Así se preparan los guías que explican la historia de la evolución humana en Atapuerca
Fundación Atapuerca y Fundación 'la Caixa' realizan estos cursos de reciclaje a los monitores de los yacimientos desde hace diez años. En estos días se han formado en el estudio de cerámicas al microscopio, lo último en pinturas rupestres y se han adentrado en Cueva Mayor con el Grupo Espeleológico Edelweiss.

Primera de las tres acciones formativas que permiten actualizar conocimientos sobre evolución humana a los guías de los yacimientos de Atapuerca.
Desde hace más de 10 años, los guías de los yacimientos de Atapuerca se someten a una formación y actualización constante. Suele realizarse en temporada baja en lo que a visitas se refiere y antes de iniciarse el pico de actividad que arranca con la Semana Santa. Un equipo formado e informado que son la base de los buenos datos de satisfacción de los visitantes al yacimiento y en los que se busca un plus de actualización en una materia, la evolución humana, en constante transformación.
Desde 2015, la Fundación Atapuerca realiza unas jornadas de formación dirigidas al personal que guía las visitas a los yacimientos de la Sierra de Atapuerca y el Centro de Arqueología Experimental (Carex) en colaboración con la Fundación "la Caixa" y el Museo de la Evolución Humana. De esta manera, «permite actualizar y adaptar los contenidos científicos dirigidos a los escolares, asegurando así la calidad y el rigor en la divulgación», apuntan desde la Fundación Atapuerca.
Estas formaciones se llevan a cabo a partir de miembros del Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA) e investigadores becados por las ayudas a la investigación de la Fundación Atapuerca. Este año las jornadas a los guías de los yacimientos se han centrado en la microscopía para el estudio de la tecnología y la traceología en las cerámicas, el arte paleolítico y se adentrarán en las grutas del interior de Cueva Mayor.
El pasado martes se llevó a cabo la primera ponencia a cargo de Juan Luis Fernandez Marchena que cuenta con una ayuda de investigación y que impartió la charla 'Buscando lo invisible. La identificación de las actividades humanas en los artefactos arqueológicos a partir de los análisis microscópicos'.
Durante su intervención explicó como se realiza el estudio bajo el microscopio de estas herramientas prehistóricas y cuáles son las señales para identificar su uso. Estos análisis ayudan a reconstruir las actividades de estos grupos humanos del pasado, los procesos de reutilización o fabricación de útiles.
Arte Paleolítico
Este miércoles el doctor en Prehistoria, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y experto en arte paleolítico, Marcos García, impartió la conferencia 'Arte paleolítico: nuevos datos y nuevas visiones'. Una intervención en la que mostró los descubrimientos más significativos que se han producido en los últimos años y analizo el impacto en la comprensión de los grupos humanos del Paleolítico.
Abordó cuestiones como las grandes preguntas en torno a esta disciplina sobre el arte rupestre: la dispersión territorial del fenómeno, su cronologia, la capacidad grafica y artística, la territorialidad, las geografías sociales y las nuevas líneas de investigación que están ampliando el conocimiento sobre el arte paleolítico.
En la tercera jornada el equipo de Guías de los Yacimientos de Atapuerca se adentrará al interior de las galerías de Cueva Mayor en compañía de quién mejor ha cartografiado esa red de galerías, conductos, gateras y grandes oquedades: el Grupo Espeleológico Edelweiss.
Diez años de formación
Estas jornadas de actualización de conocimientos en evolución humana se llevan a cabo desde el año 2015 permitiendo un mejor conocimiento de los yacimientos y la disciplina y mejorando, asi, el mensaje que se traslada a visitantes y, en especial, a los escolares. «Durante todos estos años se han desarrollado múltiples cursos formativos y materiales didácticos que han despertado el interés por la evolución humana y la prehistoria en miles de estudiantes y ha permitido que sean un referente en la divulgación científica», señalan desde la Fundación Atapuerca.