El efecto Burgos y León: Medicina baja por primera vez de los 13 puntos en Castilla y León
La apertura de los nuevos grados rebaja las notas de corte en Salamanca y Valladolid, aunque la demanda sigue desbordando la oferta con más de 6.000 aspirantes de primera opción para 571 plazas.

Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid.
Una vez que el Grado en Medicina ya puede estudiarse en cuatro universidades de Castilla y León, quedaba por analizar el impacto real que la implantación de estos estudios en la Universidad de Burgos (UBU) y la Universidad de León (ULE) iba a tener en las facultades tradicionales de la Universidad de Valladolid (UVA) y la Universidad de Salamanca (USAL). Ese impacto puede constatarse en tres indicadores: la nota de corte, la preinscripción de estudiantes y el número de aspirantes que eligen uno de estos cuatro centros como primera opción.
La primera consecuencia es que ningún centro universitario de Castilla y León exige un 13 o más como nota de corte. «Todos han cubierto su oferta, por lo que tener más grados de Medicina no ha reducido la demanda y, si baja algo la nota de corte, que son milésimas o centésimas, además, lo que hace es dar oportunidad a estudiantes que, de otra manera, no podrían acceder», señala la coordinadora del Grado en Medicina de la UBU, María Ángeles Martínez.
21.175 preinscripciones para 571 plazas
Los datos globales le dan la razón. El Grado en Medicina figura entre los más demandados en cada uno de los centros de la comunidad. Las universidades públicas de Castilla y León que imparten estos estudios aglutinaron un total de 21.175 preinscripciones para el curso 2026/2027 y 6.075 estudiantes eligieron una universidad de Castilla y León como primera opción. Estos últimos compiten por 571 plazas de primer curso para los futuros médicos que se formarán en la región.
Lo que más varía es el factor de acceso. Las notas de corte han oscilado en las facultades históricas con la llegada de los nuevos grados en Burgos y León. Tanto Valladolid como Salamanca han reducido su nota de corte. La más alta sigue siendo la de la USAL, donde para estudiar Medicina es necesario contar con un 12,950 de nota media. La cifra cayó una décima respecto al año pasado, cuando se exigía un 13,05. Valladolid también ha rebajado la nota media de acceso a Medicina. Se situó para este curso en 12,760, lo que supone un descenso de 0,104 puntos respecto al 12,864 registrado el curso pasado.
Un descenso de nota de corte que no es nuevo. Las facultades históricas llevan bajando su nota de corte en cursos anteriores. En la USAL la reducción de nivel de acceso comenzó el curso anterior, cuando la nota bajó 0,071 puntos respecto al 13,121, la mayor nota de corte registrada para estos estudios en Salamanca.
Valladolid también ha rebajado la nota media de acceso a Medicina en los dos últimos cursos. El curso anterior se situó en 12,864, con 0,156 puntos menos respecto a 2024, último curso en el que Valladolid superó los 13 puntos de nota de acceso. Y entonces había bajado 14 décimas respecto a 2023 cuando registró el pico de nota mínima de los últimos cinco años con un 13,034.
Tendencia a la baja en todo el país.
Un fenómeno que se produce en otras facultades históricas de medicina dentro de un contexto de aumento de plazas y nuevos centros. La falta de relevo entre la profesión médica ha llevado a un aumento de plazas y de facultades. En 2019 impartían estos estudios 45 facultades, 33 públicas y 12 privadas. En 2026 son ya 52: 36 públicas, tras incorporarse Burgos, León y La Rioja, y 16 privadas. Entre estas últimas se han sumado el campus de Málaga de la Universidad Alfonso X el Sabio, hace cuatro años; la Universidad CEU Fernando III de Sevilla, hace dos; y este curso estrenan el grado CEU Abat Oliba y la Universitat Ramon Llull, ambas en Barcelona.
Las plazas también se han multiplicado, al igual que los centros donde pueden cursarse estos estudios. Por ejemplo, este curso se ha abierto un campus en Teruel para impartir Medicina, dependiente de la Universidad de Zaragoza. La oferta de plazas se ha disparado en este periodo. En el curso 2018/2019 se ofertaban 5.691 plazas de nuevo ingreso en las universidades públicas y 1.351 en las privadas, frente a las cerca de 7.000 que se ofertarán el próximo curso en los centros públicos y las 2.350 en los privados.
Aunque el próximo curso será el primero con cuatro universidades públicas de Castilla y León impartiendo Medicina, el nivel de preinscripciones, matriculación y las notas de corte definitivas todavía no constituyen una fotografía cerrada de cómo arrancará el curso en la región. «No se podrá fijar una nota definitiva hasta septiembre, cuando se haya completado todo el proceso, porque durante los meses de verano se producen muchos movimientos. En Castilla y León está más o menos claro, pero hay otras universidades españolas donde pueden salir listas en agosto y, al volver, puede haber cambios», remarca María Ángeles Martínez.
Alta demanda en las cuatro universidades
La incorporación del Grado en Medicina a las universidades de Burgos y León también ha provocado un descenso de las preinscripciones en las facultades históricas. Y la Universidad de Valladolid vuelve a ser la gran perjudicada. La facultad vallisoletana fue la que recibió el menor número de preinscripciones totales. 4.325, 23 menos que hace un año. Así, las solicitudes para estudiar el primer curso en León y Burgos superan ya las cifras de la UVA. La ULE registró 5.475 preinscripciones y la UBU, 5.394. Por encima de todas ellas se situó la Universidad de Salamanca, donde se presentaron 5.981 preinscripciones, una cifra que supone un descenso interanual de casi el 11 %, con 733 solicitudes menos que el curso pasado.
La USAL lidera también la elección de su Facultad de Medicina como primera opción, con 3.036 solicitudes. En segunda posición se sitúa Valladolid, con 1.084 estudiantes que la eligen como primera preferencia. En comparación con el año pasado, la UVA pierde 794 primeras opciones, lo que supone un descenso del 42 %. La UBU se queda a solo nueve solicitudes de Valladolid al registrar 1.075 primeras opciones en su estreno. En último lugar figura León, elegida como primera opción por 880 futuros estudiantes.
Burgos
El Grado de Medicina, la gran esperanza para «crear arraigo» sanitario en Burgos
Diego Santamaría
Estos números, sin embargo, no reducen la presión sobre las plazas. La demanda continúa siendo muy superior a la oferta disponible. La Universidad de Valladolid dispone del mayor cupo, con 219, por lo que apenas dos de cada diez aspirantes que la eligen como primera opción conseguirá una. Le sigue Salamanca, con 207 plazas de nuevo ingreso, suficientes únicamente para uno de cada quince solicitantes. La ULE oferta 80 plazas para estrenar el grado, de modo que solo un 9 % de quienes la eligen como primera opción obtendrá un asiento. La UBU es la que dispone de menos plazas, 72, a la espera de contar con las instalaciones definitivas del Grado en Medicina en el Hospital Divino Valles. De momento, impartirá las clases en las instalaciones provisionales del Hospital Militar, que ultima su acondicionamiento para recibir a los primeros estudiantes en septiembre. A ellas solo podrán acceder aproximadamente uno de cada quince aspirantes.