La UBU estrena Medicina con todas sus plazas cubiertas en una semana
La Universidad de Burgos es la única que optó por la gestión presencial de matrícula. A punto estuvo de desbancar a Valladolid como primera opción con 1.075 inscripciones para 72 plazas. La nota de corte es la más baja de la región

Facultad de Ciencias de la Salud
La Universidad de Burgos (UBU) ha cubierto las 72 plazas del primer curso de Medicina en apenas una semana y lo ha hecho tras recibir 5.394 preinscripciones, en el estreno de una titulación que ya irrumpe como la más exigente del centro burgalés. Un resultado que satisface al equipo que ha trabajado intensamente durante el último año para poner en marcha el primer curso del Grado en Medicina de la Universidad de Burgos (UBU).
La nueva titulación ha registrado más preinscripciones que en la Universidad de Valladolid, está a menos de un centenar de la Universidad de León y a poco más de medio millar de la Universidad de Salamanca, que vuelve a situarse como la más demandada. «Estamos orgullosos y muy satisfechos con la respuesta que ha tenido el grado aquí, en la UBU», destaca la coordinadora del Grado en Medicina de la Universidad de Burgos, María Ángeles Martínez.
La primera fase de matriculación ha cubierto el cupo disponible. El primer listado de admitidos se publicó el 9 de julio y el plazo para formalizar la matrícula permaneció abierto hasta el día 14. En una segunda fase, prevista para la próxima semana, únicamente quedarán por adjudicar las plazas reservadas para otros titulados y estudiantes con discapacidad, además de resolver las posibles reclamaciones. «Con este primer listado ya se ha cubierto toda la oferta correspondiente al cupo ordinario», subraya Martínez.
Una de las principales novedades del estreno del grado ha sido la decisión de la Universidad de Burgos de realizar la matrícula de forma presencial, una fórmula inédita entre las universidades de Castilla y León que imparten Medicina. «Hemos optado por este sistema con el objetivo claro de ofrecer el mejor acompañamiento posible tanto a los estudiantes como a sus familias durante un proceso especialmente importante para ellos».
La decisión ha supuesto un importante esfuerzo organizativo y varios días de intenso trabajo en las instalaciones provisionales del Hospital Militar. El modelo únicamente se aplica, además de en Burgos, en la Universidad del País Vasco, mientras que el resto de universidades de la Comunidad priorizan la matrícula telemática.
La nota de corte más baja
Aunque durante las primeras jornadas se registraron algunas colas, la reorganización de los turnos permitió agilizar la atención y normalizar el proceso. La apuesta por la presencialidad obligó además a reforzar el equipo encargado de la matriculación. Personal de la Secretaría de Estudiantes y de la administración del centro, junto con otros dos trabajadores de apoyo, atendió a los futuros alumnos en horario de mañana y tarde, con el respaldo permanente del Servicio de Informática.
«El hecho de que la matrícula fuera presencial no significa que no hayamos utilizado herramientas digitales. Esta fórmula sí que ha requerido una mayor dedicación por parte del equipo, pero el balance es muy positivo y todo ha transcurrido con normalidad», resume la coordinadora.
Burgos
Vázquez sitúa la sanidad como clave para fijar población y atraer talento en Castilla y León
Natalia Escribano
La Universidad de Burgos parte con la nota de corte más baja entre las facultades de Medicina de Castilla y León: 12,601. Aun así, se trata de la nota de acceso más elevada de todas las titulaciones que oferta la institución burgalesa. En el conjunto del país también figura entre las más bajas para estudiar Medicina, aunque las diferencias entre universidades son muy reducidas. La media nacional de acceso en las universidades públicas se sitúa este curso en 12,86.