El Correo de Burgos

ASTI Robotics Challenge 2026: Burgos reúne a los mejores talentos de la robótica nacional

El 30 de mayo el Fórum Evolución acogerá la final del principal torneo de robótica de todo el país.127 jóvenes talentos integrados en 34 equipos procedentes de 15 ciudades distintas participarán en la cita

Instante de una de las finales del Challenge que la Fundación Asti ya celebró en Burgos.

Instante de una de las finales del Challenge que la Fundación Asti ya celebró en Burgos.

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Burgos acogerá el próximo 30 de mayo la gran final de la ASTI Robotics Challenge, el principal torneo de robótica de todo el país. La cita, que celebrará su décima edición en el Fórum Evolución, acogerá a 127 jóvenes talentos integrados en 34 equipos procedentes de 15 ciudades distintas.

«El tejido económico de Burgos ha estado históricamente ligado a la industria, pero hoy se encuentra inmerso en un profundo proceso de transformación tecnológica que trae consigo nuevos retos y grandes oportunidades. En este escenario de digitalización, uno de los desafíos más urgentes para el territorio es la generación de talento cualificado centrado en las tecnologías STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas)».

Bajo esta premisa, la presidenta de la Sociedad para la Promoción de Burgos (ProBurgos), Andrea Ballesteros, recordó que «estos perfiles ya son altamente demandados por las empresas de la provincia, motivo por el cual el Ayuntamiento desarrolla de forma continua iniciativas destinadas a acercar estas disciplinas a los más pequeños y jóvenes». 

Como reflejo de esta apuesta por la innovación y la formación, la presidenta de ProBurgos señaló que «el impacto educativo de este desafío es muy importante, ya que no solo introduce a los estudiantes en ámbitos de futuro como la automatización, la robótica o la Inteligencia Artificial, sino que también les permite abordar competencias transversales clave como el trabajo en equipo y la comunicación».

Según explicó Rubén Martínez, director ejecutivo de la Fundación ASTI, el torneo plantea un proceso que «se desarrolla a lo largo de todo el curso académico». Los jóvenes se inscriben en equipos de entre dos y cuatro alumnos y deben cumplir con una serie de entregables que van mucho más allá de fabricar un robot. «Se les asigna un presupuesto estricto que tienen que cumplir y deben repartirse roles específicos entre los componentes del equipo, simulando el funcionamiento de un proyecto tecnológico real», recordó.

La presente edición empezó con unas cifras espectaculares que demuestran el éxito de la convocatoria. «Se apuntaron más de 600 participantes procedentes de 22 provincias españolas». Entre los meses de enero y febrero se celebraron las semifinales regionales en cinco ciudades consideradas «eferentes tecnológicos».

En estas cribas, la organización validó los robots tras superar tres prubas, «un síguelíneas, un tiralatas y una prueba de velocidad». Tras sumar las puntuaciones correspondientes, solo una treintena de equipos ha logrado su billete para la final, entre los que se encuentra un único equipo burgalés.

Los finalistas compiten divididos en dos categorías. «Una para alumnos de 3º y 4º de la ESO junto a Formación Profesional Básica y de Grado Medio, y otra para estudiantes de FP Superior y universitarios». De cara a la final, los participantes tendrán que enfrentarse a un exigente circuito de 8 pruebas utilizando el mismo robot, lo que «les obligará a implementar diferentes complementos y herramientas sobre la marcha para adaptarse a cada reto», apuntó Martínez.

La exigencia no terminará en la pista de competición. Los equipos «también tendrán que realizar una presentación formal de su proyecto ante un jurado de excepción compuesto por 25 representantes de grandes compañías, quienes «evaluarán sus habilidades de comunicación, gestión y viabilidad técnica».

Para hacer posible un evento de estas dimensiones, el desafío contará con el despliegue de 100 voluntarios que apoyarán de forma desinteresada a los propios trabajadores de la Fundación ASTI durante toda la jornada.

Esta décima edición confirma el crecimiento imparable del torneo, que «ha incrementado su participación en un 30% respecto al año anterior». La evolución histórica de la ASTI Robotics Challenge es el mejor reflejo de su éxito y es que «en su primera edición, la cita apenas contaba con diez equipos y unos treinta estudiantes».

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