Lluvia de alegaciones y 6.700 firmas contra la planta de biometano en Villangómez: «Vamos a seguir en pie de guerra»
La plataforma que canaliza el malestar vecinal apela a la Diputación para que «defienda» al medio rural con el fin de evitar que la provincia de Burgos se convierta en un «estercolero»

Presentación de firmas y registro de alegaciones en la Junta contra la planta de Villangómez.
El clamor vecinal contra la instalación de una planta de biometano en el término municipal de Villangómez no solo es palpable a través de las redes sociales o en forma de manifestación. También consta por escrito, con 6.700 firmas oponiéndose al proyecto y 200 alegaciones presentadas este lunes en la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos.
«Vamos a seguir en pie de guerra», advierte Judith Sánchez, integrante de la plataforma Stop Biometano y vecina de Villafuertes. De momento, no queda otra que esperar a que se valoren todas las alegaciones. Las recién registradas y las anteriormente presentadas por particulares y municipios cercanos. Sumando además las 184 remitidas al Ayuntamiento de Villangómez, la cifra es considerable.
La decisión de aprobar o no la evaluación de impacto medioambiental se tomará en Valladolid. No en vano, Sánchez agradece la predisposición al diálogo por parte del delegado territorial de Burgos, Roberto Saiz, tras la reunión que mantuvo con la plataforma hace escasos días. En cualquier caso, lo único que piden los vecinos es que «se revise este proyecto porque afecta directamente al entorno, la salud y la calidad de vida en el medio rural».
«Renovables sí, pero no a cualquier precio», enfatiza la portavoz de la agrupación mientras subraya que «no estamos en contra del progreso». Lo que se reclama, dadas las circunstancias, es que «se escuche a los pueblos antes de tomar decisiones que van a ser irreversibles». Para ello, resulta indispensable «estudiar en profundidad las alegaciones presentadas y tener en cuenta la oposición vecinal».
Sobre la postura adoptada a finales del año pasado en el pleno de la Diputación, que recabará información sobre la polémica planta pero sin posicionarse a favor o en contra, Sánchez indica que «no es su competencia». Pero sí espera, al igual que el resto de compañeros de la plataforma, que «defienda» los intereses de los pueblos para evitar que la provincia acabe convirtiéndose en un «estercolero».
A expensas de cómo avance el procedimiento, la plataforma agradece el «respaldo mayoritario» por parte de los habitantes de «municipios cercanos y no tan cercanos a Villangómez, Villafuertes y Pedrosa». Supone además una «satisfacción muy grande» comprobar que otros ayuntamientos y juntas vecinales han movido ficha registrando sus propias alegaciones.
«De lo que no tenemos constancia es de si el Ayuntamiento de Villangómez ha presentado alegaciones», esgrime Sánchez poniendo de manifiesto que, a día de hoy, «no hay comunicación hacia nosotros». Así las cosas, desearía que la Corporación se ponga del lado de la plataforma porque supondría un «apoyo rotundo al cien por cien».
Mientras tanto, Stop Biometano seguirá impulsando campañas informativas. «Estamos solicitando transparencia y se nos está negando, así que no vamos a caer en el mismo error», puntualiza. A mayores, se contemplan nuevas concentraciones para dejar claro que «no vamos a parar». Ya sea en Villangómez, en Burgos o en Valladolid, la intención del colectivo es frenar el proyecto porque «una vez que esté la planta, ya no habrá vuelta atrás».