"No hubo derrumbe" en Cardenal Segura 2 y 4, pero un ruido fuerte desató la alarma
Los bomberos de Burgos acudieron a una llamada por la alerta de un vecino, según explicó la portavoz del equipo de Gobierno del PP. Los propietarios tienen hasta el 30 de septiembre para presentar el proyecto de demolición

Un momento de la intervención de los bomberos el miércoles 23 de septiembre por la tarde.
La revisión de los edificios en ruina de la calle Cardenal Segura 2 y 4 que realizaron los bomberos de Burgos este miércoles 23 de septiembre por la tarde, a causa de una llamada al Servicio de Emergencias 112, determinó que no se produjo ningún derrumbe, según las aclaraciones que realizaba la portavoz del equipo de Gobierno, Andrea Ballesteros.
La concejala quiso tranquilizar a los vecinos de los bloques aledaños y actualizó la información transmitida desde el área de Licencias, que está pendiente de que los dueños presenten el proyecto de demolición y rehabilitación de los inmuebles, que llevan vallados varios meses para evitar la caída de algún elemento de la fachada o de la cubierta en una zona tan céntrica de Burgos.
«No hubo ningún derrumbe», insistió la portavoz, que señaló que los servicios de emergencia actuaron ante el aviso recibido, pero que los bomberos que acudieron al edificio no constataron un desplome. Al parecer, un vecino escuchó un fuerte ruido y avisó a los Servicios de Emergencia, lo que pone de manifiesto la preocupación que existe entre los bloques cercanos.
La Concejalía de Licencias mantiene, mientras tanto, el calendario que ya había establecido para este inmueble. En concreto, los propietarios disponen hasta el 30 de septiembre para presentar el proyecto de demolición y el de rehabilitación. Ballesteros explicó que, aunque se proceda a la demolición, deberán conservarse determinadas estructuras del inmueble, entre ellas la fachada, de acuerdo con lo establecido por el Plan General de Ordenación Urbana.
Desde el área de Licencias, añadió, se mantiene el contacto con los propietarios y con el estudio de arquitectura que está trabajando en los proyectos. Si llegado el 30 de septiembre no se cumplen los trámites requeridos, se podrían adoptar las medidas previstas dentro del procedimiento de ejecución subsidiaria. Mientras tanto, el espacio permanece acotado como medida de seguridad.
La previsión es que las obras de derribo comiencen antes de que acabe el año si los técnicos dan el visto bueno al proyecto, según comentó hace unos meses el concejal responsable de Licencias, Juan Manuel Manso.