El Correo de Burgos

Dos ventiladores como solución temporal frente a la ola de calor en el Mercado Norte

Satisfacción moderada entre los comerciantes, quienes demandan más máquinas para climatizar todos los puestos. El Ayuntamiento se fija como meta reinstalar los sistemas de aire acondicionado de la antigua dotación

Los ventiladores, alquilados por el Ayuntamiento, se sitúan junto a las dos entradas del Mercado Norte provisional.

Los ventiladores, alquilados por el Ayuntamiento, se sitúan junto a las dos entradas del Mercado Norte provisional.SANTI OTERO

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Aire fresco nada más entrar al Mercado Norte provisional. Se agradece, sin duda, tras la ola de calor que tanto malestar ha generado entre los comerciantes y la clientela durante el último mes y medio. La solución adoptada por el Ayuntamiento de Burgos, provisional y a modo de ensayo, consiste en la instalación, desde el martes, de dos ventiladores portátiles en los accesos. De esta forma, se pretende rebajar las altas temperaturas dentro del inmueble.

Las máquinas son alquiladas porque «no tiene mucho sentido comprar sin saber si el resultado es el esperado». Según apunta el concejal de Comercio, César Barriada, ya «se nota que ha bajado la temperatura» aunque todavía sea pronto para sacar conclusiones. Lo conveniente, en su opinión, es dejar que pase un «tiempo razonable» para ver si el mercado se climatiza como es debido tras la acumulación de calor en este tórrido verano. Después, no se descarta la incorporación de más ventiladores en puntos estratégicos.

«Sigue haciendo calor, pero ha mejorado bastante», reconoce David Herrero, presidente de la Asociación de Concesionarios de Mercados Municipales de Burgos, mientras advierte que la adopción de esta medida no es, ni mucho menos, una «solución definitiva». En cuanto a la ubicación, agradece que los ventiladores se sitúen junto a las puertas porque así se «filtra el aire caliente» de fuera.

Lo mismo opina Mercedes Sendino, gerente de Morcillas y productos típicos de Burgos. Le parece todo un acierto que se haya optado por dichos emplazamientos porque «hasta ahora las puertas estaban todo el rato abiertas para hacer corriente, también las de carga y descarga, y entraban moscas».

En términos generales, podría decirse que la satisfacción es moderada. «El calor sigue ahí, sobre todo si estás toda la mañana», advierte Sendino. Aun así, se muestra «contenta» porque el Ayuntamiento ha tomado medidas para paliar un problema que cada vez se volvía más «insufrible». En la misma línea, Herrero sostiene que la instalación de estos dos ventiladores ha supuesto un «alivio» que los clientes valoran de forma positiva. Tanto es así que una mujer que acude habitualmente a su pescadería confesó sentirse «emocionada».

Menos satisfecha se encuentra -al menos por ahora- Cristina Ríos, empleada de Charcutería Isabel. Básicamente, porque la climatización no llega por igual a todos los puestos y, en su caso, el panorama es «más o menos parecido». El problema, a su juicio, reside en que «a los pasillos centrales no llega el aire». Por lo tanto, cree que «lo ideal sería poner más ventiladores».

Idéntica apreciación la de Herrero y Sendino, a sabiendas de que la climatización no se reparte de forma equitativa por todos los comercios. Barriada, por su parte, asegura que las «sensaciones son positivas» durante los dos primeros días de ‘ensayo’. De hecho, se ha personado en el comercio en distintos momentos para testar el ambiente.

El objetivo, según el edil de Comercio, es garantizar «cierta normalización» hasta que se adopte la solución definitiva. En concreto, la reinstalación de los sistemas de aire acondicionado del antiguo Mercado Norte. Pero no resulta sencillo hacerlo, explica, por «el anterior equipo de Gobierno no tuvo en cuenta» dos cuestiones. En primer lugar, la limitación de potencia en la dotación provisional y la colocación de las máquinas en un espacio adecuado. El primer escollo, según afirma, ya se ha resuelto. El segundo, sin embargo, llevará más tiempo porque el concurso para la redacción del proyecto para su instalación y legalización «quedó desierto».

«De momento hay que ir dando soluciones a las realidades que tenemos», señala Barriada sin pillarse los dedos con plazos concretos. En cualquier caso, asevera que el proyecto «no está en el limbo». Y tampoco se moja a la hora de aventurar el posible alquiler -quién sabe si con derecho a compra- de más ventiladores hasta que no pase cierto tiempo.

A los comerciantes les consta, eso sí, que el planteamiento actual se mantendrá hasta septiembre. No en vano, Ríos espera que se adopten nuevas medidas, a la mayor celeridad posible, porque prevalece la incertidumbre sobre cuánto tiempo permanecerán los comerciantes en el Mercado Norte provisional. «Si solo fuera para este año, salvaríamos la papeleta», aduce mientras deja claro que, dada la ubicación de la charcutería en la que trabaja, «sufre el producto, las cámaras y nosotras». Por no hablar de las cristaleras, que «son muy bonitas pero hacen que entre el calor».

Fue Ríos, precisamente, la encargada de recoger firmas para que el equipo de Gobierno tomase cartas en el asunto después de que se superasen los 30 grados en el mercado. Se entregaron 14 folios con 69 recuadros cada uno; lo que viene a ser cerca de un millar de rúbricas. La presión, visto lo visto, «hizo su efecto» porque hasta entonces «no nos hacían caso por ningún lado». Barriada, por contra, alega que el Ejecutivo municipal ya tenía en mente paliar la ola de calor. Lo que está claro, dadas las fechas, es que hacer ruido parece haber servido de mucho.

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