El Correo de Burgos

Adiós a los patinetes eléctricos sin registro: la fecha límite de la DGT para evitar multas de hasta 800 euros

La impunidad de la que han gozado los vehículos de movilidad personal en el entorno urbano toca a su fin con la activación del Registro Nacional de Vehículos. La alta siniestralidad en ciudades como Burgos, donde los accidentes con patinetes se duplicaron en el último año, ha forzado un endurecimiento normativo

Seguro obligatorio y placa de marcaje: los nuevos requisitos para circular con patinete que ya están en vigor.

Seguro obligatorio y placa de marcaje: los nuevos requisitos para circular con patinete que ya están en vigor.TOMAS ALONSO

Burgos

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Tras años de circulación sin apenas restricciones, los patinetes eléctricos quedan por fin sujetos a un marco legal específico. Durante demasiado tiempo, los patinetes eléctricos han circulado por las ciudades sin reglas claras, sin identificación, sin seguro y sin apenas restricciones. Han invadido aceras, ocupado zonas peatonales y compartido espacio con bicicletas en los carriles reservados, como si no fueran vehículos con impacto directo en la convivencia urbana. Esa etapa de uso libre y sin control llega a su fin, ya que la nueva normativa obliga a registrar cada patinete, vincularlo con su titular y contratar un seguro antes de sacarlo a la calle, lo que deja a miles de usuarios ante el riesgo de sanciones que alcanzan los 800 euros. Además, hay un tipo de patinetes que ya no podrán circular a partir de 2027.

Con la aprobación del real decreto que regula el funcionamiento del Registro Nacional de Vehículos, la Dirección General de Tráfico (DGT) activa una medida necesaria para aplicar la Ley 5/2025. Esta norma, en vigor desde el 2 de enero, exige que todos los vehículos de movilidad personal (VMP) cuenten con un seguro. Sin embargo, ese seguro no podrá contratarse si el vehículo no está previamente inscrito en el registro.

Cómo registrar un patinete eléctrico en la DGT

El trámite se realiza en la sede electrónica de la DGT y también está disponible para tutores legales en el caso de menores. Se calcula que más de cuatro millones de patinetes eléctricos circulan actualmente por las calles españolas.

Para completar la inscripción, el titular debe aportar sus datos personales junto al número de certificado y el número de serie del vehículo. Estos identificadores figuran en la placa de marcaje obligatoria que incorporan los modelos certificados. Esta placa, permanente y visible, garantiza que el patinete cumple con los requisitos técnicos establecidos en el Manual de Características de los VMP, en vigor desde enero de 2024.

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Una vez abonada la tasa correspondiente, la DGT expide un certificado digital de inscripción. Este documento es imprescindible para adquirir la etiqueta identificativa, que debe colocarse en el soporte previsto en el propio vehículo.

Moratoria hasta 2027 para los modelos no certificados

En las calles aún circulan miles de patinetes que no cumplen las exigencias técnicas fijadas por Tráfico. Son vehículos que no incorporan la placa de marcaje de fábrica, porque fueron adquiridos antes de que entrara en vigor el Manual de Características, y que, por tanto, no pueden obtener el certificado de circulación. Aunque no están homologados, la normativa les permite seguir utilizándose hasta el 22 de enero de 2027, dentro de un régimen transitorio que obliga, eso sí, a registrarlos y a contratar el seguro obligatorio.

El proceso de inscripción para estos modelos no certificados es más sencillo. En lugar del número de certificado, basta con aportar los datos personales del titular y adjuntar una factura de compra, la ficha técnica o una fotografía del vehículo. Para quienes no conserven la factura, la DGT admite otras formas de acreditar la existencia del patinete, siempre que permitan identificarlo y asociarlo a su titular. La inscripción tendrá carácter temporal y dejará de tener validez cuando venza el plazo de la moratoria. A partir de esa fecha, estos patinetes no podrán circular en ningún caso.

También están obligados a llevar la etiqueta identificativa una vez inscritos. En los modelos certificados, esta debe colocarse en el soporte trasero previsto para ello, mientras que en los no certificados puede situarse en cualquier lugar visible del vehículo. El registro puede completarse de forma telemática, pero también será posible realizarlo a través de agentes de seguros, gestores administrativos o, próximamente, en el mismo punto de venta cuando se adquiera un nuevo patinete.

Cambios de titularidad y baja del vehículo

Si un patinete cambia de titular, el nuevo propietario debe comunicarlo en un plazo de treinta días a través del formulario oficial. El número de identificación del vehículo se conserva y la DGT emite un nuevo certificado digital a nombre del nuevo titular.

En caso de baja definitiva, el trámite debe realizarse en un centro autorizado para el tratamiento de vehículos. Estos centros se encargan de notificar electrónicamente la retirada del vehículo al Registro Nacional.

Multas por no cumplir la normativa

Circular sin seguro con un patinete eléctrico puede suponer multas de entre 250 y 800 euros, en función del tipo de vehículo. Incluso si no está en uso, tener un VMP sin asegurar puede conllevar sanciones de entre 202 y 610 euros. La normativa distingue entre vehículos personales ligeros y vehículos a motor, una clasificación que depende del peso y la velocidad del vehículo. Aquellos que superan los 25 kilos y los 14 kilómetros por hora están sujetos a un régimen más estricto.

Con estas medidas, Tráfico busca ordenar el uso de los patinetes eléctricos en el espacio urbano, mejorar la seguridad y garantizar que estos vehículos estén plenamente identificados y regulados.

Control policial en una calle peatonal del centro de Burgos a los conductores de patinetes eléctricos.

Control policial en una calle peatonal del centro de Burgos a los conductores de patinetes eléctricos.TOMAS ALONSO

Burgos y los efectos del descontrol en el uso de patinetes eléctricos

La experiencia reciente en Burgos refleja a las claras los efectos de haber permitido durante años un uso indiscriminado de los patinetes eléctricos, que lejos de circular por las calles de la ciudad como una solución de movilidad ordenada, han proliferado sin controles reales ni una percepción clara por parte de los conductores de que se trata de medios de transporte y que, como tales, están sujetos a obligaciones y a las normas de tráfico. Esa banalización ha tenido consecuencias, ya que solo en 2025, los accidentes con patinetes superaron el centenar, una cifra que ya duplicaba los datos del año anterior.

Buena parte de estos siniestros se produjeron en aceras y zonas peatonales, donde los patinetes no deberían estar. Para dimensionar el problema, el Ayuntamiento puso en marcha un operativo especial de vigilancia durante el mes de noviembre. En solo cuatro semanas se tramitaron 678 denuncias, de las cuales el 85 por ciento correspondía a usuarios de patinetes eléctricos. Siete de cada diez sanciones estaban directamente relacionadas con la circulación indebida por espacios reservados a los peatones.

Los agentes de la Policía Local también detectaron numerosos menores al mando de estos vehículos, así como modelos no homologados capaces de alcanzar velocidades cercanas a los 100 kilómetros por hora. Durante esa campaña de control, que tuvo lugar hace tan sólo dos meses, varios patinetes tuvieron que ser inmovilizados y retirados de la circulación. Al término de ese mes de control intensivo de los VMP, desde el área municipal de Seguridad Ciudadana se remarcó la advertencia de que los patinetes no son un juguete y de tratarlos como tales tiene consecuencias para todos.

El nuevo marco normativo nacional, con sus exigencias de registro, seguro obligatorio y condiciones técnicas específicas, ofrece a los ayuntamientos un instrumento legal para contener un fenómeno que, hasta ahora, había crecido al margen de cualquier orden.

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