PATRIMONIO EN LA PROVINCIA
La crisis paraliza la mejora de la Casa Palacio de Villaverde Mogina
«Frena pero no anula» detallan desde el Grupo Ojeda que lo compró hace unos años con la intención de convertirlo en una casa rural de lujo

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M. M. / Burgos
El proyecto de rehabilitación y transformación en casa rural de lujo y espacio para eventos, iniciado en la Casa Palacio de la localidad de Villaverde Mogina por el Grupo Ojeda, lleva paralizado desde hace un año ante los vaivenes económicos que la crisis está causando. Freno que ha impedido que los trabajos transcurran según el calendario previsto por sus dueños, quienes tenían entre sus planes abrirlo este mismo año.
Sin embargo, y tras tener en torno a un 30% del proyecto realizado, la fase final queda así sobre la mesa, en la que se abordará la remodelación y relleno de su interior, así como del edificio anexo y de los jardines del conjunto palaciego, con más de 400 años de historia. «Pero eso no quiere decir que renunciemos a dicho proyecto, sólo se frenan los trabajos previstos en el amplio proceso de transformación que trazamos e iniciamos hace ya unos años, el cual continuaremos en cuanto podamos», explicaba el responsable del conocido grupo hostelero, Luis Carcedo, quien reconoció estar muy ilusionado con este proyecto.
Beneplácito de los vecinos
Carcedo añadió que dentro de ese 30% del proyecto ya realizado, se ha completado la primera fase durante la cual se han llevado a cabo los trabajos de limpieza del exterior, así como de vaciado del interior y sustitución de los tejados. «Hemos querido que al menos, quedara consolidado el exterior del edificio para evitar que el tiempo que esté parada la obra pueda deteriorarse de nuevo».
En la propia localidad -ubicada a 34 kilómetros de la capital y perteneciente a la comarca Odra Pisuerga-, los vecinos se mostraron contentos de que la conocida casa palacio recupere parte de su esplendor y tenga de nuevo uso.
Desde el Consistorio, su alcalde Álvaro Díez recuerda que durante algunos años la Casa Palacio fue sede de los programas de drogodependientes de El Patriarca, «pero hará más de doce años que dejó de tener ese uso, quedando nuevamente abandonado durante otros cuatro años, hasta que el Grupo Ojeda mostró su interés y lo compró», recordó.
Díez comenta que en su opinión, el proyecto de remodelación fue bien acogido por todos los vecinos, quienes veían en él la vía de recuperación de un edificio emblemático, e incluso una posible revitalización de la zona, «ya que no sólo se abría al turista y posible cliente el establecimiento sino el propio pueblo y la zona donde se ubica», comentó.
Por ello, y tras conocer el proyecto y comprobarse que cumplía con todos los requisitos necesarios para su realización, éste recibió todos los permisos necesarios, iniciándose poco después las obras, las cuales quedaron sin embargo paralizadas hace más o menos un año. «Lo que es una pena, pero entendemos que es un proyecto muy costoso», afirmó el edil de la localidad.
Si bien Carcedo no concreta el coste de la compra, sí explica que la cifra prevista para la labor de rehabilitación rondaba en un primer momento, los 5 millones de euros. «Cifra que ha ido subiendo en estos meses de obra, lo que en un momento de crisis como éste dificultaba seguir el proceso con normalidad, así que hemos preferido frenar por ahora».
Asimismo, recuerda que en el proyecto inicial se estudió la posibilidad no sólo de recuperar el edificio principal de la Casa Palacio, sino dar un uso hostelero al conjunto, del cual forman parte -junto al inmenso edificio principal del antiguo palacio de los Varona-, un segundo edificio más pequeño y anexo -hoy prácticamente derruido-, todo ello en una finca de más de 15.000 m2. Jardín que preveían recuperar también para la colocación de carpas que sirvieran como escenario para celebraciones de eventos de todo tipo, pero el aumento del coste inicial nos ha obligado a frenar el proyecto por el momento, aunque pensamos continuar con él en cuanto podamos», aseguró.