Primicias, bienvenidas y reencuentros en los conciertos de las fiestas de San Pedro
La única actuación del rapero estadounidense Xzibit en España, el inicio de la nueva gira de La M.O.D.A. o el metálico regreso de Sôber y Mägo de Oz vuelven a poner el listón musical por las nubes

La banda londinense Crystal Fighters es uno de los platos fuertes de San Pedro 2025.
Es difícil que llueva a gusto de todo el mundo, pero al menos se intenta. La programación de conciertos con motivo de las fiestas de San Pedro 2025 vuelve a dejar gratas sorpresas en los dos principales escenarios: el Céntrico (plaza de Santa Teresa) y el Excéntrico (junto al Andén 56). También actuaciones, barriendo para casa, que se repiten cada año sin acusar desgaste alguno.
El gran reclamo, por aquello de tratarse de su única fecha en España en 2025, es el rapero estadounidense Xzibit. También actor y presentador del mítico MTV Tunning, el veterano MC de Detroit inaugurará el Excéntrico, el viernes 27 de junio, tras la actuación de un trío clásico por estos lares: Víctor Rutty, Rober del Pyro y Dj Kaef.
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De música urbana seguirá la onda en este escenario el sábado 28. Primero con un Concurso de Djs a partir de las 4 de la tarde y a continuación, desde las 18 horas, con un amplio arsenal de rimas y beats a cargo de Israel B, Metrika, Bon Calso, Rico Rosa y Kas Rules, del prolífico y marciano colectivo Space Hammu.
La veda en el Céntrico se abrirá, también el viernes, con un duelo de Djs que no necesitan carta de presentación en este país. Cada cual con su estilo, Joyse, Brian Cross, Yves V y Dj Nano prometen dejarse la piel y los platos para ofrecer a Burgos una noche inolvidable.
Para el sábado, uno de los platos fuertes de las fiestas. Con el primer single de su próximo disco aún reciente y después de anunciar el ‘fichaje’ de Marina López (Sioqué) compaginando voces, teclados, guitarras y banjos; La M.O.D.A. iniciará su gira en casa por todo lo alto. Dando la bienvenida a su nueva compañera y con El Nido como teloneros naturales.
Si de reencuentros va la cosa, el público metalero tiene razones de sobra para alegrarse. Y por partida doble, o triple. En primer lugar, por el retorno de los abulenses Dünedain, tan queridos en esta tierra, el sábado junto a Jolly Joker y Zente (con nuevo álbum bajo el brazo) en la plaza Nueva de Gamonal. En segundo, por lo que se avecina el domingo. Nada más y nada menos que Sôber, que ya puso patas arriba el Andén el pasado mes de diciembre, y Mägo de Oz, quienes no se dejaban ver por aquí desde tiempos de Matusalén.
Superado el fin de semana, mejor seguir con algo más relajado pero cargado de emociones. Fetén Fetén, otra vez en los Sampedros, ejercerán de anfitriones el lunes, en el Excéntrico, para que el público reciba con los brazos abiertos a Bewis de la Rosa y Maruja Limón. De cara al martes, indie gran reserva de la mano de La Casa Azul. Casi tres décadas de trayectoria y motivos de sobra para brindar por otros 30.
Quedaría por desvelar el concierto sorpresa del miércoles 2 de julio que pondrá el broche de oro al Excéntrico. A falta de que se confirme, el escenario Céntrico estará sumamente concurrido día tras días. Por los conciertos anteriormente citados y por lo que vendrá a continuación, empezando por el domingo con el ya clásico Molan los 90 que, sin duda, reunirá a diferentes generaciones con ganas de mover el esqueleto.
Crystal Fighters, otro de los cabezas de cartel de los Sampedros, irrumpirá en la plaza de Santa Teresa el lunes. Procedente de Londres pero con raíces españolas, la banda continúa presentando Light+ demostrando que aquel viaje a sus orígenes, donde el eclecticismo marca la pauta, mereció la pena. Para rematar la faena, el Céntrico acogerá los shows de Abraham Mateo (martes 1), Carlos Baute (miércoles 2) y Fangoria (jueves 3) para despedirse a lo grande de unas fiestas que, de nuevo, han puesto el listón en lo más alto.
Tampoco faltará la música en otros espacios, poniendo de relieve una brevísima muestra del potencial que atesora la escena local, en las escalinatas del Centro de Arte Caja de Burgos (CAB) y el escenario de los Cuatro Reyes, una apuesta que, visto lo visto, funcionó a las mil maravillas el año pasado. Por lo menos en lo que a público se refiere.