El Correo de Burgos

Más allá de los titos: Así celebra el barrio de Las Huelgas en Burgos la fiesta de San Antón

El viernes la cofradía de San Antonio Abad da la bienvenida a los nuevos miembros y se reparte el caldo del santo. El sábado, tras la misa, tiene lugar la bendición de los animales y el reparto de chorizo y morcilla

Instante de la bendición de animales en la celebración de San Antón en Las Huelgas.

Instante de la bendición de animales en la celebración de San Antón en Las Huelgas.SANTI OTERO

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El barrio de las Huelgas se viste de gala para celebrar a San Antón Abad, una festividad que atesora 535 años de historia desde el nacimiento de la cofradía en 1491. «Mantenemos viva una tradición que ha sabido adaptarse a los tiempos», apunta su priora, Pilar Gutiérrez.

Y es que la devoción por el santo no solo se queda en Gamonal y su tradicional reparto de titos. En Huelgas también hay buenas viandas, hospitalidad, bendición y actividades que hacen de la celebración un festejo único.

Unas actividades que, tal y como señala Gutiérrez, arrancan el domingo anterior al día 17. «Ese día se imponen las capas de San Antonio Abad con la cruz de Tau a los niños que están realizando la catequesis», explica la priora.

Ya este viernes por la tarde, a partir de las 19 horas, los protagonistas serán los nuevos cofrades y es que la entidad da la bienvenida a sus nuevos miembros en una misa. «Este año se incorporan cuatro personas a la cofradía, entre ellas, un niño de 11 años», explica Pilar, quien reconoce que «aunque en general los jóvenes no tienen mucho interés por la cofradía», afortunadamente «seguimos sumando nuevos miembros».

En la cofradía, la persona más longeva es la propia madre de Pilar, con 96 años, mientras que la más joven solo tiene cuatro años y es hijo de María Jesús Martínez, cofrade y peñista de Fajas de Huelgas, entidad que también colabora con la celebración. «La meta es seguir con las tradiciones que hemos heredado, adaptándolas a los nuevos tiempos, pero sin fallar», apunta.

El viernes después de la misa también tiene lugar el reparto del caldo del santo y de los panes. «Se pide un pequeño donativo porque los cofrades, además de poner nuestro tiempo, también sufragamos parte de los actos», recordó Martínez.

El sábado 17, día grande de las celebraciones, tendrá lugar a partir de las doce de la mañana la celebración de la misa solemne y el reparto de bendiciones a los animales. «Posteriormente, se hace el reparto de pinchos de morcilla y chorizo», explica Martínez.

«Aunque antiguamente cada cofrade apadrinaba a una persona específica, hoy el reparto es abierto a todo el público a cambio de un pequeño donativo, honrando así el legado de San Antón, quien entregó toda su riqueza a los pobres antes de retirarse al desierto», rememora. La jornada «finaliza con el sorteo del cerdo que, desde hace unos años y conforme a la normativa, se ha cambiado por un premio en metálico», explica la priora.

La celebración se cierra el domingo con la fiesta de la tercera edad. El Ayuntamiento colabora con esta celebración con 2.000 euros y la instalación de carpas y equipo de sonido.

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