El Colegio de Trabajo Social de Burgos reclama más recursos y menos burocracia en su día mundial
La entidad profesional celebró el Día Mundial del Trabajo Social reclamando «más contratos» y «la reorganización de los Servicios Sociales». Bajo el lema ‘Harambee’, las trabajadoras sociales recuerda que la construcción de una sociedad más justa «no es solo responsabilidad de las administraciones públicas, sino de cada uno de nosotros»

Instante de la celebración del Día Mundial del Trabajo Social que el colegio burgalés desarrolló en el Salón Rojo del Teatro Principal.
«Poner en valor la figura del trabajador social y la defensa de los derechos humanos». Ese es el objetivo del Día Mundial de Trabajo Social, una conmemoración a la que se ha sumado el Colegio Oficial de Trabajo Social de Burgos y que se celebra en «un contexto global de enorme complejidad, bajo el lema ‘Construir esperanza y armonía. Un clamor Harambee para unir a una sociedad dividida’», tal y como apunta María Jesús González, presidenta y portavoz del colegio.
El término swahili ‘Harambee’, significa tirar juntas o arrimar el hombro y «apela a la solidaridad colectiva como única vía para superar las crisis actuales, desde los conflictos bélicos en Gaza, Ucrania o el Congo, hasta el auge del fascismo y la persistente violencia de género», apunta la presidenta.
González destaca la relevancia de este lema «en un mundo globalizado donde lo que ocurre en puntos distantes del planeta nos interpela directamente» y hace un llamamiento a «recuperar la mirada hacia el prójimo», advirtiendo de que, «paradójicamente, las nuevas tecnologías nos acercan a lo lejano pero nos hacen olvidar a quien tenemos al lado y la importancia de tejer redes de apoyo mutuo».
En este sentido, la portavoz subraya que la construcción de una sociedad más justa «no es solo responsabilidad de las administraciones públicas, sino de cada uno de nosotros».
Luces y sombras
En cuanto a la profesión, a pesar de los avances, el Trabajo Social se enfrenta a importantes «sombras» que González no pasa por alto. La portavoz denuncia que «el Trabajo Social se ha convertido a menudo en un cajón de sastre» y hace hincapié en «la necesidad de poner límites y recuperar los espacios de intervención directa».
«Debemos dejar la burocracia en segundo término, porque recoger datos es menos importante que acompañar y dar calma a personas que atraviesan procesos vitales muy complejos», señaló recordando que las trabajadoras sociales «no somos hermanitas de la caridad», sino profesionales formadas para «el cambio social con una misión clara y unificada».
La falta de personal es otra de las grandes preocupaciones del sector. González lamenta la pérdida de presencia de estos profesionales en el ámbito educativo, con la entrada de equipos multidisciplinares, así como las carencias en la sanidad del medio rural y en los servicios sociales básicos, donde «la ratio es insuficiente para atender a la población y se está demandando la presencia de una trabajadora social por cada 3.000 ciudadanos».
Burgos
El Servicio de Urgencia Social incrementa su actividad en Burgos un 19,3% en 2025
Virginia Martín
A este tenor, para la presidenta del colegio burgalés «es urgente una reorganización de los servicios sociales que consolide este sector como el cuarto pilar del Estado de Derecho que es , evitando que sea siempre el primer área en sufrir recortes cuando llegan las crisis económicas».
Finalmente, la portavoz ha puesto el foco en la precariedad laboral que afecta a una profesión mayoritariamente femenina. González ha calificado de «chiste» los salarios que «se ofrecen en el sector privado» y ha instado a un cambio de mentalidad para «valorar adecuadamente la importante labor de quienes trabajamos con los colectivos más vulnerables, como personas en situación de calle, inmigrantes o víctimas de violencia de género».
El grito de ‘Harambee ‘en Burgos es, por tanto, «una exigencia de justicia tanto para los usuarios como para los profesionales», aseguró, al tiempo que señaló que «hoy más que nunca es necesario hacer resurgir con más fuerza que nunca la vertiente comunitaria de nuestra profesión y generar redes de apoyo».
Celebración
El colegio profesional celebró su día en el Salón Rojo del Teatro Principal con un acto en el que se reconoció a os colegiados de más antigüedad, a quienes se jubilaron en el pasado año 2025 y se dio la bienvenida a los nuevos colegiados. Posteriormente tres colegiados recién graduados presentaron sus trabajos fin de grado y se cerró el acto con un brindis.