El Correo de Burgos

Burgos pierde casi 10.000 parados en la última década

Los afiliados aumentaban en ese mismo periodo en 15.000, hasta los 158.093. El dato reciente implica un leve repunte en diciembre, que ganó 158 desempleados. Con todo, el total desciende un 5% respecto a 2024

Publicado por
Burgos

Creado:

Actualizado:

Burgos despedía el año con razones para celebrar. No tanto quizá los 13.453 habitantes de la provincia que siguen a la espera de acceder al mercado laboral, pero sí en términos generales. Y es que esta cifra de parados mantiene el paulatino descenso iniciado tras la crisis económica derivada del estallido de la burbuja inmobiliaria, apenas perturbado por la pandemia. La foto fija del desempleo que arroja cada mes de diciembre permite definir esa curva a la baja con claridad. Como muestra, basta comparar el dato reciente con el de 2016. Una década y casi 10.000 parados median entre los 23.105 de entonces y los actuales.

Caían doce meses después a 20.408, para superar los 18.000 al cierre de 2018 y 2019. Solo el incremento registrado en 2020, año cero de la irrupción del coronavirus, hasta los 22.782, rompía la racha, que se retomaba en 2021 con 17.119 desempleados a 31 de diciembre, para caer de millar en millar aproximadamente en los ejercicios posteriores hasta la actualidad, cuando, además, se registra la mejor cifra desde 2007. Aquel año culminó con 12.685, umbral al que la provincia se acerca a paso firme.

En concreto, los 13.453 parados recientes suponen más de 750 menos que los 14.199 de 2024, lo que implica una disminución del 5,25%, pareja, por cierto, a la media regional y ligeramente por debajo de la nacional, que acaricia el 6%.

La variación mensual, sin embargo, arroja un leve incremento de burgaleses a la espera de una oportunidad laboral: 158 más que en noviembre, para ser exactos.

De vuelta a la progresión general, cabe destacar que en el mismo largo plazo citado, el número de afiliados a la Seguridad Social crecía en 15.000, al pasar de 143.217 al término de 2016 a los 158.093 de 2025. Este incremento se concentra en el Régimen General, que oscilaba de 110.597 a los 126.246 actuales.

Mejoran, pues, los distintos indicadores, aunque no lo suficiente para alcanzar el pleno empleo, pues la tasa de paro, que ronda el 7,8%, todavía no alcanza ese 6% marcado como hito.

De vuelta a los datos que ofrece la estadística difundida ayer por el Servicio Público de Empleo, 5.454 parados son hombres y 7.999, mujeres, por lo que la disparidad por sexo se mantiene inmutable respecto a años anteriores, incluso crece en términos porcentuales. Y es que hace diez años el reparto era de 10.239 hombres y 12.866 mujeres, lo que significa que en este periodo el desempleo masculino caía en un 46,7%, mientras que el femenino descendía un 37,8%.

Es más, a pesar de la mejora general, la proporción de mujeres desempleadas aumenta ligeramente en el total, pasando de representar un 56% del paro al 60% actual.

Por sectores, la evolución reciente es dispar, ya que mientras que el paro en el campo se reducía en 20 personas en el último mes, subía en el resto de ámbitos como Industria (45), Construcción (36), Servicios (118). También caía en el grupo de personas sin empleo anterior, que perdía 21 integrantes.

Por otra parte, el número de contratos ascendía en diciembre a 7.434, 186 menos que en noviembre, pero 870 más que al término de 2024, lo que implica un incremento superior al 13%. 2.260 acuerdos fueron de carácter indefinido, lo que supone una subida anual del 8%, y 5.174 eran temporales, dato que se dispara un 15% respecto a la foto fija con la que arrancó 2025. El grueso de los contratos se concentran en el sector Servicios, con más de 5.100, y en la Industria, donde se rozaron los 2.000.

Los datos positivos en materia de paro y afiliación con los que Burgos remata 2025 no esconden otra cruda realidad vinculada al mercado laboral y, por extensión, al desarrollo económico de la provincia. Y es que el colectivo de autónomos sigue ‘desangrándose’ poco a poco. Los 26.207 acumulados al término del año implican una pérdida de 152 respecto al año anterior. Si bien es cierto que la caída, del 0,6%, dista del 1,2% de retroceso regional, pues Castilla y León perdía de 1.345 trabajadores por cuenta propia, se aleja aún más de la tendencia nacional, ya que en el conjunto del país este indicador aumentaba en los últimos doce meses. «Como ya veníamos alertando a lo largo de todo este 2025, esta situación nos preocupa profundamente, especialmente por el impacto que está teniendo en sectores estratégicos, como el comercio, la hostelería o la agricultura. Del mismo modo nos inquieta la falta de relevo generacional y pérdida autónomos en el mundo rural. Exigimos las administraciones públicas que el apoyo al colectivo no sea solamente en palabras. Necesitamos políticas de choque reales», reclama al respecto Leticia Mingueza, presidenta de ATA en Castilla y León. La suyo no fue la única reacción a la estadística, Mientras la patronal advierte de una «ralentización» económica que se refleja en la evolución de los datos de últimos meses, por lo que llama a la «cautela», la Junta celebra la «consolidación» de la creación de empleo. UGT y CCOO ponen el foco en el aumento mensual del paro en diciembre pese a las campañas navideñas.

tracking