La Junta pone en duda ocho años de trabajo para modificar el PGOU de Burgos
Garabito alerta de que un informe autonómico complica la aprobación definitiva de una reforma urbanística que reúne acuerdos unánimes y más de diez informes sectoriales favorables

Vista panorámica de la ciudad de Burgos.
Ocho años de trabajo, tres corporaciones municipales y un acuerdo unánime de los grupos políticos. La modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Burgos afrontaba su recta final cuando un nuevo informe de la Junta de Castilla y León ha vuelto a sembrar dudas sobre su aprobación definitiva.
El concejal socialista Daniel Garabito trasladó su preocupación por un expediente que, según advirtió, corre el riesgo de sufrir un importante retraso e incluso de no salir adelante en su totalidad. Esta es su impresión tras preguntar en el consejo de Urbanismo sobre el estado en el que se encontraba el procedimiento, cuya aprobación provisional se produjo por unanimidad en un pleno municipal el pasado marzo. "Cuando ya teóricamente había que ponerle el lacito para que entrara en vigor, pues resulta que existe un informe bastante demoledor", aseguró, para añadir que "no quiero decir que nos mande a la casilla de salida porque no conocemos el informe en profundidad, pero la impresión que nos traslada el equipo de Gobierno y los técnicos es que la situación es muy compleja".
El edil socialista indicó que, como mínimo, se va a retrasar la entrada en vigor de la modificación del PGOU, y denunció la incertidumbre generada por las objeciones de la Administración autonómica. Los responsables municipales de Planeamiento trasladaron en la reunión que están valorando la situación y las posibles vías para afrontar el problema, por lo que todavía no está claro cómo se podrá reconducir la tramitación ni en qué plazos.
"Después de ocho años parece que tocaba solamente cerrar y, si acaso, corregir algún errorcito de forma", lamentó Garabito, quien respaldó expresamente el trabajo de los técnicos de la Gerencia Municipal de Urbanismo. El socialista recordó que en la tramitación de una modificación de este tipo de documento de planeamiento urbanístico que afecta a la ciudad es habitual que la administración regional plantee objeciones o que vea errores en el momento de la aprobación inicial, pero es que ese paso ya estaba superado desde el anterior mandato, cuando Garabito era el responsable político de Urbanismo. Así, precisó: "Puede ser que te digan: 'Corrige esto, esto no me gusta', pero parece que ya estaba todo alineado, pero siempre hay miedo cuando se manda algo a Valladolid". Aquí cabe la referencia a lo ocurrido con la modificación del PGOU para la remodelación del Plantío, a la que también se plantearon pegas a pesar de los informes técnicos favorables y del acuerdo plenario a favor.
Garabito subrayó que la modificación del PGOU es uno de los expedientes urbanísticos de mayor alcance que tiene en marcha la ciudad. Su tramitación comenzó en 2018, después de que varias sentencias anularan cuatro sectores de suelo urbanizable del Plan General aprobado en 2014. La revisión debía adaptar el planeamiento a esas resoluciones judiciales, pero el Ayuntamiento aprovechó el trabajo para incorporar otros asuntos pendientes y actualizar una normativa que ya había evidenciado aspectos mejorables.
Entre los contenidos de la modificación figuran la regulación de los pisos y apartamentos turísticos y de las viviendas de uso turístico, la ordenación de los espacios privados de uso público y la corrección de errores materiales en los planos. También incluye medidas para mejorar la sostenibilidad urbana, como incentivos para incorporar más zonas verdes en las construcciones.
El documento ha atravesado distintas fases a lo largo de tres mandatos municipales y contaba con más de diez informes sectoriales favorables. Por eso, el PSOE considera especialmente preocupante que las objeciones autonómicas aparezcan cuando el expediente se había remitido a la Junta para su aprobación definitiva, el último trámite antes de su entrada en vigor.
El actual titular de Urbanismo, Juan Manuel Manso, que no quiso hacer valoraciones políticas, aseguró que el informe de la Junta es reciente y que todavía no han terminado de examinarlo los técnicos para concluir qué pasos dar a partir de ahora.