El Correo de Burgos

Eclipse solar total en Burgos 2026: hoteles y casas rurales están al completo

El astroturismo desborda hoteles, casas rurales y pisos turísticos con «reservas, sobretodo de extranjeros, con mucha antelación».  El sector reclama «aprovechar la oportunidad del escaparate a público internacional».

Recreación del eclipse desde la terraza del Alcázar de Medina.

Recreación del eclipse desde la terraza del Alcázar de Medina.ECB

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Quedan 94 días para volver a disfrutar de uno de los acontecimientos más espectaculares que ofrecen la naturaleza y el cosmos. «El cielo nos ha elegido» es el eslogan de la Junta de Castilla y León y Burgos dará buena cuenta de ello, si se cumplen las previsiones. El próximo 12 de agosto el día se convertirá en noche. El eclipse total de sol se dejará ver en gran parte de la provincia de Burgos, que quiere aprovechar ese foco de público, eminentemente extranjero, que ya ha llenado las diferentes ofertas de hospedaje en la provincia. La referencia para el turismo astrológico en la provincia de Burgos es el Centro Astronómico de Lodoso, con 1.500 plazas, pero salpica a toda la provincia, que se prepara para acoger a miles de visitantes.

Burgos es uno de los lugares donde la luna tapará el sol durante más tiempo. En concreto, según las previsiones del Instituto Geográfico Nacional, la luna empezará a morder al sol a las 19.36 horas. Se irá ampliando esa transposición de forma progresiva hasta las 20.30 horas, momento en el que en la provincia volverá a ser de noche. Después se irá retrayendo la luna, dejando espacio al sol a partir de las 20.36 hasta desaparecer completamente entre la Tierra y el sol a las 21.22.

La provincia es uno de los lugares donde más tiempo durará el eclipse. En total, un minuto y 44 segundos. Y nadie se lo quiere perder. «Las dos noches del 11 y 12 de agosto no hay sitio, todo lo que estaba libre está lleno en la ciudad. Algunos se quedan el 13 y alguno llega antes, el 10. Todo está lleno en la capital, aunque el primer destino sería el rural, dado que la visibilidad será mejor al tener menos contaminación lumínica», señala el portavoz del área de hoteles de la Federación Provincial de Hostelería, Luis Mata.

Así que el lleno empezó a gestarse en el ámbito rural. Las casas cuelgan el cartel de completo «desde hace tiempo». Reconoce el portavoz de la Asociación de Turismo Rural de Burgos, Turalbur, Domingo Hernando, que «empezaron a reservarse habitaciones hace un año, desde que se supo en concreto la fecha hemos ido recibiendo peticiones». Un fenómeno que se deja ver en toda la provincia por igual, aunque las administraciones, como la Diputación, han delimitado municipios de referencia como observatorios, asignándolos por comarcas. «Las reservas para estos días están protagonizadas prácticamente en su totalidad por público extranjero y se han realizado con mucha antelación», sostiene.

Reservas desde hace un año

Hace un año que unos turistas polacos reservaron la vivienda turística que regenta la presidenta de la Asociación Burgalesa de Viviendas de Uso Turístico. Pilar Martínez reconoce que «esos días hace tiempo que se han reclamado las plazas. Si queda algo ya es muy poco». Coincide con Turalbur en que es, sobre todo, turista extranjero.

En los hoteles ha tardado en llegar, pero ya no queda nada libre. «Este es un turista que planifica sus viajes por todo el mundo persiguiendo estos fenómenos astronómicos. Lo hacen con mucha antelación. Primero buscan zonas con buena visibilidad o un emplazamiento céntrico que facilite el traslado a puntos con mejor visibilidad en el momento del fenómeno», remarca Mata.

Todo está lleno, pero, al ser agosto, hay paquetes de reserva periódica. Estos son, si se anulan, los que quedarían abiertos. «Cuando eso pasa y les das salida, vuelan», sostienen los hoteleros. La procedencia de este turismo es muy poco común en tierras burgalesas. Una zona donde franceses y portugueses copan la ruta del Camino de Santiago y las visitas a los espacios turísticos, como la Catedral de Burgos. Tras los fenómenos astronómicos pivotan aficionados principalmente norteamericanos, japoneses y australianos. La perspectiva es que, además de pernoctar unos días en agosto, también se active el consumo.

«En el caso de la danza era un viajero internacional, pero con unos horarios muy concretos de ensayos y exhibición y con niños que al final no llevan a pruebas gastronómicas. Aquí sí puede ser un cliente que busque una experiencia y con poder adquisitivo para moverse por la ciudad y la provincia», remarca Mata.

De hecho, toda la oferta turística de bodegas en Aranda de Duero fue de lo primero en reservarse. Aunque los principales puntos de observación se ubicarán en Lodoso, donde hay un centro astronómico, Frías, Oña o el Valle de Tobalina, La Diputación ha añadido otros lugares como Arija, en Merindades; Poza de la Sal, en La Bureba; Hacinas, en la Demanda; Villangómez, en Arlanza; y Clunia, en la Ribera del Duero.

Donde aún no se ha dejado notar el nivel de reservas es en la hostelería. «Salvo algún caso puntual, no conozco que se hayan hecho reservas como tal para esa fecha. Lo que tenemos claro es que será un evento que congregará a muchos turistas; es un evento cultural que se dejará notar en la hostelería porque es un público al que le gusta disfrutar de la gastronomía de nivel», remarca Enrique Seco.

Oportunidad de promoción única

Para todos los representantes de la hospedería y hostelería burgalesa esta cita es importante, no tanto por la actividad porque «esa semana de agosto es un momento en el que, igual no tanto, pero siempre tienes mucho movimiento», sino por la oportunidad que supone para atraer público. «Es una oportunidad para mostrar el potencial turístico de la provincia. Hay que saber cómo llegar a estos turistas que vienen buscando el evento astronómico, pero pueden volver porque son muy viajeros y espero que se aproveche para engancharlos», resume Hernando.

Todos tiran de la importancia de que el eclipse sea un escaparate porque, si ha tardado más de cien años en producirse, una de las actividades será la recreación histórica de la observación del eclipse de 1905, no tardará en volver. Será el 2 de agosto de 2027, cuando el eclipse se inicie a las 9.47 y termine a las 12.01. Será parcial y el máximo nivel de cobertura se vivirá a las 10.51 de la mañana. Una nueva cita, también parcial, está prevista para el 26 de enero de 2028, cuando el eclipse comenzará a cruzarse con el sol a las 16.35 y terminará a las 19.05.

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