ana Laguna’ de Burgos recoge estancias en compañías de Hannover, Valencia o Barcelona.

Pablo Bujedo, en el centro, y Maddie Olaizola, a su izquierda, han sido reconocidos en el Concurso de Danza de Castellón. Ella ganó el primer premio en la especialidad de Contemporáneo, él ha recibido becas y estancias de formación.
Desde que era un niño Pablo Bujedo ha integrado la danza en su día a día. Hoy, diez años después de traspasar por primera vez las puertas del conservatorio, sede de la Escuela Profesional de Danza de Castilla y León ‘Ana Laguna’ de Burgos, y veía en su viaje Castellón, para participar en la 28 Convocatoria Nacional de Danza ‘Ciudad de Castellón’ junto con otros 24 bailarines de todo el país, como «una gran oportunidad para poder iniciar mi carrera profesional», reconocía Pablo Bujedo antes de subirse al escenario.
El resultado ha sido más que positivo. Entre los 24 semifinalistas se mostró un gran nivel entre los que se eligieron 14 finalistas que ejecutaron sus coreografías el domingo. A esa final llegó el bailarín burgalés que, si bien no ganó, si trae una serie de estancias y cursos de formación en la maleta para apuntalar esa carrera profesional de la danza en la que empieza a colocarse.
Pero la EPDCyL 'Ana Laguna' de Burgos celebraba también el primer premio en la categoría de Danza Contemporánea que alcanzó una de sus alumnas, Maddie Olaizola. La bailarina donostiarra se formó en Burgos desde los 15 años. Aquí se graduó en Danza Clásica en el año 2023 recibiendo el Premio Extraordinario que concede la Junta de Castilla y León. Hoy se dedica a la danza de manera profesional en Valencia Dancing Forward.
Un encuentro en el que se abordan cuatro especialidades: clásico, contemporáneo, español y flamenco. El evento reúne a profesionales de la danza y, además, se realizan actuaciones de compañías como Jove C-Dansa de Valencia, JacBallet Studio Company, Alejandro Lara Dance Proyect, Centre de Dansa Catalunya, CaraBdanza, Lamov Ballet o el Ballet Nacional de España.
De esta manera, han recibido cuatro estancias en Hannover, en el conservatorio superior, en la Joven Compañía de Danza del Institut del Teatre de Barcelona (It Dansa) y la participacion en las estancias coreográficas de Joshua Cienfuegos que se llevan a cabo en Oviedo. Además, cuenta con la participación en un curso de la Joven Companyia de Danza Gerard Collins en Paterna (Valencia), un curso de danza en Valencia y la estancia durante todo el año en la Compañía de Danza LaMov radicada en Zaragoza.
Más que ganar, si bien era un premio económico jugoso, el bailarín del barrio de San Pedro de la Fuente pensaba en ese difícil paso de la escuela al ámbito profesional que estas estancias durante el próximo año le pueden dar. «Actualmente es complicado introducirse en el mundo laboral de la danza, pero con este tipo de certámenes las compañías te pueden ver bailar en directo y no a través de vídeos o en una audición con muchos otros bailarines», explica. Estos premios facilitan el reto, ahora que termina sus estudios profesionales de Danza Clásica, poder llamar la atención de compañías que, a través de becas o estancias, perfilan un camino profesional en este ámbito.
El concurso de danza Ciudad de Castellón, en el que también ha sido seleccionada una estudiante de 6º de Español de la EPDCyL de Valladolid, Clara Herrero, ya ha introducido en el ámbito profesional a 600 jóvenes dedicados a la danza. Se concede un premio a la interpretación de 4.000 euros y una estancia en un centro de prestigio, un premio por especialidad, en total cuatro, de mil euros cada uno. Además entre el elenco que ha sido preseleccionado para la final se entregan estancias en compañías profesionales.
Aunque se ha formado en Danza Clásica, Bujedo apuesta en este concurso por dos creaciones propias de danza contemporánea. No hay compartimentos estancos para él que asegura «me gustaría poder compaginar las dos especialidades». La ejecución es fruto del esfuerzo del baile pero el concepto de las dos propuestas con las que ha logrado pasar a las semifinales del concurso Ciudad de Castellón son creaciones suyas, tutorizadas por Edurne Sanz Satrústegui, profesora de danza contemporánea en EPDCyL Ana laguna de Burgos. Las variaciones son ‘Employee’ e ‘Instinto en celo’. «Además de la danza me llama mucho el mundo de la coreografía y me lancé a crear estas dos piezas», explica.
Con la primera trata de mostrar a un trabajador que lucha con la ansiedad reflejada en la corbata porque «quería crear un elemento externo que me pudiera dar una serie de movimientos únicos». En la segunda, inspirada en la danza cortejo de las aves, busca mostrar la historia de un ser enormemente atraído por el olor del espacio en el que se mueve. «Quería llevar dos piezas completamente distintas para mostrar mi versatilidad, una como más lírica, íntima y con un sentido poético y la segunda más juguetona, expresiva y con mucha energía», señala Bujedo.
Se dibuja en el porvenir de Pablo Bujedo una trayectoria profesional marcada por la polivalencia, lleva diez años implicado en la danza y ahora que termina el objetivo es seguir bailando. «La danza nunca se irá de mi vida, aunque no pueda bailar profesionalmente, pero mi objetivo ahora mismo es poder hacerlo, ganarme la vida con la danza siendo bailarín en una compañía», asegura.
Una trayectoria artística que compagina con su formación. Los estudiantes de danza comparten horario, exámenes y dedicación con la formación educativa habitual de Primaria en Elemental y Secundaria y Bachillerato en Profesional. Ahora mismo Pablo Bujedo estudia Física a través de la UNED, estudios que «siempre me habían llamado la atención».
Reconoce que compaginar esa dualidad desde pequeño es un reto. «Compaginar la danza con los estudios puede llegar a ser duro y difícil, pero es posible sacar ambos estudios con esfuerzo», explica. Reconoce que ese proceso «me ha ayudado mucho a saber organizarme, a aprovechar al máximo el poco tiempo que tengo», explica.
Por eso, a quien ahora se enfrenta a la posibilidad de estudiar danza, no tiene dudas. «A un niño o a un adulto a cualquier persona que dude, le diría que baile». Asegura que es una disciplina que «te ayuda de mil formas distintas porque la danza no es sólo moverse, seguir la música… va más allá». En su experiencia personal asegura que «me ha aportado entendimiento físico y mental de lo que soy, me ha ayudado a entender mis sentimientos y a adoptar una rutina de constancia y esfuerzo para conseguir hacer lo que más me gusta, bailar».