La Junta tumba el proyecto de accesibilidad de la plaza de los Castaños por no adecuarse al uso de sillas de ruedas
El informe desfavorable de Patrimonio Natural remarca que la intervención carece de «ligereza y sensibilidad con el entorno», hasta el punto de «degradar el carácter singular» de la zona

La nueva rampa rodeará toda la plaza para llegar desde Las Llanas a Fernán González.
La remodelación de la plaza de los Castaños para mejorar su accesibilidad tendrá que esperar más de lo previsto. Por varios motivos que la Junta de Castilla y León considera indispensables para dar su visto bueno a la intervención. Entre ellos, la necesidad de responder «adecuadamente a las necesidades propias del uso de silla de ruedas» tras constatar que el proyecto no logra alcanzar una «solución eficaz» al respecto.
No es el único reparo. El informe remitido por la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural al Ayuntamiento de Burgos también alerta de que la actuación plantea un «tratamiento excesivamente duro, carente de ligereza y sensibilidad con el entorno». Algo que, según la Junta, redundaría «en perjuicio de la imagen» de este emblemático espacio del casco histórico, hasta el punto de «degradar el carácter singular de la plaza».
El informe, al que ha tenido acceso este periódico, pone además de relieve que las soluciones planteadas «alteran sustancialmente el carácter de la plaza», llegando incluso a «generar espacios residuales en su lado este», sin «resolver satisfactoriamente los problemas de accesibilidad». A mayores, Patrimonio sostiene que la intervención podría generar «controversia» al «provocar la invasión de la privacidad de las edificaciones situadas al sur, así como la realización de excavaciones próximas a los arranques de los muros de cimentación de estas edificaciones».
A la hora de informar «desfavorablemente» sobre el proyecto, el Ejecutivo autonómico sugiere un «replanteamiento de la solución desde una visión integral del espacio» mediante la exploración de «alternativas más orgánicas, con recorridos en tramos quebrados y mejor adaptadas a la configuración y diseño del entorno en el que se interviene». Asimismo, se aboga por la implementación de «medidas dirigidas a la corrección de las deficiencias de mantenimiento existentes». Por ejemplo, la «sustitución de piezas deterioradas» o una «adecuada recogida de aguas junto a la edificación situada al sur de la plaza».
También recomienda la Comisión de Patrimonio Cultual la instalación de un ascensor en el Centro de Creación Enogastronómico que conecte la zona de Las Llanas con la calle Fernán González. De esta forma, se garantizaría una «solución compatible con las determinaciones del Plan General de Ordenación Urbana». Por otro lado, el informe también valora la posibilidad de «estudiar la dotación de un servicio de transporte público que enlace el recorrido de la zona centro con la parte superior de Fernán González».
«Que vayan y den la cara»
Con el proyecto en el limbo hasta que se subsanen las deficiencias detectadas, el PSOE lamenta de antemano que el equipo de Gobierno no informase en su día a la oposición del diseño que se preveía ejecutar en la plaza de los Castaños. Ahora, el edil socialista Daniel Garabito duda que «esa inversión vaya a salir adelante».
Mucho más crítico se muestra el portavoz municipal del PSOE, Josué Temiño. Consciente de la demanda vecinal para que se interviniese en el entorno desde hace años, cree que «ya no hay excusas» para que la alcaldesa, Cristina Ayala, y su equipo «vayan y den la cara». Ídem con la solución al estacionamiento anunciada en su día para el casco histórico alto u otros proyectos, aún sin redactar, por parte de un Ejecutivo que «solamente miente».
Al hilo de esta cuestión, Garabito ve prácticamente imposible que la mejora de la accesibilidad en la calle Frías sea una realidad antes de acabar el año. Entre otras cosas, porque «no están los pliegos iniciados». Por todo ello, y por otros proyectos carentes de expediente como Expoburgos, el Mercado Norte o el túnel de la calle Santander, tiene claro que los plazos que marca el Partido Popular «empiezan a sonar a tomadura de pelo».