Vox carga contra la falta de autocrítica en la gestión cultural tras la "decepción absoluta" de Burgos 2031
El portavoz del grupo municipal, Fernando Martínez Acitores, atribuye la eliminación en el primer corte a carencias estructurales y cuestiona el proyecto presentado

La delegación encargada de presentar la candidatura de Burgos a Capital Europea de la Cultura en 2031, al completo, en una imagen de hace pocos días.
Más de 10 días después de conocerse que el Ministerio de Cultura eliminó a Burgos de la carrera por convertirse en Capital Cultural Europea en 2031, el grupo municipal de Vox ha realizado balance de lo que considera un «fracaso total» y una «decepción absoluta».
El portavoz de la formación política en el Ayuntamiento de Burgos, Fernando Martínez Acitores, opina que caer en la primera fase del proceso es «mucho más grave» que no haber sido finalmente elegidos en una segunda fase, después de las promesas y de la confianza que se había transmitido desde el equipo de Gobierno del PP, que afirmaba que «nuestro dossier era muy bueno». Así, pidió un ejercicio de «autocrítica» a los responsables del proyecto. «Los partidos políticos de la oposición participamos aportando consenso institucional, pero la responsabilidad del diseño y ejecución recae en los responsables del proyecto y en el equipo de Gobierno», señaló con rotundidad.
Desde su punto de vista, el resultado obtenido en el primer corte no puede explicarse únicamente por la calidad del dossier o de la presentación que se realizó en Madrid, como sostiene el equipo de Gobierno, sino que responde también a problemas de fondo en la gestión cultural de la ciudad. En este sentido, señaló que el jurado ha podido tener en cuenta aspectos como la situación de la Gerencia Municipal de Cultura, que lleva meses sin responsable.
El portavoz de Vox enumeró además distintas deficiencias que, a su juicio, han lastrado tanto la candidatura como la política cultural municipal, entre ellas la ausencia de un director artístico, la falta de trabajo con el tejido cultural local o la escasa proyección internacional del proyecto.
También cuestionó decisiones adoptadas desde que llegó Cristina Ayala al Gobierno local, como la renuncia al documento de objetivos elaborado en 2023 o la falta de continuidad en la estrategia de la candidatura. A ello sumó posibles problemas en la definición presupuestaria y la ausencia de contactos con otras ciudades europeas con experiencia en este tipo de proyectos.
Asimismo, criticó que el equipo de Gobierno no haya facilitado información sobre aspectos clave de la evaluación, como las preguntas planteadas por el jurado y las respuestas ofrecidas por la delegación burgalesa.