David Zelmar, tras la polémica del Curpillos: «Me siento criminalizado»
El DJ burgalés niega que alentase los insultos contra Pedro Sánchez tras su actuación en La Quinta: «No soy ni de un partido ni de otro»

El Dj burgalés David Zelmar, en una imagen de archivo.
Jamás hubiese imaginado David Zelmar la repercusión que ha tenido su última actuación, durante la Jira del Curpillos, por razones que nada tienen que ver con la música. Después de que el PSOE denunciase públicamente los cánticos de «Pedro Sánchez, hijo de puta» al acabar su show, el DJ burgalés niega tajantemente que alentase dichos insultos pese a reconocer que, en un momento dado, sí pronunció el nombre del presidente del Gobierno.
Fueron varios de los asistentes, según su versión, quienes le sugirieron que lo hiciese. Y lo hizo, con tono «jocoso» a su entender, porque le consta que «se hace en todos los sitios». En cualquier caso, remarca que no arremetió contra Sánchez y tampoco incitó a que los cánticos prosiguiesen.
«Me siento criminalizado», asegura el DJ en declaraciones a este periódico mientras matiza que «no soy ni de un partido ni de otro». De hecho, recuerda que lleva años participando en el Curpillos, y en otros eventos programados por el Ayuntamiento, independientemente de que gobierne el Partido Popular o el PSOE.
También puntualiza David Zelmar que la historia compartida en su perfil de Instagram, donde se ve a un grupo de jóvenes insultando al presidente bajo el título «música celestial», no fue subida por él sino por un usuario que le etiquetó. Sobre dicha cuestión, afirma que difundió todas las publicaciones que le llegaron sin ser consciente de su contenido. Pensó, en todo caso, que el vídeo cuestión aludía al momento en el que se despidió del público con el Himno a Burgos.
Aparte de sentirse «encasillado», el DJ señala que esta polémica le está afectando personal y profesionalmente, hasta el punto de recibir llamadas para «suspenderme conciertos». Por otro lado, asevera que siempre ha defendido una postura «antiviolencia» mientras advierte que «hay que separar a la persona del personaje».
Entretanto, Vox ha salido en defensa de David Zelmar al considerar que, en todo caso, lo acontecido en el Curpillos se enmarcaría dentro de la «libertad de expresión». Según su portavoz municipal en el Ayuntamiento capitalino, Fernando Martínez-Acitores, los insultos proferidos contra Sánchez recogen el «sentir popular de los jóvenes». Del mismo modo, no le parece aceptable que el grupo vitoriano Soziedad Alkoholika -acusado hace años de enaltecimiento del terrorismo y posteriormente absuelto por la Audiencia Nacional- haya actuado en varias ocasiones en el Andén 56 pese las protestas de su formación.