Sobrevivir en Atapuerca. La eterna pelea con chacales y lobos
Una investigación de Raquel Blázquez estudia la presencia de los cánidos con los que competía por los recursos de Atapuerca las especies que habitaron la sierra desde hace 1,2 millones de años hasta la Edad del Bronce

Firma del convenio entre Fundación Atapuerca y Cajaviva Fundación Caja Rural para financiar la beca de investigación de Raquel Blázquez.
La historia de la Prehistoria en Atapuerca no sólo se escribe a través de los fósiles humanos de las cinco especies descritas en la sierra de Atapuerca con una ocupación constante desde hace 1,4 millones de años hasta la actualidad. Interesa también el ecosistema y el estudio de otros seres vivos con los que estos humanos han interaccionado y competido por el entorno durante 1,4 millones de años. Y no siempre son los mismos, tienen su propio proceso de evolución.
El análisis del género canis es el que envuelve el estudio y tesis de Raquel Blázquez que vuelve a contar con una beca de investigación de la Fundación Atapuerca financiada por Cajaviva Fundación Caja Rural. Se trata de 14.000 euros que son «un apoyo personal para el desarrollo de su investigación», señaló el codirector de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga. «Este tipo de estudios nos permite reconocer el ecosistema de cada época y eso no se hace sólo con el estudio de una especie sino que es necesitas cubrir todo el mosaico de especies», apuntó.
En cuanto al género canis, con el que los humanos han competido por el entorno a lo largo de toda la secuencia descrita en Atapuerca han tenido su propia evolución. Con la beca de este año, Blázquez analizará al cánido más antiguo. Se trata del Canis mosbachensis «un antepasado del lobo actual (Canis lupus) que puede asemejarse más a un chacal», resumió Arsuaga. Esta especie convivió con Homo affinis Erectus de Elefante, Homo antecessor y los preneandertales de la Sima. «Esta especie de chacal era más omnívoro, tenía una dieta flexible basada en carne, frutos, insectos y carroña, mientras que los ejemplares más cercanos se especializaron en comer carne», señala Raquel Blázquez.
Se han analizado restos de cánidos de hace 1,2 millones de años a hace 780.000 años presentes en los niveles bajos de Sima del Elefante, y en Gran Dolina en TD6, TD8 y TD10. A partir de las especies neandertales de Estatuas, Fantasma o Galería este chacal es sustituido por el lobo que compite ya exclusivamente por la carne con las poblaciones humanas. Después, en la época más reciente de Portalón de Cueva Mayor los lobos pasaron a ser perros domesticados.
Es un diente el que determina esa evolución de chacales a lobos y de lobos a perros. Se trata del estudio del diente carniceras, que identifica las diferentes especies dentro del género canis. Estos dientes se han comparado entre los diferentes yacimientos de Atapuerca pero también con fósiles de otros yacimientos y con especies contemporáneas de chacales y lobos.
El estudio que realiza Blázquez, que ha recibido financiación para su proyecto con tres becas de Fundación Atapuerca y está próxima a leer su tesis, es que «hace aproximadamente 770.000 años esstos cánidos de Atapuerca formaban uan población morfológicamente más homogénea que la observada en otras regiones del continente durante el mismo periodo». El estudio incluye también mandíbulas ya que se analiza los cambios evolutivos en la morfología cráneo mandibular de esta especie.
El convenio de Cajaviva Fundación Caja Rural con la Fundación Atapuerca incluye, además de la beca predoctoral, un proyecto de divulgación. Así el montante global de la ayuda es de 30.000 euros. A la beca de investigación se le suman acciones de divulgación. «Queríamos complementar la investigación con la difusión de esos trabajos de investigación para lo que organizaremos una conferencia que permita dar a conocer estos avances», señaló el director general de Cajaviva, Ramón Sobremonte.
De esta manera, el próximo 13 de noviembre se llevará a cabo ‘Jornada Evolución Viva’ que, coincidiendo con la Semana de la Ciencia, permitirá acercar los avances en la investigación paleoantropológica al conjunto de la sociedad dentro del «compromiso de ambas entidades por fomentar el conocimiento, la cultura científica y el valor del patrimonio del entorno rural burgalés».