El Correo de Burgos

Apacid acompaña en la inserción laboral a 300 personas

Cajaviva firma un convenio con Apacid para financiar programas de inserción en el empleo de personas con discapacidad. "La discapacidad ha cambiado, ahora los proyectos están centrados en la persona, ellos deciden qué necesidades tienen y qué actividades les dan respuesta". 

La presidenta de Apacid, Pilar Lara, y el presidente de Cajaviva Caja Rural, Jesús María Hontoria, suscriben el convenio de colaboración.

La presidenta de Apacid, Pilar Lara, y el presidente de Cajaviva Caja Rural, Jesús María Hontoria, suscriben el convenio de colaboración.SANTI OTERO

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Burgos

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Empleo y vivienda. Son los grandes objetivos de aquellos que aspiran a la independencia de sus progenitores. El mismo reto que tienen las personas con discapacidad. No hay diferencias en las aspiraciones a tener una vida independiente, pero hay quien sufre "unas dificultades estructurales", señala el presidente de Caja Viva Caja Rural, Jesús María Hontoria. La entidad ha firmado un convenio de colaboración, por valor de 7.800 euros, con la asociación Apacid para financiar los programas de empleo de la asociación que benefician a 300 personas. 

Los datos económicos reflejan que las personas con discapacidad intelectual lo tienen más difícil para encontrar un trabajo estable. La tasa de empleo no llega al 18%, la tasa de actividad está por debajo del 40% en la provincia y el desempleo supera el 20% del colectivo. En Burgos, 2.000 personas conviven con la discapacidad intelectual. "Se enfrentan a  una serie de barreras donde les es especialmente difícil acceder a un empleo y hay una labor que hacer con urgencia", asumió Hontoria. 

Es el trabajo en el que se centra la asociación Apacid. Trabaja con 300 personas para favorecer el reto de encontrar un empleo y alcanzar una vida independiente en su propio hogar. En el año 2023 lograron la contratación de 45 usuarios y se llevaron a cabo un total de 200 acciones formativas. Apacid cuenta con diferentes itinerarios y, desde 1983, cuando arrancaron, hasta hoy las cosas han cambio. "Antes se ofertaban las actividades y el usuario, pero ahora el proyecto de vida centrado en la persona, ellos son los que deciden qué actividades pueden dar respuesta a sus necesidades", recuerda la presidenta de la entidad, Pilar Lara

En Apacid cuentan con diferentes itinerarios de inserción laboral en personas con discapacidad intelectual. Empiezan en el Centro Especial de Empleo que genera una oportunidad laboral para un centenar de personas. "Aquí tenemos manipulados, que nos mandan otras empresas para que se hagan allí, limpieza y lavandería", resume Lara. 

En un segundo itinerario se enmarcan los enclaves laborales, se trata de una contratación de personal por parte de Apacid para prestar servicios en empresas ordinarias. Son un total de 16 personas en este momento. "Es un modelo que nos funciona muy bien porque cuando estos enclaves laborales terminan el personal suele pasar a formar parte de la empresa", explica. Ese es el objetivo, alcanzar un puesto de trabajo en un centro de trabajo normalizado

En este ámbito y para quienes no pueden asumir las ocho horas laborales, se establece la figura del preparador laboral que permite el trabajo en seis horas y "esa figura les orienta en su día a día a llevar a cabo esas tareas laborales". El objetivo es cubrir parte de la independencia económica que toda persona necesita. "Es muy importante par ellos porque tienen una remuneración económica, saben que cuentan con su dinero para necesidades", remarca Pilar Lara. 

Una vez cubierta la salida laboral, para la que previamente se establecen cursos de formación y orientación laboral, llega el apoyo para cubrir las necesidades habitacionales. "Es otra área importante, especialmente cuando los padres no están o son más mayores, puedan encontrar un lugar propio para vivir", explica. De esta manera, se pasa a pisos tutelados, con la participación de una trabajadora social y una psicóloga que orientan en la organización de las tareas del día a día de una casa.

Conforme avanzan en competencias del día a día los usuarios de Apacid pasan a viviendas de vida independiente con una supervisión menor y como paso previo a la vida en una vivienda ordinaria para la que "se les ayuda para que alquilen teniendo una prestación económica con su sueldo puedan adquirir una vivienda y vivir una vida como cualquiera de nosotros". 

En la asociación también se aborda el trabajo de las familias de los usuarios. "Vivimos el día a día con personas con discapacidad intelectual y, como nos conocemos todos, podemos ofrecer una atención personalizada a las familias y también abordar entre todos los cambios que se presentan". De esta manera, se ha puesto en marcha el grupo Café Familias, que está formado por madres y hermanas que ya son tutoras de personas con discapacidad, para abordar cuestiones que generan dudas, inquietud. Se ha hablado del perfil del cuidador, de cómo cuidarse para cuidar y, ahora, se trata la afectividad y la vida sexual de personas con discapacidad porque "no podemos olvidar que son hombres y mujeres, no son niños aunque solemos tratarlos así, pero no lo son y tienen las mismas necesidades que los demás y queremos ver como abordar con nuestros familiares con discapacidad estos temas", destaca Pilar Lara.  

El ocio es otro pilar que se trabaja en Apacid con la puesta en marcha de actividades como el grupo de teatro, danza terapia, musicoterapia, bailes regionales, mototerapia con rutas entre Pampliega y Villazopeque, o la práctica deportiva con equipos de fútbol, fútbol sala, baloncesto, ciclismo, senderismo...Lara destaca el trabajo que Apacid realiza por integrar en la vida normalizada a todos los usuarios, que alcancen una vida como la que cualquiera desea: trabajo, vivienda, ocio, amistades... Un objetivo en el que el voluntariado es clave. "Tenemos un gran grupo de voluntarios, no me canso de darles las gracias porque aportan su trabajo y su tiempo y es una entrega increíble que todos, y más los usuarios de Apacid, agradecemos".

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