600 kilos de ayuda para las víctimas del terremoto de Colombia: «Burgos siempre firme con nosotros»
La ciudadanía responde con creces al llamamiento de Soy Colombia, que organizará conciertos solidarios durante los próximos meses. El primero, en la sala Andén 56, el viernes 28 de agosto

Recogida de alimentos y productos de primera necesidad desde Burgos con destino a Colombia.
Una semana «muy triste y dolorosa». De inquietud y «consternación» a ambos lados del Atlántico. El devastador terremoto de Colombia, de magnitud 7,4, encendió todas las alarmas en Burgos el pasado 10 de agosto. «Hacía mucho tiempo que el país no sufría unas réplicas tan intensas», advierte Magnolia Sánchez mientras ultima la recogida de ayuda humanitaria, junto a varios compatriotas, en el bar Glamour VIP. 600 kilos de alimentos no perecederos, medicamentos y productos de primera necesidad que este martes parten desde el barrio de Gamonal hasta Madrid. En concreto, a la sede de la Fundación Madrina para su inmediato envío a las zonas más afectadas por el seísmo.
Sánchez, presidenta de la asociación Soy Colombia, se puso manos a la obra desde el minuto uno. También la Red de Hosteleros y Emprendedores Colombianos, imprescindible para gestionar semejante proyecto de ayuda humanitaria en tan poco tiempo. El llamamiento, por lo que se ve, caló hondo. No solo por la cantidad de material recogido, sino por los numerosos ofrecimientos para colaborar con la causa. De hecho, varios vecinos de origen venezolano y ucraniano fueron «de los primeros en contactar» para arrimar el hombro de forma desinteresada.
«El pueblo burgalés siempre firme con nosotros», agradece Sánchez, emocionada, tras constatar la respuesta que ha tenido esta iniciativa en tan solo unos días. Según explica, los productos recepcionados se destinarán a los departamentos del Valle del Cauca y Chocó, epicentro del terremoto, y ciudades gravemente afectadas como Buenaventura o Pereira. Una vez allí, la ayuda será gestionada por organizaciones sociales que darán cuenta de cómo se procede al reparto entre la población. Se realizará, por lo tanto, un «seguimiento» por parte de la Fundación Madrina para que Soy Colombia puedan aportar detalles sobre el destino de las donaciones realizadas por la ciudadanía burgalesa.
De aquí a la segunda semana de septiembre, la asociación mantendrá esta campaña activa. No obstante, Sánchez advierte que «lo que más hace falta son productos de aseo y de bebé al ser muy costosos». Por otro lado, recuerda que algunas de las zonas afectadas ya eran de difícil acceso y ahora mismo se encuentran con «las vías totalmente colapsadas».

Cajas ya empaquetadas en Glamour VIP para las víctimas del terremoto de Colombia.
Tampoco pasa por alto la presidenta de Soy Colombia el respaldo que está prestando Cáritas Burgos a la hora de canalizar aportaciones económicas. «Se lo agradecemos mucho porque siempre están pendientes de nuestro país», enfatiza convencida de que toda ayuda es poca para «reconstruir» infraestructuras y, sobre todo, la vida de «gente que se ha quedado sin nada» mientras asistía impotente a la «destrucción de total de sus hogares». Y lo que es peor, la trágica pérdida de seres queridos en un desastre natural que ya suma cerca de 300 fallecidos y más de 4.100 heridos.
«A estas alturas, encontrar vida ya es un milagro». Sánchez no esquiva la cruda realidad aunque la esperanza es lo último que se pierde. En cualquier caso, el mejor consuelo que puede ofrecer en estos momentos al pueblo colombiano, a su gente, es una mano tendida. O miles, mejor dicho, procedentes de Burgos y de cualquier rincón del planeta. De la manera que sea, a través de ayuda humanitaria u organizando eventos solidarios como el concierto que se celebrará el viernes 28 de agosto, en la sala Andén 56, a cargo del cantante Dani Zapata (oriundo de Pereira y afincando en Burgos) en compañía de tres artistas locales. Ese mismo día, también se llevará a cabo otra actuación en Glamour VIP.
La cara más visible de Soy Colombia tiene claro que «esto no termina aquí». La asociación seguirá celebrando eventos con el objetivo de recaudar fondos a favor de las víctimas. Hasta finales de diciembre o principios del año que viene como mínimo. El tiempo que sea necesario mientras la comunidad colombiana asentada en Burgos demuestra «de qué estamos hechos».
Por último, Sánchez reitera su eterno agradecimiento a su ciudad querida, la misma que le recibió con los brazos abiertos hace cinco años. Por eso no duda proclamar a los cuatro vientos, cada vez que tiene ocasión, que «amo a Burgos con todo mi corazón». Casi tanto como a su país, por el que ahora tanto se esmera con la única finalidad de asistir a quienes más sufren y necesitan ayuda de primerísima mano.