Sara Díez, Miss Burgos 2026: «Estuve de bajón un tiempo porque me sentía feísima»
A sus 17 años, compagina sus estudios en la Escuela de Artes con sus dos grandes pasiones: las pasarelas y el teatro musical

Sara Díez, Miss Burgos 2026.
«Tengo una primicia», le suelta de repente Sara Díez a Peter Frank, organizador de la Fashion Week Burgos. Hace apenas unas horas, le han confirmado que representará a su ciudad natal en Miss Mundo España. De hecho, ya ha firmado el contrato y aguarda expectante las fechas de las pruebas del certamen y el lugar en el que se celebrará la gran final.
«Desde pequeñita siempre he sido súper alta y la gente me decía: ‘o modelo o a jugar a baloncesto’». Descartada la segunda opción, Sara hizo sus primeros pinitos en revistas de Trasluz y Mayoral. «Poco más» hasta que, ya de adolescente, empezó a «subir muchas fotos a Instagram con las amigas».
Por aquel entonces, el mundo de la moda ya le llamaba sobremanera la atención. Inexplicablemente -cosas de la edad-, algo se torció de repente. «Estuve de bajón un tiempo porque me sentía feísima», reconoce sin tapujos a sabiendas de que aquella crisis, al final, sirvió para que saliese reforzada.
No hace ni siquiera un año que empezó a moverse. Contactó con varios fotógrafos mientras buscaba castings en redes sociales. Así fue como conoció a Peter Frank, que en principio ya tenía el cupo de modelos cerrado para la Fashion Week. Sin embargo, tal fue su «motivación» y la «energía» que desprendía que acabó entrando.
Imposible olvidar aquella primera toma de contacto. «Llegué sola y estaba asustada porque todas las chicas venían juntas. Luego fue todo genial, tuvimos mucha compatibilidad», detalla justo antes de recordar que, para romper el hielo, se pusieron a «cantar en plan karaoke».
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A sus 17 años, Sara compagina los estudios de Bachillerato en la Escuela de Artes con dos grandes pasiones. La de ser modelo, por supuesto, y el teatro musical. De hecho, pertenece a la asociación Atemub porque le encanta «bailar, cantar y actuar».
Con las ideas muy claras y la humildad como seña de identidad, esta joven burgalesa es consciente de lo complicado que es ganarse la vida a través del arte. «Mucha gente cree que se tiene que ir fuera porque aquí no hay oportunidades», señala. Haberlas haylas, bien lo sabe, pero sabe de sobra que «en Burgos es bastante difícil vivir de esto». Más aún de modelo, ya que a día de hoy no existe ninguna agencia. «Solo está Peter Frank», aduce «súper agradecida por lo mucho que me está apoyando». Sobre todo, cuando le dice a las claras: «inténtalo, no te cierres ninguna puerta».