¿Conoces el secreto subterráneo de este pueblo de Burgos? Esta iniciativa te lo cuenta todo entre vinos
La Villa Ducal celebra la XI edición de 'Descubre otro Lerma bajo tus pies', una acción que invita a descubrir las bodegas subterráneas de la localidad con una visita de dos horas y una cata final en el Parador. Las entradas salen hoy a la venta

Instante de la presentación de la iniciativa.
La Villa Ducal de Lerma se prepara para volver a mostrar la magia que se esconde bajo sus calles. Lo hará con la celebración de la undécima edición de ‘Descubre otro Lerma bajo tus pies’, una iniciativa que desde el año 2013 anima a los visitantes a conocer la historia y la cultura vitivinícola de la comarca del Arlanza, a través de visitas a sus bodegas subterráneas y la degustación de sus caldos.
«Durante todas las ediciones, esta iniciativa que apuesta por lo auténtico ha cosechado un gran éxito», aseguró la vicepresidenta de la Diputación de Burgos, Inma Sierra, quien animó a burgaleses y visitantes a «descubrir Lerma desde otra perspectiva y viajar en el tiempo a través del aroma del vino y la piedra».
La iniciativa se desarrollará los sábados por la tarde de los días 7, 14, 21 y 28 de marzo y del 11, 18 y 25 de abril. La visita, que tiene una duración aproximada de dos horas, arranca a las 18 horas desde la Oficina de Turismo de Lerma.
«El recorrido ofrece a los visitantes la posibilidad de descubrir una Lerma diferente y poco conocida. La visita comienza en el Centro de Interpretación de la localidad, ubicado en el Ayuntamiento, continúa por el pasadizo ducal y permite acceder a dos bodegas históricas del casco antiguo», explica Claudio García, técnico del Centro de Iniciativas Turísticas de Lerma. La actividad concluye «con una cata de vino comentada en el Parador Nacional de Turismo, que colabora un año más con el proyecto».
Durante esta edición participarán Bodegas Sierra, Bodega Septién, Araus Ballesteros, Bodega Decorus, Bodega Monte Amán, Bodegas Lerma y Bodega Palacio de Lerma, que explicarán la elaboración de sus vinos y ofrecerán una selección de los mismos en cada cata. «Como curiosidad siempre decimos que Lerma no tiene bodegas porque no se encuentran registradas como tal, no están escrituradas y sus propietarios no pagan el IBI», señaló García entre risas, al tiempo que puso en valor que todas ellas se encuentran prácticamente como cuando se crearon. «A una de ellas incluso hay que acceder con antorcha porque no tiene corriente eléctrica, pero esto es lo que queremos, que la gente conozca las bodegas desde la autenticidad y la historia», señaló «en Arlanza la tradición vitivinícola se remonta al siglo XI».
De hecho, a lo largo del recorrido, se pone en valor la tradición medieval de la elaboración del vino y su importancia histórica para la villa, reflejada ya en las Ordenanzas municipales de 1594, donde «gran parte de la normativa estaba relacionada con el vino», señala García. El itinerario incluye también numerosas anécdotas y curiosidades, como el uso del subsuelo de Lerma por los hombres del Cura Merino para huir de las tropas francesas, o las normas que regulaban quién y cómo podía vender vino. Asimismo, «se diferencian los pasadizos aéreos del Duque de Lerma de las bodegas subterráneas que horadan el subsuelo de la villa», añadió Roberto Rodríguez, guía turístico de la villa burgalesa, quien recordó que «en los alrededores de Lerma también hay grandes destinos turísticos como Covarrubias con su Colegiata o Santo Domingo de Silos y su magnífico monasterio».
Y es que esta propuesta, impulsada por el Centro de Iniciativas Turísticas, la Ruta del Vino y la D.O. Arlanza, buscar mostrar y proteger lo valioso de la cultura local. Según destaca Miguel Ángel Rojo, presidente de la Ruta del Vino Arlanza, el objetivo es promocionar tanto Lerma como el conjunto de pueblos del Arlanza a través del vino. «Se busca atraer a un visitante que aprecie la gastronomía, la naturaleza y la cultura de nuestra comarca, confiando en que el ‘boca a boca’ siga consolidando al Arlanza como un destino de referencia».
Las reservas para esta experiencia salen a la venta hoy mismo. «Dada la alta demanda, el año pasado las plazas se agotaron en apenas cuatro días, recomendamos reservar cuanto antes», señaló García. Las entradas se mantienen «a un precio simbólico de 7 euros» y el aforo de cada cita es de «unas 50 ó 55 personas» Además, «como en años anteriores, los participantes podrán optar a tres botellas de vino compartiendo su mejor instantánea de la experiencia en redes sociales».