La Diputación adjudicó más del 80% de las inversiones presupuestadas en 2025
La institución provincial cerraba el ejercicio con un remanente de 21,9 millones y un superávit de 9. La deuda apenas rebasa el 10% y su presidente, Borja Suárez, presume de "gestión eficaz y cuentas saneadas"

El presidente de la Diputación, Borja Suárez, en plena presentación de la liquidación del presupuesto de 2025.
Orgullo y satisfacción por avanzar en el propósito de "dejar un territorio mejor que el que recibimos" al cierre del presente mandato irradiaban las palabras del presidente de la Diputación, Borja Suárez, en la presentación de la liquidación del presupuesto de 2025, en la que, aferrado a los datos, volvió a sacar pecho del trabajo realizado por la institución provincial.
Y es que el balance del ejercicio dibuja un escenario que Suárez considera fruto de una gestión "eficaz, prudente, responsable y rigurosa", con más del 80% de las inversiones presupuestadas adjudicadas, el 41% culminadas y abonadas por completo, un superávit de 9,45 millones de euros (resultado de restar a los ingresos no financieros por valor de 154,9 millones unos gastos no financieros de 146,5) y un remanente de tesorería que alcanza los 21,96 millones.
Una deuda mínima que apenas supera el 10%, "la más baja desde que se puso en marcha el actual sistema de control financiero", y el periodo medio de pago a proveedores situado en nueve días completan la "foto fija" esbozada por Suárez como prueba de que el equipo de Gobierno al frente de esta administración funciona, pues, según indicó, la liquidación presupuestaria representa el principal termómetro de la gestión pública. "Aprobar un presupuesto solo es el punto de partida; lo verdaderamente importante es ejecutarlo y convertirlo en actuaciones reales", defendió, para añadir que los pasos dados hasta el momento se ajustan a la hoja de ruta marcada al inicio del mandato.
Sobre el grado de ejecución, es decir, de cumplimiento de los gastos e ingresos contemplados en las cuentas de 2025, el presidente provincial subrayó que, en términos generales, ronda el 80% y que, en el caso concreto de las inversiones reales, supera incluso esa barrera, al haberse contratado ya el 81,2% de las obras y proyectos contemplados, aunque se hayan completado y abonado en su totalidad el 41,6%. Achacó la notable diferencia a las actuaciones vinculadas al plan de carreteras, varias plurianuales, que no han podido llevarse a cabo en los últimos meses del año por el mal tiempo, pero que están adjudicadas y previstas para 2026.
Aclaraba este extremo en previsión de los reproches de la oposición, que suele centrarse en este dato para cuestionar la eficiencia gestora de la Diputación. A su juicio, y habida cuenta de que la entidad 'ata' muy bien los contratos y, salvo el caso sonado del centro de recepción de visitantes de Clunia, "todos prosperan" y no ha tenido que rescindir ninguno en los últimos años, por lo que el indicador de la adjudicación refleja con mayor fidelidad el esfuerzo inversor realizado. "En algunos casos son obras plurianuales y algunas de ellas dependen de eventualidades que pueden distorsionar los plazos previstos inicialmente, pero el compromiso está adquirido. Lo relevante es que estén ya contratadas", precisaba, para apuntar que, con todo, ese 41% ya es una cifra a destacar, especialmente en comparación con la registrada por "otras administraciones".
En detalle, durante 2025 la Diputación formalizó 47 contratos por valor de 22,3 millones de euros de presupuesto base de licitación, que finalmente se adjudicaron por 20 millones, logrando un ahorro de 2,3 millones. El mayor volumen correspondió a suministros, con 22 contratos y una rebaja de 1,37 millones. En servicios se formalizaron 19 con un recorte del coste estimado de 729.000 euros y en obras, 6 con una disminución de 201.000 euros. "La buena gestión no consiste en gastar menos, sino en gastar mejor y optimizar cada euro público", afirmó Suárez al hilo.
En el desglose por capítulos, el gasto de personal alcanzó un nivel de cumplimiento del 98,74% respecto al presupuesto, mientras que el gasto corriente llegó al 67%. Las transferencias corrientes ya abonadas, destinadas en gran parte a ayuntamientos y entidades locales, alcanzaron el 88% y las de capital, que incluyen planes provinciales y cooperación municipal, llegaron al 82%.
Sobre el remanente de tesorería, Suárez afirmaba que esos casi 22 millones "permitirán reforzar el presupuesto de 2026 y financiar nuevas actuaciones" sin comprometer la estabilidad económica. El responsable de la Diputación recordó que, además de la reserva "de seguridad" para afrontar necesidades imprevistas, que suele rondar los 5 millones, cabe la posibilidad de destinar este dinero a reducir la deuda (incluso a suprimirla en este caso concreto) o a acometer inversiones denominadas financieramente sostenibles. La decisión, no obstante, está por tomar. "Tenemos que debatirlo todavía", aseveró.
El máximo responsable de la institución provincial subrayó que estos "buenos datos" constatan el "buen trabajo de todos los departamentos" y marcan "el techo de lo que somos capaces de gestionar" tras dar "el do de pecho". "Exprimimos al máximo los recursos de los que disponemos", añadía.
Como muestra, el dirigente provincial confrontó las cifras recientes con las de ejercicios anteriores. La comparativa dejaba claro que entre 2023 y 2025 el gasto en varios capítulos crecía de forma notable respecto al ciclo, más largo, entre 2018 y 2022. En los periodos referidos el gasto corriente aumentó un 145% y las inversiones reales un 156%, alzas importantes que muestran que "el esfuerzo inversor es ahora muy superior al de etapas anteriores", aseguró. "Si se compara el ejercicio 2025 con la media del periodo 2018-2024, el incremento también es significativo: el gasto corriente creció en 4,3 millones; las transferencias corrientes, en 4,7 millones; las inversiones reales, en 3 millones; y las transferencias de capital, en 2,8 millones", detalló Suárez.
En conjunto, la liquidación desmenuzada confirma el "ciclo positivo" en el que está instalada la Diputación en los últimos años, alimentado, según reconocía su presidente, por un aumento de los ingresos derivado, por un lado, de mayores transferencias del Estado a cargo de los tributos, que "es negativo, porque es consecuencia de la inflación", y de los fondos europeos que la institución "ha sabido captar con proyectos de interés y, sobre todo, lo más difícil, ejecutar".
Auguró al respecto Suárez que los balances próximos seguirán el mismo camino, incluso aseguró que el elevado nivel de adjudicación anticipa una ejecución importante en los próximos años. "En 2026 el dato será histórico", vaticinó, para concluir que los resultados cosechados hasta la fecha "permiten afrontar con seguridad la segunda mitad del mandato" y acercan el objetivo de "dejar capacidad de maniobra a quienes tomen las riendas de la Diputación en 2027".